“Ni una Menos”: sin actos, pero sí un contundente documento

Locales 04 de junio de 2020 Por Redacción
La agrupación rafaelina “Ni una menos” emitió un duro documento exponiendo las luchas que siguen teniendo que dar miles y miles de mujeres víctimas de violencia de género y en medio de un escenario complejo por la emergencia sanitaria, esta otra emergencia sigue cobrándose víctimas.
FOTO ARCHIVO 3 DE JUNIO DE 2015. Una multitud participó de la primera marcha que se desarrolló en el centro rafaelino.
FOTO ARCHIVO 3 DE JUNIO DE 2015. Una multitud participó de la primera marcha que se desarrolló en el centro rafaelino.
El documento elaborado por distintas agrupaciones feministas de la ciudad, respecto a los cinco años de aquella primera y multitudinaria marcha de “Ni una Menos, expone las luchas que siguen teniendo que dar: “Cinco años después del primer “Ni una menos” seguimos juntas en una misma voz. En 2015 nos convocó el femicidio de Chiara Páez y desde aquel otoño el feminismo no dejó de crecer y de sumar luchas. Hoy volvemos a estar juntas, desde la virtualidad, en los escenarios tan distintos que nos ofrecen nuestras casas, pero juntas, sin dar pasos atrás y visibilizando lo que siempre se quiere invisibilizar”.
“Conscientes del contexto excepcional que atravesamos queremos dar luz a quienes son las verdaderas pilares de esta batalla, las verdaderas heroínas que ponen el cuerpo y ensayan malabares para que el mundo, los hospitales y las casas sigan funcionando. Son cuerpas de mujeres las que principalmente sostienen esta cuarentena que está permitiendo salvar millones de vidas en todo el mundo. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a escala mundial, las mujeres representan alrededor del 70% de las personas que trabajan en la atención al público en los sistemas sanitarios y sociales”.
Continúan diciendo: “Son nuestras cuerpas las que se exponen en primera línea en clínicas y hospitales, en refugios y centros de aislamientos, al borde del contagio, con ínfimas barreras de protección. Son nuestras cuerpas las que no cesan en los trabajos de cuidado, en geriátricos y en nosocomios, en instituciones especiales de salud y guarderías. Son nuestras cuerpas de madres las que se sobrecargan con amplio porcentaje del trabajo doméstico y tareas de cuidado, acciones no remuneradas, desprestigiadas, no reconocidas. Esas que llaman amor pero que es trabajo no pago. Son nuestras cuerpas docentes que de la mañana a la noche despliegan creatividad y esfuerzo para garantizar el derecho a la educación de miles de niñas, niños, niñas y jóvenes, incluso sobre el atropello de nuestros propios derechos como trabajadoras. Es por ello que con más fuerza exigimos reconocimiento salarial y apertura de paritarias urgente, como así también el diseño de políticas educativas con perspectiva de género, contemplando que, una vez más, este trabajo es desarrollado en su inmensa mayoría por mujeres”.
“A las que salen de sus casas y caminan todos los días a los merenderos, a los comedores comunitarios, a enfrentar los riesgos con tal de asegurar el plato de comida en los barrios. A todas ellas que construyen la salud, la educación y la alimentación de cada día. Pero si miramos el noticiero y scrolleamos los diarios no están, no tienen cara, ni nombre. Pero existen, allí están ellas, en lo que no es una línea de frente, porque las mujeres, diversas y trans no hacemos la guerra, sino que históricamente, sólo cuidamos, contenemos, reparamos y amamos. Queremos denunciar ese cuento romántico, las mujeres somos las que estamos haciendo lo que mejor sabemos: ser fuertes, luchar y salvarnos. Son nuestras cuerpas de científicas que todos los días se queman las pestañas y dejan hogares para detener este virus que nos encerró en nuestras casas, pero que sin embargo no son nombradas en los grandes titulares. Los rimbombantes enunciando son los logros en masculino cuando en verdad son principalmente mujeres científicas quienes trabajan en la investigación de una vacuna contra el COVID 19”.
“Son nuestras cuerpas violentadas, cosificadas, empaladas, embolazadas, quemadas, las que mueren, las que soportan el encierro con violentos, abusadores y femicidas a los que la justicia patriarcal con complicidad de los medios de comunicación no condenan lo suficiente.  Para las que el #QuedateEnCasa es más letal que el coronavirus”.

CIFRAS QUE HORRORIZAN 
El documento también hace referencia a las estadísticas que se siguen incrementando con nuevas víctimas de femicidios. En lo que va de 2020 ya son 124 las mujeres asesinadas. “Los números de la cuarentena aún no están cerrados, pero llevamos 80 femicidios desde que empezó. Son nuestras cuerpas las explotadas y asesinadas y por eso exigimos una vez más “Ni una menos”. Exigimos políticas de género y recursos para las áreas de género en todos los niveles estatales; Aplicación inmediata, real y profesional de la Ley Micaela; Tratamiento en el Congreso de la Ley de Interrupción Legal del Embarazo, son nuestras cuerpas que siguen abortando en la clandestinidad y en el aislamiento y que siguen muriendo por el abandono y desidia estatal. Aborto legal seguro y gratuito ya; Cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral para poder decidir y gozar, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”.
“5 años después nos faltan 1450 mujeres en Argentina, asesinadas entre el 3 de junio de 2015 y el 25 de mayo de 2020. El 66% de los femicidios fueron cometidos por las parejas o ex parejas de las víctimas, el 64,6% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima.
Del 3 de junio de 2015 al 25 de mayo de 2020 el 18,3% de las víctimas de femicidio había realizado una denuncia previa y el 8,4% tenía medidas de protección. A 5 años del primer “Ni una menos” y de dar batalla en una ciudad hostil con un poder político y económico que se ha aliado en numerosas ocasiones a los poderes religiosos, con ordenanzas que fueron en contra de la legislación nacional, 5 años de visibilizar la ineptitud, la complicidad y la revictimización sobre las mujeres y personas con identidades sexo género disidentes por parte de la fuerza policial, tanto a la hora de denunciar como de investigar. 5 años en que hemos logrado pequeños cambios, en los que supimos encontrarnos y crecer, 5 años que nos costaron muchas compañeras que dejaron la ciudad, 5 años que vieron crecer la lucha entre las nuevas generaciones ; 5 años de defender la ley de educación sexual integral; la ley 26.485, la ley de identidad de género, la implementación de la Ley Micaela, el cumplimiento de las ordenanzas anti discriminatorias. 5 años de exigir la derogación de la Declaración de Rafaela como ciudad Pro vida y Pro familia, y de la oficina que dice proteger a las mujeres embarazadas y el niño por nacer, pero que todavía no sabemos bien qué hace, aunque sí comprendemos y repudiamos el espíritu persecutorio con la que fue creada.
Con una cuarentena que encuentra a las mujeres, cis y trans y a las personas con identidades sexo genéricas disidentes encerradas en sus casas con sus maltratadores, hoy más que nunca nos sostienen las redes feministas”.
Esto es parte de lo que expone un elocuente y duro documento, a cinco años de aquella primera movilización.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar