El gigante que no despierta y un Intendente que prefiere callar

Notas de Opinión 18 de julio de 2020 Por Redacción
Desde que el gobernador Omar Perotti ha asumido su cargo, la situación de la seguridad ha empeorado en la Provincia y en la ciudad.
FOTO ARCHIVO LISANDRO MARSICO. El concejal del FPCyS elevó el pliego de preguntas dirigidas a Corach.
FOTO ARCHIVO LISANDRO MARSICO.

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Por Lisandro Mársico *

Como concejal de la Ciudad, al observar algunos sucesos y las consiguientes reacciones que se sucedieron la semana pasada en torno a hechos de inseguridad, ya habituales en nuestra localidad, me pareció oportuno hacer algunas consideraciones.
Quizás un número no muy significativo de ciudadanos han tomado conocimiento del programa de seguridad que el Gobierno Provincial y más concretamente el ministro Sain ha elaborado para aplicar en la Provincia de Santa Fe; está enteramente signado a tres leyes que vienen a desarrollar un cambio muy profundo en el sistema policial y en la misma seguridad pública. Dos de ellas ya se dieron a conocer y se debaten en los ámbitos de las universidades públicas, así se decidió y así se está llevando a cabo; además, está por delante toda la discusión en las Cámaras Legislativas, sitio natural a los fines de que estos mega proyectos prosperen o no.
Lógicamente que llevará un tiempo largo y sus resultados positivos o negativos para los santafesinos, estimo, que van a trascender a la gestión del propio Gobernador.
De lo expresado precedentemente se deriva un interrogante no menor ¿Y mientras tanto, qué alternativas tienen los vecinos de muchas ciudades de nuestra extensa Provincia, que deben soportar a los delincuentes, narcos y rufianes que asechan día tras día sus vidas?
Como evidentemente no existe a la vista un plan para recorrer este período de transición, una alternativa podría ser que cada mandatario local reclame permanentemente por lo que su ciudad y su gestión ya sea municipal o comunal necesita para hacer prevención, ya sea ellas mismas o el propio Ministerio de Seguridad, a través de sus herramientas.
En los últimos años, este rol de reclamo permanente lo ejercía el Intendente Luis Castellano de manera contundente con los gobiernos provinciales anteriores; a veces optaba por la confrontación, otras, lo hacía con una actitud más mesurada y dialoguista, pero era una constante en cada visita, cuando aquellos mandatarios concurrían a nuestra ciudad.
Lo cierto y concreto, es que desde que el Gobernador Omar Perotti ha asumido su cargo, la situación de la seguridad ha empeorado en la Provincia y en la ciudad, y las necesidades demandadas ya hace años a otros ministros y funcionarios de segundas líneas son las mismas y en este tiempo, prácticamente nada se ha conseguido. No hay más policías, ni móviles para la Unidad Regional V, no hay inversión provincial en tecnología para Rafaela (cámaras por ejemplo); si, existe una Alcaidía en pleno centro rafaelino que posee más del doble de detenidos que su capacidad permite, con el consiguiente hacinamiento y no se observa ninguna medida alternativa, hasta que el proyecto de Ley de los Senadores Calvo, Michlig y Gramajo, de alcaidías regionales, ya con media sanción, vea la luz definitivamente. El diálogo que tanto se pregonaba que no existía con el Ministro de Seguridad anterior, lo cual era verdad, ahora tampoco sobra (removieron un jefe de policía y las autoridades locales todavía se deben estar preguntando el motivo, amén de que el Ministro visitó una sola vez la “Perla del Lejano Oeste”, ante la seguidilla de hechos delictivos y muerte que azotó a Rafaela entre Diciembre del año pasado y Enero del corriente, lo que incluyó inéditas y multitudinarias marchas de vecinos, indignados muchos por la inacción del Gobierno entrante). El delito de abigeato y robos de enseres propios de la actividad, ha recrudecido fuertemente en la zona y para prevenirlo y reprimirlo de manera más terminante desde la Guardia Rural “Los Pumas” Seccional Nº 5, ubicada en Sunchales y a la cual pertenece por jurisdicción Rafaela, no existen recursos humanos ni materiales suficientes (trece personas, incluyendo al Jefe, dividiéndose los turnos en tres tercios de 4 personas cada uno y dos camionetas para cubrir 309.000 hectáreas).
¿Por qué ahora no se plantea desde el oficialismo local con la misma firmeza y convicción con la que se exponía antes del 10 de diciembre de 2019, las carencias para trabajar en la prevención que tiene la Unidad Regional V? Solo se manifestó en el mes de febrero pasado, un tibio reclamo y nada más. El Intendente ha optado por callar.
¿Por qué el día de nuestra Independencia en el cual recibimos la visita del Gobernador y parte de sus colaboradores; conjuntamente con el Decreto Municipal que lo nombra “Huésped de Honor”, no iba acompañando la carpeta la copia de la nómina de las necesidades de la ciudad en materia de seguridad, cuyas consecuencias negativas ya tienen alcance en los medios nacionales y aterran a los vecinos de Rafaela?
El Intendente debe reclamar fuerte y contundente al Gobernador, ponerse la camiseta de Rafaela. ¿O quizás prefiere callar porque le teme, conociendo la modalidad de ejercer el poder de Omar Perotti? Para quién no lo conoce podría asimilarse, salvando los tiempos y las formas de gobierno, a las del rey Luis XIV, aquel que supo sintetizar los principios del régimen en una fórmula memorable: “L’État, c’est moi” (El Estado soy yo).

* Concejal del PDP en el Frente Progresista, Cívico y Social.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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