La Casa de la Esquina: reflejos de una década tumultuosa

Información General 22 de enero de 2021 Por Redacción
ENTREVISTA A RAÚL DRUBICH

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Por Nicolás Quatrocciocci

Previo a la presentación por videoconferencia, Raúl Drubich, autor de LA CASA DE LA ESQUINA, habló sobre su nueva novela histórica, las temáticas que aborda, y su experiencia en la década de los '70.

- Raúl, ¿de qué se trata esta nueva novela?
- Esta es una novela que está basada en una historia de los años ‘70 en la Argentina. Eran años muy problemáticos, había violencia política y donde comenzó a gestarse la Tendencia Revolucionaria, las fuerzas especiales pro peronistas de la resistencia. Esta tendencia, un núcleo de la JP, tenía varios sectores activos como los Montoneros, las FAR y otros de características revolucionarias que luchaban contra la dictadura del General Onganía y los que le siguieron.
- A partir de ahí nace todo un fenómeno que ocurre desde el ‘69 hasta finales de los ‘70, cuando hace la aparición la dictadura militar, que derroca a Isabel Perón.
- A mí me atravesaron todos esos años, siendo muy chico primero, luego adolescente y siempre tuve la idea de revisar esa historia y a partir de esa revisión, escribirla. Eso es un poco del resumen de lo que trata esta novela. Es aproximadamente una década de la historia argentina.
- ¿Cómo surgió la idea de comenzar a escribir la historia?
- La idea básicamente, nace de un episodio en el que me vi involucrado cuando estaba en mi primer año de la escuela secundaria en que hubo un allanamiento de las Fuerzas Armadas en la esquina de mi casa donde se llevaron gente. Yo estaba estudiando, era muy temprano, alrededor de las 5 am. y escuché los ruidos, subí al techo y vi unos movimientos muy particulares que no voy a contar en este momento porque son episodios centrales de la historia del libro.
- Siempre me quedó la idea de saber que era lo que estaba pasando en esa esquina y a partir de ese recuerdo comencé a reformular todo lo que había pasado en esos tiempos. Era el año ’77.
- ¿Te sentís involucrado en el libro?
- El libro tiene ciertos rasgos autobiográficos, no por supuesto en un sentido literal, sino ficción. Hay muchos sentimientos propios, recuerdos, todo lo que he vivido cuando era chico, mis vivencias en esa cultura y momentos tan difíciles. Un poco a partir de eso, de los recuerdos y las sensaciones se forma la historia. De compartir lo que vivió mi generación, una de las épocas más difíciles del tercer mandado peronista, al desastre posterior que fue la dictadura militar.
- ¿Qué crees que esperan los lectores de “La casa de la esquina”?
- En mi opinión puede esperar una mirada sin ningún tipo de prejuicios sobre lo que ocurrió, sin ninguna tendencia política, simplemente desarrollando en cada personaje lo que en ese momento estaba pasando. Sin consecuencias posteriores ni nada que los involucre con el día después.
- Los lectores van a vivir esa época como si las estuvieran atravesando. Cada uno podrá sacar sus propias conclusiones, este libro trata de armonizar un poco todas las posturas. Esa fue mi intención, y para aquellos que tengan posturas extremas puedan moderarse teniendo en cuenta que es un tema muy polémico. Mi idea es buscar un punto medio entre los personajes y la historia, cada lector podrá sacar sus propias conclusiones, yo saqué las mías.
- ¿Cómo crees que reaccionará el lector que vivió experiencias similares a las que cuentas?
- La experiencia es lo que termina marcando el pensamiento y sentimiento de una persona con respecto a un punto. Cuando uno atraviesa una experiencia, esa te da un aprendizaje, cualquiera que vivió estas circunstancias puede tener reacciones dispares. Por un lado, reacciones que estén de acuerdo con los personajes del libro o pueden estar completamente en relación opuesta. Por ejemplo, si una persona estuvo involucrada en la violencia armada, puede tener dos opiniones, puede estar arrepentida o estar totalmente convencida de que lo que hizo estaba bien.
- El lector que está en esos extremos va a estar de acuerdo a lo que esté leyendo. El segundo planteo es si cualquiera de los lectores podría estar de acuerdo en matar a otra persona por una causa política. Era una guerra fratricida, no nos olvidemos.
- ¿Qué te genera saber que personas de todo el país lean este libro?
- Este libro es un aporte más al tema, hay muchos autores muy respetados que han dado claridad sobre esta parte de la historia. Lo importante es que el lector cree su propio juicio, no el juicio del escritor. Para eso tienen que instruirse.
- Que en todo el país lo puedan leer es un fenómeno extraordinario en estos tiempos. Hoy podemos llegar a cualquier lado a través de las redes sociales, ya no se depende de 3 o 4 cuatro librerías locales.
- Por último, ¿se podrá saber cuál va a ser tu próximo libro o todavía no tenés nada en mente?
- No lo sé, siempre digo que los temas que me tocaron desarrollar, son temas que vinieron a mí, no los busqué yo, los temas se despiertan por sí mismos. Creo que todos los casos son autorreferenciales, con lo que uno anhela de la vida, conocer la vida de mi abuelo, o haber tenido una maestra como las Cossettini o haber vivido una intensidad idealista como los Montoneros, de alguna manera el tema llega y no queda otra que elegirlo. Es como una obsesión.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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