Les comentamos Libro

BRONCEMIA Francisco Occhiuzzi Nuevos Editores 176 pág. Lejos de querer exagerar, quiero hacerte saber lo importante que es para nosotros como estudiantes, que un profesional con tu trayectoria y humildad comparta sus experiencias y demás. Quiero realmente felicitarte y agradecerte por darnos la oportunidad de leerlo, es increíble. Me encanta la sutil ironía, el vocabulario, cuan explicativo y claro es, los ejemplos y la realidad de cada página, habla de hechos reales que ocurren todo el tiempo y que todos presenciamos, hoy gracias a vos, tu hermoso libro y conferencia, pude darle un nombre concreto: la broncemia. Me emociona leerte, porque vivo muy de cerca la broncemia en mi ciudad. Soy parte de la Asociación por los derechos y dignidad de las personas, en la cual fomentamos la resiliencia e incentivamos a buscar herramientas y posibilidades para salir adelante. Hablamos de gente que siquiera cuenta con baños, agua o luz. Tenemos talleres para que puedan tener una profesión y cambiar su realidad. La salud, para ellos, no existe. El proceso salud-enfermedad-atención no forma parte de su día a día. Me llena de esperanza saber que existen profesionales como vos, que ven más allá y que saben y no les avergüenza reconocer, no ser ningún Dios. Espero ser más fuerte que todo aquello que "arrastra" hacia la broncemia. Me asusta en verdad pensar "¿seré yo broncémica?". Tengo la esperanza de encontrar Franciscos en mi vida que me abran los ojos al igual que lo hiciste. Y tu libro, es un recordatorio constante de quien quiero ser. Gracias de verdad. De una estudiante.
La Palabra 26 de diciembre de 2020 Por None

Les comentamos Libro

MUJERES TIERRA Aldana Loiseau Ediciones de autor 25 pág. Expresa la autora: Mujeres Tierra es una selección de fotografías en 35 mm que forma parte de un trabajo extenso. Esta tarea comenzó en el año 2001 cuando hacía recorridos con mi cámara por la cadena montañosa que divide a la Quebrada de Humahuaca de la zona de los valles, en la provincia de Jujuy, norte argentino. Aquellos caminos me dieron en suerte el encuentro con un pueblo escondido entre los cerros, al que en ese entonces solo se llegaba caminando. Su nombre: Caspalá, desconectado de las grandes ciudades y acaso por eso, tan fortalecido en su identidad y sus quehaceres. (…) Las mujeres de Caspalá viven atentas a lo que la Tierra dice, porque ese es su sustento, un pulso que atrae con fuerza, que marca los ciclos y tiempos diferentes para cada cosa. (…) Son tierras donde subyace la fuerza de la mujer que pisa con ganas y deja su huella al andar. Tal vez ellas sientan de muy cerquita la voz de la Madre Tierra, tal vez aquellos imponentes colores estén ahí para intentar vencer al olvido, tal vez ellas sientan que es tiempo de florecer.
La Palabra 19 de diciembre de 2020 Por None