Por Pablo Abratte
La semana pasada escribíamos sobre los cuchillos
fabricados en Solingen, una ciudad de Alemania, y decíamos que el nombre de esa
localidad alemana estampado en la hoja de un cuchillo era sinónimo de buen
acero y mejor filo. Pero, si bien los alemanes supieron granjearse sólida fama
por sus aceros, los ingleses no se quedaron atrás y lo que es Solingen para
Alemania es Sheffield para Inglaterra. Sheffield es una ciudad ubicada en el
condado de South Yorkshire de Inglaterra. Desde la edad media fue famosa por
sus fábricas de cuchillos y espadas, prestigio que dura hasta nuestros días. Las marcas más conocidas son: Hunter; Mappin &
Web; H G Long & Co; Elkington; J W Stutter; Wingfield RowBothan & Co; J
M Smith; Tiger; Cristopher Jhonson; Ebro; Witness: The El Dorado; Butler; Jos
Kirby & Sons y muchas más. Pero entre todas
ninguna tuvo la fama de Joseph Rodgers
& Sons ubicado en el número 6 de la calle Norfolk de la ciudad de
Sheffield. Su prestigio se debe no sólo a la calidad y fina terminación de sus
cuchillos sino a que fueron los cuchilleros reales de cinco reyes de Inglaterra:
Jorge IV (1820-1830), Guillermo IV (1830-1837), Victoria (1837-1901), Eduardo
VII (1901-1910) y Jorge V (1910-1936). Rodgers fue la mayor fábrica de
cuchillos del mundo llegando a ocupar más de 2000 empleados en su época de
mayor esplendor cerca de 1890. El logo de Rodger está compuesto por una
estrella de seis puntas y al lado la cruz de malta, debajo tiene el nombre de
la fábrica y debajo la leyenda exclusiva “cuttlers of his majesty” es decir:
cuchilleros de su majestad. Por sobre el logo tienen una corona a cuyos
laterales hay dos letras VR, ER, GR, etc. dependiendo del período o reinado en
que fue fabricado. Cómo decíamos la época de mayor apogeo fue entre 1890 y 1907
y esto se refleja en las cifras de producción: Cortaplumas 1.600.000 unidades
por año; Navajas de afeitar 500.000 por año; Cuchillos de hoja fija 1.450.000
por año, tijeras 144.000 por año y cuchillos de trinchar 35.000 juegos por año.
Como Inglaterra tenía colonias en Africa e India una gran parte de los
cuchillos fabricados hasta 1910 estaban encabados en marfil de elefante y en
1878 se utilizaron 26 toneladas de marfil (2560 colmillos). Pero además de
cuchillos utilitarios Rodgers fabricaba cuchillos de exhibición sólo para ser
mostrados en colecciones privadas o para regalar a reyes. Muchos creen que las
navajas multiuso son un invento de Victorinox, pues no es así ya que en 1822
Rodger fabricó una cortaplumas de sólo 25 mm que poseía 57 hojas y accesorios.
También, en ese año comenzó con la fabricación del “Year Knife” cuchillo al que
todos los años se le agregaban hojas y accesorios. Al ser vendido en 1969
contaba con 1968 hojas y accesorios. Rodger, “el cuchillo del rey” o “el rey de
los cuchillos”, hoy se consiguen piezas de distinto valor llegando algunos a
varios miles de dólares. Una de las principales colecciones del mundo está en
nuestro país y pertenece al Sr. Samuel Setian.
Pesca
Buen pique, muchos amarillos y mucho frío
La altura del río
se mantiene más o menos estable respecto de los últimos meses y podríamos decir
que se encuentra en un estado ideal para la pesca. Con la llegada nuevamente
del frío los Amarillos están muy activos y no hace falta recorrer mucho para
juntar unos cuantos, para la fritanga y para traer a casa. (Atención: para los
que no tienen lancha es un buen momento para pescar de costa). Al resto de las especies el frío las tiene
bastante adormecidas por lo que, casi exclusivamente, lo que se pesca es
Amarillos. No obstante ello, el pique es tal como para asegurar mucha diversión
a la salida de pesca. La recomendación tiene que ver con la forma de vestirse
para salir en lancha. Hace mucho frío y los salpicones son casi inevitables
viajando en lancha así que además de buen abrigo es conveniente ponerse una
campera impermeable que nos proteja de las mojaduras. Aunque el sol es tibio el
abrigo para la cabeza no debe olvidarse. Hay que recordar que el lugar por
donde más temperatura pierde el cuerpo es la cabeza por lo que debemos
cubrirnos la cabeza si queremos tener el resto del cuerpo caliente. Las bebidas
alcohólicas provocan una sensación de calor pero en realidad contribuyen a
bajar la temperatura corporal. Lo ideal
es, luego de unas horas de pesca, hacer una parada en la isla para encender un
fuego y recuperar un poco de calor perdido. Importante: llevar un poco de papel
de diario para iniciar el fuego y luego asegurarse de haber apagado todas las
brasas. Llevar un pequeño bolso impermeable con algo de ropa seca.
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