Por Redacción
El 31 de enero pasado finalizó la veda a la pesca comercial en la provincia de Santa Fe. La misma duró tres meses y ya hace varios años que se viene implementando. Al respecto hemos podido comprobar personalmente cómo se restringió en forma notoria la actividad de pesca comercial. Recorriendo distintas localidades de la costa hemos preguntado acerca de la posibilidad de conseguir triperos de sábalos para utilizarlos en la pesca deportiva (recordemos que el tripero es lo que queda como residuo del faenamiento del Sábalo) y en ningún lugar pudimos conseguir. Al preguntar el motivo de la falta de este tipo de carnada los pescadores locales nos comentaban de la veda y de los cada vez más estrictos controles que se realizan. Incluso sabemos que a los expendedores de carnadas, antes de implementarse la veda se le revisaron los freezers para tomar nota de cuántos triperos disponían aún para la venta. No obstante la veda a la pesca comercial, la pesca de subsistencia estaba habilitada. Esto sumado a que a veces los controles fallan, seguramente existirán unos cuantos casos de pescadores y acopiadores que han seguido depredando a pesar de la restricción impuesta. Pese a ello podemos afirmar que es un gran paso el que ha dado el Gobierno provincial que esperamos se mantenga en el tiempo y los controles a pescadores comerciales y acopiadores se afiancen para poder preservar ese recurso tan valioso que es el río.
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