El plan de rescate que aprobó Estados Unidos

Notas de Opinión 27 de marzo de 2020 Por Redacción
Las cuentas estadounidenses se disponen a recibir uno de los mayores golpes de su historia, con cifras que van del 14% al 30% en la caída de la economía. El retraso en aprobar la medida puede parecer insignificante, pero en este caso se suma a una cascada de reacciones demoradas en el combate al coronavirus.
FOTO AFP DONALD TRUMP. El presidente fue el impulsor del billonario plan de rescate.
FOTO AFP DONALD TRUMP. El presidente fue el impulsor del billonario plan de rescate.
Finalmente, el Congreso de Estados Unidos llegó a un acuerdo y aprobó el plan de rescate más importante de la historia del país por un valor cercano a los dos billones de dólares en ayudas a empresas y ciudadanos para tratar de paliar los estragos de la pandemia de coronavirus en la primera economía del mundo.
Pero lo ha hecho con un retraso que puede resultar demoledor en un momento en el que cada hora cuenta. Máxime cuando más de 30 millones de ciudadanos carecen de cualquier seguro médico -a diferencia de lo que sucede en Europa- por culpa de la aviesa reversión de la reforma sanitaria de Barack Obama.
Ello augura problemas sociosanitarios gravísimos y el endurecimiento de la recesión económica en ciernes.
La propuesta original presentada por los republicanos e impulsada por Donald Trump tenía aspectos de opacidad en el reparto de las ayudas incompatibles con la transparencia exigida en una democracia, máxime en tiempos de grave crisis.
El secretario del Tesoro y hombre de confianza del Presidente norteamericano, Steven Mnuchin, no tendría por qué hacer públicos los beneficiarios de las ayudas hasta pasados seis meses y las empresas beneficiarias recibirían el dinero sin contrapartida alguna, entre otras, por ejemplo, el mantenimiento de los empleos. Ahora habrá un inspector general que controlará las decisiones que se tomen sobre las cantidades que se facilitarán.
Que Estados Unidos haya puesto en marcha su maquinaria económica al servicio de la lucha contra las consecuencias, también sociales, de la pandemia, es sin duda una buena noticia.
Entre las medidas que muestran lo crítico de la situación se destacan el ingreso mediante cheques en las cuentas particulares de la mayor parte de los estadounidenses, de cantidades en torno a los 1.500 dólares por adulto y unos 500 por cada menor.
Las cuentas estadounidenses se disponen a recibir uno de los mayores golpes de su historia. Las agencias de calificación mencionan cifras que van del 14% al 30% en la caída de la economía.
El retraso en aprobar la medida puede parecer insignificante, pero en este caso se suma a una cascada de reacciones demoradas en el combate al coronavirus que han caracterizado la estrategia de Estados Unidos.
Hasta hace poco, Trump proclamaba que "en un par de días" el número de contagiados en el país se reduciría a cero. Pero en apenas 20 días ya es el tercer país del mundo con mayor número de contagios en una alarmante curva ascendente.
Si el Presidente hubiera prestado atención en febrero a la gravedad de la situación, el gigante automovilístico Ford y la eléctrica General Electric podrían haber puesto a disposición de los médicos estadounidenses respiradores a mediados de abril.
Ahora, y como consecuencia de esa demora, el consejero delegado de la automotriz, Jim Hackett, advirtió que esos elementos no estarán listos hasta junio.

EN LA GRAN MANZANA
Nueva York superó los 30.000 contagios de coronavirus, tras un nuevo balance diario que registró más de 50.000 casos en las últimas 24 horas, mientras el número de víctimas fatales se acercaba vertiginosamente a los 300.
De los contagios a nivel estatal, el 12% de los pacientes está actualmente bajo hospitalización y el 3% en cuidados intensivos.
Más de la mitad corresponden a la Ciudad de Nueva York, que casi alcanza los 18.000 contagios.
Entre otras medidas, el gobernador prohibió los deportes de contacto en los parques públicos, como el básquetbol. “No quiero cerrar las plazas", dijo, solicitando que se cumplan las medidas de distanciamiento social.
Cuomo consideró "preocupante" que el total de casos que requirieron hospitalización bordea el 15%, una tasa más alta que la estimación oficial.
La capacidad de los hospitales es de 53.000 camas y existen 3.000 plazas de cuidados intensivos, pero los cálculos estiman unos 140.000 pacientes y aproximadamente 40.000 de ellos en estados graves.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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