Por Néstor Clivati
(Desde Kansas, Estados Unidos).- Qué sabemos cuántos mundiales le debía el fútbol a Leo?... se pregunta el autor del guión del emotivo spot de televisión de TyC Sport. Desde ese lugar se nos interpeló en la previa de este Mundial a nuestro escepticismo criollo, a nuestra presunta saciedad de gloria, en un tiempo brillante y pródigo en frutos.
Debo admitir que llegué hace más de un mes a este país con un sentimiento ambiguo y que esa arenga me fue persiguiendo como una sombra y ahora, mientras espero el vuelo a Atlanta para ser testigo de otra semifinal (la tercera en las últimas cuatro Copas del Mundo), tengo mis serias dudas sobre tal presagio del destino.
Si hay autorizada una mirada objetiva, algo que en estas instancias no mejora la perspectiva en función del agotamiento psicofísico de todos los protagonistas, digo: pedirle más a este proceso, a este equipo albiceleste sería de un atrevimiento supino, pero a su vez, cómo no vamos a embarcarnos en otra ilusión si Messi vive e inspira aún caminando la cancha y dirigiendo con gestos, jugadas en las que, como ante los suizos, no podía participar activamente?
Tengo muchas ganas de decir también, yo no estoy hecho y que se hagan cargo los tipos que nos trajeron hasta aquí.
¿Es una insensatez o es una legítima expectativa?
Ingleses a la vista...
(Continuará)
(*) Periodista acreditado por Diario LA OPINIÓN para la cobertura del Mundial 2026