El gobernador rafaelino

Editorial 11 de diciembre de 2019 Por
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En 1999, durante una entrevista con una radio rafaelina, Omar Perotti había confiado que su objetivo en política era gobernar la provincia de Santa Fe. Veinte años después de aquella expresión de deseos cumple finalmente con aquella meta trazada al final de una década en cuyo comienzo, en 1991, se había convertido en uno de los intendentes municipales más jóvenes de la Argentina. 
Hoy por la tarde el dirigente rafaelino asumirá como gobernador de Santa Fe cuando preste juramento ante la Asamblea Legislativa en la capital de la provincia y un rato después reciba los atributos de mando de Miguel Lifschitz, el mandatario saliente. 
Para la campaña electoral que se llevó a cabo en un lejano primer semestre de este 2019, Perotti utilizaba una biografía para presentarse ante los santafesinos y crear una especie de vínculo de cercanía. En ese relato abreviado de sus 60 años, que cumplió en septiembre pasado, cuenta que durante su infancia, vivió con sus padres en un pequeño campo en la localidad de Bella Italia donde se producía leche en el tambo familiar, en el corazón de la cuenca láctea más importante de Sudamérica. Después señala que asistió a la escuela primaria “Juan Bautista Alberdi”, ubicada en el centro de Rafaela y que luego obtuvo su título secundario en la Escuela Nacional de Comercio, de la misma ciudad.
Como en aquella Rafaela de poco más de 55 mil habitantes no había oferta para continuar una carrera universitaria más allá de la apertura, en mayo de 1972, de la Unidad Académica de la Universidad Tecnológica, Perotti se trasladó a mediados de la década del 70 a la ciudad de Santa Fe para cursar sus estudios en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral, donde obtuvo el título de Contador Público Nacional. Rápidamente se interesó por los temas del desarrollo territorial y se se vinculó con el Centro Comercial e Industrial de Rafaela, en particular con la Cámara de Comercio Exterior, en tiempos donde ya crecían sus relaciones con el peronismo santafesino que estaba en el Gobierno provincial en la segunda parte de los años 80. 
A partir de ese momento su compromiso en el Partido Justicialista fue en aumento hasta convertirse en candidato a intendente de Rafaela para las elecciones de 1991. Finalmente a a los 31 años, fue elegido para desempeñar el cargo hasta 1995 dejando una gestión que mereció en 1995 el “Premio Nacional a la Calidad Total”, otorgado por la Presidencia de la Nación.
Tras su candidatura a vicegobernador en 1995 acompañando al rosarino Héctor Cavallero, una elección que ganó Jorge Obeid, asumió como ministro de Agricultura, Ganadería, Comercio y Servicios de la Provincia. En 1999 volvió a postularse pero esta vez para el cargo de senador provincial por el departamento Castellanos, en el que recaló tras imponerse en los comicios. Dos años después aceptó una propuesta para radicarse en la ciudad estadounidense de Washington DC, para desempeñarse como consultor internacional en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Perotti decidió regresar en el 2003 cuando volvió a competir por la Intendencia de Rafaela, abriendo un período de ocho años al frente del Municipio donde permaneció hasta el 2011. En ese etapa recibió el galardón de la Fundación Konex con el Diploma al mérito como uno de los 5 mejores administradores públicos de la década.
Sin perder de vista su objetivo de gobernar Santa Fe, en 2011 su destino fue el Congreso de la Nación donde asumió como diputado nacional hasta el 2015, cuando intentó convertirse en gobernador de Santa Fe. Tras una reñida elección en el primer semestre de ese año, fue Lifschitz quien se quedó con la victoria y la función que se puso en juego a través de las urnas. En el segundo semestre, Perotti se postuló para el cargo de senador nacional consiguiendo una importante victoria en octubre que lo mantuvo en el Congreso aunque en la Cámara alta -donde incluso asumió como vicepresidente y presidió varias de sus sesiones- hasta hace pocos días cuando debió presentar la renuncia para asumir hoy como gobernador de Santa Fe.   
Caracterizado por una suerte de prepotencia por el trabajo y un claro liderazgo, Perotti fue el encargado de iniciar con su victoria en 1991 una gestión peronista en la Municipalidad de Rafaela que continuará al menos hasta el 2023, es decir por largos 32 años. El secreto que explica semejante permanencia es tan simple (de decir) como complejo (de hacer): dar respuestas a los vecinos de la ciudad. 
Quizás uno de sus legados más importantes para la ciudad no fue como Intendente sino como legislador nacional pues como diputado nacional presentó el proyecto de creación de la Universidad Nacional de Rafaela, que fue aprobada por ambas cámaras del Congreso con un amplio consenso. 
Omar Perotti cumplirá hoy el objetivo que se fijó en 1999. Lo esperan grandes desafíos de gestión junto a la vicegobernadora, Alejandra Rodenas, y un gabinete que ya definió. Ahora, a gobernar Santa Fe. 





Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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