La industria santafesina continúa atravesando un escenario complejo. Luego de una leve recuperación observada en marzo, la actividad manufacturera provincial volvió a retroceder en abril y profundizó un desempeño negativo que ya se extiende durante buena parte de los últimos años.
De acuerdo con el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), la producción manufacturera registró en abril una caída interanual del 0,5%, mientras que el acumulado de los primeros cuatro meses de 2026 exhibe una baja del 5,2% respecto del mismo período del año anterior. A ello se suma un dato particularmente preocupante: la medición desestacionalizada mostró una disminución del 7,2% frente a marzo, señal de un deterioro reciente de la actividad.
El documento sintetiza la situación con una frase contundente: "En abril la producción industrial en Santa Fe volvió a retroceder y acumula una baja de 5,2% en cuatro meses de 2026".
El panorama también refleja una caída generalizada. Según FISFE, el 53% de las ramas industriales analizadas registró en abril un nivel de producción inferior al de igual mes de 2025, evidenciando que el enfriamiento no se limita a sectores puntuales sino que alcanza a buena parte del entramado fabril provincial.
Además, el índice de producción industrial elaborado por la entidad se ubicó un 10,5% por debajo del nivel alcanzado en abril de 2023 y un 15,7% por debajo del registrado en 2022, lo que muestra que, más allá de las oscilaciones mensuales, la industria aún no logra recuperar los niveles de actividad previos.
La metalurgia, una alarma para Rafaela
Dentro de los sectores más relevantes para la economía santafesina, la industria metalúrgica continúa exhibiendo números preocupantes. El informe de FISFE señala que "el índice de producción correspondiente a la industria metalúrgica en Santa Fe observó en abril de 2026 una caída de 16,8% interanual" y que en el primer cuatrimestre acumula una retracción de 15,9%.
Se trata de un dato especialmente significativo para Rafaela y su región, donde la actividad metalúrgica y metalmecánica constituye uno de los principales motores de empleo, inversión y generación de valor agregado. Más aún, el nivel de producción metalúrgica de abril quedó un 29,1% por debajo del registrado tres años atrás, en abril de 2023.
La radiografía sectorial muestra además un escenario heterogéneo. Mientras algunos segmentos lograron crecer, otros continúan atravesando fuertes dificultades. Entre los desempeños positivos aparecen los productos metálicos para uso estructural (+3,4%), la maquinaria de uso general (+4,6%), los equipos eléctricos (+2,9%) y las carrocerías y remolques (+3,6%). Sin embargo, la caída de otros rubros de mayor peso terminó inclinando el balance hacia terreno negativo.
Entre los sectores más afectados se destacan la maquinaria agropecuaria (-29,7%), los aparatos de uso doméstico (-25,5%), los productos de metal y servicios de trabajo (-6,5%) y las autopartes (-4,9%).
El propio informe advierte que el 53% de los segmentos metalúrgicos relevados mostró una reducción de actividad respecto de abril del año pasado.
El duro presente de la maquinaria agrícola
Uno de los datos más sensibles para la economía regional es el comportamiento de la maquinaria agrícola, actividad estrechamente vinculada a numerosas empresas radicadas en la región. La producción sectorial registró en abril una caída interanual del 29,7%, convirtiéndose en la actividad de peor desempeño entre las principales ramas manufactureras de la provincia.
Además, FISFE identifica a la maquinaria agropecuaria como la actividad que más incidió negativamente en el resultado global de la industria santafesina, aportando 1,53 puntos porcentuales a la baja general del índice provincial.
El análisis sectorial profundiza ese diagnóstico. Según el informe, la facturación real de maquinaria agrícola nacional cayó un 18,2% interanual durante el primer trimestre del año, con bajas del 39,9% en tractores, 11,4% en cosechadoras, 5,3% en implementos y 1,3% en sembradoras.
FISFE destaca además una paradoja que preocupa al sector: la debilidad de la producción industrial ocurre pese a que la actividad agropecuaria atraviesa campañas de elevados volúmenes productivos.
"Este desempeño negativo de la industria fabricante de maquinaria agrícola se contrapone a los mayores volúmenes de producción agrícola de las tres últimas campañas", remarca el documento.
Los sectores que sostuvieron el nivel de actividad
A pesar del panorama general negativo, algunos rubros lograron compensar parcialmente la caída. La industria siderúrgica mostró una recuperación interanual del 145,7%, aunque desde FISFE aclaran que se trata de una mejora influida por una base de comparación extremadamente baja. De hecho, el informe señala que "la producción de acero en Santa Fe mostró en abril de 2026 una recuperación de 145,7% interanual, en un contexto de bajo punto de comparación".
También sobresalieron los vehículos automotores (+75,5%), la edición e impresión (+7,6%), la molienda de cereales (+6,9%) y la molienda de oleaginosas (+3%).
Precisamente la siderurgia, los automotores y el complejo oleaginoso fueron los sectores que más contribuyeron a evitar una caída aún mayor del índice industrial provincial.
Exportaciones y empleo, dos señales de alerta
El informe incorpora además indicadores complementarios que ayudan a comprender el contexto industrial. Por un lado, las exportaciones de manufacturas de origen industrial con origen en Santa Fe acumularon entre enero y abril una caída del 7,9% en valor y del 5,6% en volumen físico. Según FISFE, más de 115 posiciones arancelarias industriales registraron resultados negativos.
La entidad también advierte sobre el deterioro de la competitividad cambiaria. El índice de tipo de cambio real del Banco Central disminuyó un 20,4% entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, reflejando una pérdida de competitividad de los bienes producidos localmente.
En materia laboral, la situación tampoco muestra señales alentadoras. A nivel nacional, el empleo asalariado registrado en la industria manufacturera cayó un 4,1% interanual en marzo, equivalente a 47.600 puestos de trabajo menos que un año atrás.
En Santa Fe, los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo indican que desde diciembre de 2023 se perdieron 380 empleadores industriales y 7.746 trabajadores cubiertos por el sistema, reflejando un proceso sostenido de reducción de la base productiva provincial.
Un escenario de fragilidad
Los datos de abril confirman que la industria santafesina continúa transitando un escenario de fragilidad. Aunque algunos sectores vinculados a la siderurgia, la actividad automotriz y el complejo agroexportador muestran signos de recuperación, la caída de ramas estratégicas como la metalurgia y la maquinaria agrícola sigue condicionando el desempeño general.
Para regiones industriales como Rafaela, donde la producción metalmecánica constituye una de las principales fuentes de empleo y desarrollo económico, la persistencia de estos indicadores negativos representa una señal de alerta que trasciende las estadísticas y se proyecta sobre la actividad de empresas, proveedores y trabajadores de toda la cadena productiva.