El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, logró conseguir un poco de oxígeno político luego de que la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich (Capital), consiguiera el apoyo de la oposición dialoguista para postergar hasta la semana próxima la sesión de la Cámara alta en la que se iba a discutir un pedido de interpelación y moción de censura impulsado por el kirchnerismo
Como moneda de cambio, Bullrich debió aceptar que en la siguiente sesión, convocada para el próximo jueves 25, la Cámara alta aprobará un pedido de interpelación para el próximo 2 de julio.
En otras palabras, el jefe de Gabinete ya no concurrirá al Senado a brindar su informe sobre la marcha del Gobierno, tal como había informado el propio funcionario en la noche del martes, sino que deberá someterse a la preguntas de los senadores sobre el notable crecimiento de su patrimonio registrado en el último año.
El acuerdo se logró luego de tensas y nerviosas negociaciones bilaterales sostenidas por Bullrich y los líderes de la oposición dialoguista a lo largo de las ultimas 24 horas y que terminaron de cristalizar en un nuevo encuentro en el salón de reuniones del bloque radical ubicado en el segundo piso del palacio legislativo.
En esa reunión participaron el presidente de bloque anfitrión, Eduardo Vischi (UCR-Corrientes), y sus pares de Pro, Martín Goerling (Misiones); de Provincias Unidas, el peronista Carlos Espínola (Corrientes), y de Convicción Federal, Carolina Moisés (PJ-Jujuy).
También estuvieron la salteña Flavia Royón, que responde al gobernador Gustavo Sáenz, y los provincial Natalia Gadano (Santa Cruz) y Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia de Misiones).
Aunque los protagonistas se negaron a dar precisiones cuando abandonaron la reunión, una primera señal del cuerdo la dio el presidente provisional del Senado, el libertario Bartolomé Abdala (San Luis). “Hay humo blanco”, dijo, enigmático, ante una consulta periodística.
Abdala se dirigía al primer piso, a las oficinas de la presidencia de la Cámara alta, donde desde hacía varios minutos aguardaban los kirchneristas José Mayans (Formosa) y Juliana Di Tullio (Buenos Aires) el inicio de la reunión de Labor Parlamentaria, encuentro en el que los jefes de bloque definen las fechas de las sesiones y sus temarios.
En la reunión, que encabezó la vicepresidenta Victoria Villarruel, Bullrich planteó la propuesta que había acordado con la oposición dialoguista, la que se impuso casi sin mayores inconvenientes.
Más allá de que pretendían apurar los tiempos y acelerar la caída de Adorni, el kirchnerismo aceptó casi de inmediato la propuesta ante la certeza de que, otra vez, su postura había quedado en minoría y que tampoco estaban en condiciones de forzar este jueves la apertura del recinto sin la anuencia del oficialismo y sus aliados. (Fuente: La Nación).