Les comentamos CD

EDUARDO LARBANOIS “MANDALA” CD Montevideo - 2014 - 11 temas (Martes 13, Fronteras, Aires del Litoral y otros) Dice la producción: Nuevo disco solista del popular guitarrista, cantante y compositor uruguayo, integrado por composiciones que giran dentro de ritmos identitarios como la milonga, el tango y el candombe, con arreglos de tintes jazzísticos. Mandala significa “círculo” y es el símbolo de la perfección, el orden y el equilibrio; elementos que Larbanois persigue en cada una de las obras, buscando transmitir a su público no solo la música en sí misma sino también las historias que hay detrás de cada composición. Decimos nosotros: Dando testimonio de su trayectoria en el afamado dúo oriental, en esta ocasión se reúne con quienes lo acompañan en las versiones que se incluyen, a saber: José Redondo en piano, Thiago Larbanois en bajo y contrabajo eléctrico, Betina Chaves en violín, Luis Gutiérrez en percusión y como invitada especial la bandoneonista argentina Cecilia Segurado.

Les comentamos Libro

MAYICO Y MARONGO Néstor Massa ConTexto Libros 164 pág. Las obras anteriores del autor estaban escritas en versos y la primera se trató de un homenaje al Centenario de la Comuna de Raquel (Cosas de mi pueblo y algo más, 2001). Posteriormente, publicó una antología de poemas escritos a través de cuarenta y cinco años de su vida (Gestos, 2009). Nacido en el centro oeste santafesino donde aún prevalecen vestigios de la inmigración italiana, la mayor parte de sus obras contienen reminiscencias de costumbres piamontesas aunque teñidas con la impronta de la cotidianidad del transitar pueblerino. Si bien se ausentó de su terruño muy joven, nunca se olvidó de su querida “Raquella” y su gente. Esta nueva experiencia literaria contiene cuentos y narraciones que buscan conquistar la sonrisa de quienes los lean, y son, ni más ni menos, que la evocación de distintas situaciones emergentes de los recuerdos e imaginación del autor.

Les comentamos Libro

LA HISTORIA ARGENTINA CONTADA POR MUJERES G. Margall/G. Manso Ediciones B 283 pág. Segundo tomo de La historia argentina contada por mujeres. Comienza con las consecuencias de la anarquía del año 1820, abarca la época rivadaviana y los años del rosismo y concluye en 1861, con la encrucijada tras la batalla de Pavón. Como en el tomo anterior, nuestro objetivo principal es ofrecer un espacio a las mujeres para que nos cuenten qué sucedió. En este caso, a lo largo de cincuenta años de guerras civiles durante los que el Virreinato del Río de la Plata dio origen a la República Argentina. A diferencia del tomo anterior, donde las voces de las mujeres aparecían en su mayoría en contextos judiciales -y, llamativamente, en asuntos criminales que las tenían como víctimas o culpables-, ahora aparecen en cartas privadas y también en la prensa escrita, indicio de que la sociedad patriarcal comienza a ofrecerles la posibilidad de expresar sus ideas. En general los libros de historia las mencionan como las “esposas de”. Aquí reivindicamos su participación en los últimos momentos de la guerra de independencia, en las guerras civiles, en el exilio y en el ejercicio del poder. Actrices, guerreras, políticas, damas, escritoras, viajeras, amigas, esposas, madres, amantes e hijas nos cuentan la historia que protagonizaron, la historia que entenderemos a partir de sus palabras, sus motivos y sus emociones. Si hasta ahora hemos concebido y nos han enseñado una historia sin mujeres, hemos concebido y hemos aprendido la mitad de la historia. Gabriela Margall

Libros de Eudeba

Mapuches Nahuel Sugobono 48 pág. Los Mapuches son una comunidad indígena que se conformó como pueblo en el territorio chileno y que con el tiempo cruzaron los andes y se instalaron en el territorio argentino. A través de estas páginas podrás observar y aprender cómo vivían los mapuches, el territorio en el que habitaron y habitan, la relación que con la naturaleza (que es sagrada) y la flora y fauna de esa región. Además vas a poder conocer cuál era la alimentación del mapuche y su bebida típica -utilizada en rituales y ceremonias- y el rol que cumplía cada habitante en la comunidad según su edad y sexo. A su vez la cultura, las artes, la música, la religión y otros aspectos de la vida de este pueblo forman parte también de este libro ilustrado. El autor es periodista especializado en divulgación científica. Cursó la carrera de Ciencias Antropológicas en la Universidad de Buenos Aires y, a lo largo de 25 años, ha trabajado en algunos de los principales medios gráficos de Argentina (Editorial Atlántida, Editorial Perfil, Diario Clarín). Ha recopilado colecciones de mitos y leyendas de pueblos indígenas de Argentina y América para editoriales de Argentina (Longseller, Tinta Fresca) y España (José J. de Olañeta).

