Pymes en la pandemia, ¿sacrificios compartidos?

Notas de Opinión 30 de marzo de 2021 Por Redacción
La gestión empresarial no debería tener en cuenta únicamente el interés y los beneficios de sus propietarios.

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Por Roberto F. Bertossi*

Cuando serios y calificados especialistas como Elena Obieta, (infectóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología) nos anticipa que la segunda ola de Covid-19 podría llegar a finales de abril próximo, pronóstico que ratificó Tomás Agustín Orduna, (Jefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero en Hospital de Infecciosas F. J. Muñiz de Buenos Aires) recomendando sostener los cuidados de prevención porque la situación sanitaria se "podría complicar en mayo y junio” a lo que añadió: "no hay ninguna razón" para que no ocurra en Argentina una segunda ola de coronavirus como sucedió en Europa; así las cosas, el horizonte pymes nacional podría complicarse más aún, con todas las secuelas deficitarias que ello en principio supone.
Si bien a la fecha muchas pymes se vieron obligadas a cerrar, al menos temporalmente, el primer impacto vírico es diferente según el sector empresario. Hay evidencias de que en los sectores de confección de ropa, de venta y reparación de vehículos, fabricación de muebles, transporte de pasajeros, turismo, hotelería, gastronomía, eventos y esparcimiento; actividades deportivas y artísticas, agencias de viaje, etc. sufrieron la mayor pérdida de empleo e ingresos; mientras que aquellos ligados a insumos para la atención sanitaria y cuidados personales del COVID-19´, los provenientes del campo e industria alimentaria, los servicios tecnológicos o el boom de bicicletas, lograron o conservaron un buen desempeño, cuando no, excelente.
Ahora bien, si la incertidumbre es inevitable en tiempos de crisis, entre lo ideal y lo posible del momento presente de los sectores referenciados como más afectados, ¿cuán y cuánto estamos dispuestos a ceder y concedernos empresarios, inversores, proveedores, trabajadores, consumidores y gobiernos respecto a nuestras legítimas expectativas anteriores, pre pandemia?
La gestión empresarial no debería tener en cuenta únicamente el interés y los beneficios de sus propietarios. Paulatinamente debería integrar y desarrollar tanto la cultura ambiental como una mayor comprensión, valoración y reconocimiento efectivo de los factores humanos en tanto imprescindibles para la producción de bienes y servicios, ello en la medida que los mismos contribuyen vitalmente a la propia existencia, funcionamiento y viabilidad “pymes”; singularmente en medio de las vicisitudes adversas a que las expone la pandemia por Covid-19´
Ciertamente para muchas pymes este devenir vírico exigirá como condición, para su propia subsistencia y por venir, una serie de medidas como reconversión, refundación y hasta transformación empresaria, a partir de pulir aristas, perfilar contornos, replantear objetivos y precisar nuevos parámetros para las variables de la ecuación: “propiedad, empresa, trabajo, consumo, utilidad y beneficios ´coparticipables´”, todo lo cual supone una alternativa y, al mismo tiempo, un imperativo de refuncionamiento; siempre y cuando contemos con un determinado y enérgico acompañamiento excepcional e inmediato de discriminaciones positivas vg., reestructuración tributaria, laboral, crediticia, de servicios públicos y simplificación administrativa.
Preconclusivamente, el soporte último para crear, conservar reconvertir y hasta transformar desarrollos y relaciones empresarias, lo encontraremos en la riqueza y ductilidad del "factor humano", el que si antes era importante hoy es decisivo. Históricamente, no se olvide que cada vez que se manifestó en su apariencia más destructiva, contemplamos ese instinto depredador de la especie humana, con la naturaleza, con otras especies e incluso hasta con sus propios miembros.
Finalmente, los sacrificios compartidos cooperativamente que dejamos propuestos pueden ser el recurso y la herramienta más valiosa, poderosa y disponible para que las empresas atraviesen y superen de pie, este impredecible período de crisis y volatilidad.
Por último, tiempos excepcionales exigen respuestas excepcionales para auspiciar y sostener, al menos mínima y razonablemente en el discurrir pandémico, la viabilidad empresaria, ello principalmente en el subsector pymes dado sus generosos reflejos productivos, laborales, económicos y sociales, si acaso verdaderamente tratamos de apuntalar su futuro en términos útiles y verosímiles, fundamentalmente –reitero- cuanto estaríamos en vísperas de una más que probable segunda ola de Covid-19.

(*) El autor es experto CoNEAU en cooperativismo y docente e investigador universitario.



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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