Sensaciones y sentimientos

ESPECIAL 27 de abril de 2021 Por Redacción

LOS ARTISTAS DEBEN
DEBERSE AL ARTE
Ellos, en su interior y desde siempre, se sienten distintos a los demás y ¿por qué no? superiores.
Perciben que aún comportándose con naturalidad, su presencia y actitudes motivan en quienes los rodean un cambio; los distraen por un momento de sus problemas y cuestiones a resolver.
No comprenden los artistas cabalmente qué es lo que emiten que hace que quienes los acompañan se sientan tocados. Pero perciben, sí, que han logrado en ellos una transformación inmediata y que, si repiten la actitud, les generarán el mismo efecto.
Eso es, aunque muy primariamente, la conexión entre artistas y su público receptor. Éste necesita que alguien exprese por él sus emociones. El artista precisa percibir que el mensaje, en todos sus matices, llegó a destino.
Es un don tener una garganta generosamente dotada, o la capacidad de transmitir solo con un gesto un estado de ánimo, o unas ágiles manos que logren dar vida a los sonidos de un instrumento, o poder impactar mediante locuaces colores usando un pincel no siempre dócil.
Si. Los artistas son privilegiados.
Hay toda una humanidad de pragmáticos (también son necesarios) que buscan permanentemente conocer la obra de artistas que los emocionen, sea desde un escenario, o por el sonido de CD que surge de un equipo de música o, también, desde una imagen de cine acertadamente elaborada. Todos necesitan -necesitamos- de los que saben levantar vuelo, sorprender y maravillar.
Si, queridos, admirados y envidiados artistas.
Sentirse público destinatario de la obra de ustedes es también una gratificación, ya que trabajan para dar brillo a las situaciones más rituales, comunes, repetidas y hasta indiferentes que componen la habitualidad -a veces solo informativa- del resto de los andantes humanos.
¿Comprenden, queridos artistas, qué es lo que les piden los que se ponen voluntariamente en situación de público, ávidos de conocer lo que ustedes crean?
Principalmente, profesionalismo y compromiso.
Que aporten ustedes lo mejor de su especialidad y frecuentemente exhiban nuevos recursos, entiendan que los creadores son instrumentos privilegiados y que muchos, con solo escuchar el nombre de ustedes, ya están predispuestos al aplauso.
Y también que asuman el compromiso humano; mucho más difícil de definir y poder controlar.
Nadie les niega a los inspiradores e inspirados artistas, el derecho de tener –y manifestar-preferencias por uno o más grupos sociales determinados ni de sentirse comprendidos por ideologías. Es lógico y natural: pertenecen como los demás a la sociedad, entidad amplia y receptiva que nos admite a todos.
Los creativos son seres especiales con alta dosis de susceptibilidad, capaces de percibir el aire de todos, tan poblado de vivencias. Los artistas son hojas de estaciones sin otoño ni invierno, habitantes de la luz y de la libertad, privilegiados entes a quienes su condición de creadores puede llegar a que se les disimulen excesos verbales dirigidos a quienes no comparten su ideología.
Pero también tienen obligación de ecuanimidad ante su comunidad social; y si la participación partidaria fuera más importante para ellos, podrían optar por ese exclusivo ámbito de acción.
De todos modos deben tener en cuenta que, si usando el traje del artista hicieran críticas eminentemente políticas, correrían el riesgo de percibir, de un día para otro, que sus reconocidos admiradores, dejen de quererlos.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar