Por REDACCION
VILA (Por María Gozzi de Camperi)*. - Fue el 31 de Mayo de 1939, día de Santa Angela.
¡Cuántos corazones generosos se abrieron, cuántas manos solidarias se tendieron para darnos la cálida bienvenida que nunca olvidaremos!
Con papá Eliseo, mamá Rosa y Rosa y Eliseo, mis hermanos menores.
Eugenio, Roberto y Roque nacieron en el bendito suelo clucellense: dos de ellos ya no están con nosotros, ese destino nos llena de tristeza.
Yo, Nelia María, estrenando mis flamantes cuatro añitos, ya que los había cumplido el 14 de Febrero.
La primera vivienda que nos cobijó, provisoriamente digamos, pertenecía a la generosa "Nona" Marabotto y familia.
Inolvidable "historia de vida", porque ese gesto se concatenó con otros acontecimientos no menos importantes, en favor nuestro.
A continuación, el consabido "contrato de alquiler, rubricado con un cálido apretón de mano", protagonizado por el señor Kavulski y mi papá. Y así nuestros días transcurrieron en Clucellas, sin prisa pero sin pausa.
Nos acompañaron duendes y hadas, que con sus varitas mágicas nos colmaron de felicidad. Eran seres de luz que se fueron sumando para brindarnos un buen pasar.
Así fue que a poco de llegar a esta hospitalaria tierra, comencé a asistir a mi inolvidable escuela Domingo Faustino Sarmiento "la 404".
De ella y de mis adoradas maestras atesoro sublimes recuerdos.
Llegó el ansiado día de mi primera comunión acompañada por mi hermana Rosa. Mamá dijo: Las dos juntas, y así fue.
Nuestra querida Virgen Niña nos bendijo!
Pasaron años y llegó la tan esperada adolescencia, que todo lo tiñe de color de rosa.
Los infaltables bailes que nos brindaron nuestros momentos de sana diversión. Por esos días, al compás de la música, las ilusiones más dulces se convertían en hermosas realidades.
Felizmente todavía a los 84 años puedo contarlo, aunque a esa siguieron otras etapas no menos felices.
Bendigo y agradezco esos 15 años que viví allí, aunque nací en Colonia Prosperidad (pcia. de Córdoba)
Gracias Clucellas... mi querido e inolvidable pueblo. Repito: poblado de duendes y hadas.
Con todo mi amor.
* La autora es residente en la localidad de Vila y es tía del corresponsal de Plaza Clucellas, Darío Bonino.
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