El amor y los círculos

Llegué a conocer los relatos de Angel Balzarino en uno de mis múltiples periplos por la literatura española e hispanoamericana. Es ahora, diez años más tarde, en el ocaso terrenal del autor, que vuelvo a reflexionar sobre uno de los temas que más me ha conmovido en sus cuentos. Mi evolución de adolescente a mujer, así como mi búsqueda continua por la esencia de las cosas me llevan a una nueva lectura de “El amor a través de la mirada”. Nihil volitum quin praecognitum (no se quiere nada que no se haya conocido antes), decían en la Antigua Roma. Ello describe el círculo, uno de los múltiples que nuestra vida recorre para llegar más cerca de lo que realmente somos. Igual que el personaje de Angel Balzarino, yo había imaginado muchas veces (quizás conocido bajo otra ley cósmica) un amor esencial, pleno, hasta sinfónico. Un regalo fantástico de la vida me trajo esta gran oportunidad, cerrando así más y más círculos en mi existencia. Soñar, escribir, sonreír, regalar, dudar, temer, cambiar han sido todos recorridos en esta senda que la vida me ha ofrecido. Todo son déjà-vus o déjà-vécus (ya vividos), decía yo hace diez años. Y sé que hay infinitesimales déjà-vécus como el nuestro. Quizás como el personaje de Angel Balzarino, que presencia una escena de amor que le sirve de magdalena de Proust para revivir su amor perdido, quiero vivir mi propio déjà-vécu. Aquello que el alma no ha y no puede ahogar en ningún efecto etílico ni de ninguna otra manera que induzca el olvido. ¿Hay más círculos que hayamos cerrado y que se parezca a éste que está a punto de cerrarse? Mi mente no lo encuentra, pero quizás hay que ahondar en nuestro ser y, ya sea a través de la mirada, del tacto o de las palabras, inventarnos nuestro propio círculo. Sí, un nuevo círculo a nuestra imagen y semejanza, fiel a nuestros sentires. Y así, las vías paralelas del tren se alcanzarán otra vez en el horizonte, transportando así más y más ilusiones. ¡Gracias, Angel Balzarino, por entregar un pedazo de su persona a la construcción de mi ser interior! Que sus relatos sigan nutriendo almas, desde donde sea que los esté escribiendo ahora. El ave en tus manos Has tenido alguna vez en tus manos un ave del cielo? Has sentido en su cuerpo ardiente un corazón a punto de salirse? Míralo con dulzura y arrancarás el miedo de sus ojos; Tócalo con ternura y escucharás la sinfonía de sus latidos; Háblale con afecto y sentirás sus alas abrirse. Déjame volar en lo más alto Te quiero traer el reflejo de la luna, del sol y volver… Mihaela Puica (Oslo, Noruega)

Hasta siempre querido Angel Balzarino

Tal vez siguiendo el estilo y la temática de sus cuentos, su final nos sorprendió en lo intempestivo y doloroso. Junio había sido un mes clave en los últimos años para despropósitos de salud y otras circunstancias. En algún momento cuando conversábamos, bromeábamos de “sacarlo del calendario”. Sin embargo también es el Mes de las Letras Rafaelinas y se diría que nos “dejó en su ley”. Tuvo “la justicia” de que lo homenajearan en vida, de recibir el cariño de la gente y el reconocimiento de su trabajo. Pero todo lo que hizo fue con un gran esfuerzo, como les sucede a tantos escritores del interior que tienen doble esfuerzo para concretar la edición de un libro, o ingresar en el mercado virtual para difundir su obra. Lector avezado e incansable buscador de historias. Gentil al extremo, sencillo y directo. Tuve el privilegio de poder frecuentarlo, conversar e intercambiar sobre literatura. Digo “el privilegio” porque la vida presenta muchas veces esas oportunidades únicas de interactuar con gente valiosa. Y eso suma, aporta y hace crecer interiormente. He disfrutado de todos sus libros y a más de uno los he terminado de leer “con dolor de estómago” y se lo dije sonriente muchas veces. ¡¡¡Hasta siempre querido Angel!!! Usted y su obra trascienden todo hecho terrenal. Ana María Colombo