Por Redacción
Pesca
Herramientas para la variada
BAGRE AMARILLO. Muy buen pique de amarillos y variada en general.
En el mundo de la pesca se denomina “variada” a las especies menores del río: Amarillos, Moncholos, Patíes, Mandubés, Armados, Bogas, Dientudos y algunas especies más. Pensando en los más chicos y en quienes se inician en el deporte de la pesca, repasaremos cuales son los útiles ideales para ensayar desde la costa y embarcado la pesca de estas especies. Para pescar desde la costa es necesaria una caña de por lo menos tres metros que nos permitirá alcanzar distancias más largas y las zonas mas profundas del río.
El reel indicado es el de tipo “frontal” ya que tiene una salida de la línea más libre y por lo tanto facilita el llegar a mayores distancias con el aparejo. El nylon de 0.40 será suficiente para todas las especies que podamos pescar. Al final de esta línea madre se coloca un esmerillón al que se le atará luego una brazolada de aproximadamente un metro. Al finalizar el primer tercio de la brazolada y sujeto en su posición por dos bolitas plásticas se coloca el primer rotor plástico, al finalizar el segundo tercio se coloca el 2do rotor y al finalizar la brazolada se ata un esmerillón con mosquetón donde se colocará la plomada. De cada rotor sale un chicote de nylon más fino que la madre (para que en caso de enganche se corte éste y no perder todo el aparejo) de unos cincuenta centímetros con un mosquetón al final para la colocación del anzuelo.
La plomada deberá ser de cuarenta a sesenta gramos depende de la distancia que queremos alcanzar y la fuerza de la corriente. En las cazas de pesca se ofrecen unas plomadas planas que, al momento de recoger el aparejo, vienen por la superficie evitando así el enganche con plantas acuáticas, piedras, etc. que luego nos obligue a cortar el aparejo. Recordemos que pese a estas precauciones siempre se producen enganches y cortes de la línea así que es conveniente llevar otros aparejos de repuesto. Para la pesca de embarcado se utiliza una caña más corta ya que con la embarcación casi siempre nos ubicamos a pocos metros del sitio de pesca. La caña no es necesario que sea demasiado gruesa ya que para la variada no se requiere tanta potencia. Lo que es preferible para los que se inician, es utilizar una caña de acción de punta para facilitar la clavada.
El reel puede ser frontal o rotativo pero hay que tener en cuenta que este último requiere mucha experiencia para efectuar los lanzamientos y no terminar en una “galleta” imposible de desarmar.
Arriba de una lancha lo que nunca sobra es espacio por lo que el aparejo debe ser simple para facilitar el lanzamiento y no molestar a los demás compañeros. Por ello, generalmente, consta de una plomada corrediza sobre la línea madre, luego un esmerillón al que va atado el chicote de aproximadamente un metro si es de nylon o cincuenta centímetros si es de cable de acero (muy útil en ésta época cuando las Palometas y Doradillos están muy voraces y cortan la línea).
Al finalizar el mismo otro esmerillón con mosquetón donde se coloca el anzuelo. Lo mismo que en el caso anterior el peso de la plomada depende de la fuerza de la corriente, pero llevando varias de entre veinte y sesenta gramos tendremos todas las posibilidades resueltas.
Algunos consejos para conservar piezas de caza y pesca
La mayoría de los cazadores y pescadores guardan los productos de sus salidas congelados en el freezer para luego aprovecharlos en el momento oportuno. Lo importante para evitar problemas de salud y conservar a los pescados, perdices y liebres con sus propiedades originales, tener en cuenta algunos conceptos.
El congelamiento lo que logra es detener la acción de las enzimas que provocan la descomposición de la carne. Para ello la carne de aves, peces o mamíferos, debe estar congelada a temperaturas menores a - 18º C. A temperaturas de -10º las enzimas, aunque el alimento esté congelado, siguen actuando igual. Los freezer indicados para este tipo de conservación son los que tienen 4 estrellas (****) ya que permiten alcanzar los -18 º en menos de 24 horas y alcanzan temperaturas de -35º.
Los de tres estrellas demoran más y por consiguiente el proceso de descomposición ya comenzó. Nunca se debe volver a congelar los alimentos que ya fueron descongelados. El freezer no destruye las bacterias naturales que contienen los alimentos sólo las detiene. Por ello cuando se descongela el proceso de descomposición se reinicia.
En el freezer no es conveniente que los productos estén amontonados ya que esto impediría la circulación del aire frío manteniendo la temperatura correcta. Las carnes de caza no se deben guardar más de 8 o 10 meses y los pescados de 4 a 6 meses. Por ello todo debe ser guardado con su respectiva etiqueta de fecha de congelación para evitar confusiones.
Datos del pique
El río recuperó un poco su nivel habitual y el pique mejoró notablemente. Aunque en los últimos tiempos podemos afirmar que el pique fue bastante bueno, en estos últimos días con el descenso de la temperatura ambiente, las posibilidades de los pescadores mejoraron notoriamente. Con los primeros días frescos los Amarillos se empezaron a mostrar muy activos tomando muy bien cualquier carnada que se les presente. Por supuesto que para estos bagres el tripero de sábalo sigue siendo lo mejor pero no desdeñan la tripa de gallina y las lombrices. También Moncholos de buen tamaño, Patíes y Armados se presentan bastante voraces. Con coluditas se pueden sacar algún Patí grande y con morenas siempre está la posibilidad de enganchar algún “cachorro” aunque por lo general son bastante chicos y hay que descartar varios antes de dar con uno que dé la medida mínima. Las palometas no molestan y aunque siempre están presentes dejan trabajar a la carnada posibilitando el pique de otras especies. Por supuesto que para quien pesca embarcado debe moverse constantemente si busca la variada. Dos o tres piques en un lugar, luego se corta, se mueve la lancha unos metros, otra vez dos o tres piques y así con paciencia vamos llenando la canasta. Algo para destacar es la gran cantidad de juveniles de bagres que hay en las costas. En cualquier lugar que paramos con la lancha y donde sólo hay 20 ó 30 centímetros de agua hay miles de bagrecitos de nos más de 7 u 8 centímetros. Estos son llamados “quitasueños” por que si el pescador desprevenido se llega a clavar una de las pequeñas chuzas que tienen en sus aletas, no duerme en toda la noche del dolor. Por otra parte, si las heladas tempranas no los matan, permiten pronosticar buenas posibilidades de pesca para el invierno. Son buenas épocas para los pescadores y los dos fines de semana “largos” que se acercan constituyen una excelente posibilidad para una salida de pesca. Si va a reservar una cabaña y servicios de guía hágalo ya porque sino corre el riesgo de no conseguir lugar.
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