Por Redacción
Podemos decir que uno se diploma de pescador cuando puede enganchar un lindo ejemplar de Surubí o de Dorado. Por ello es momento de ir preparando los aparejos ya que se habilitó la pesca deportiva del Surubí a partir del 1/1. En general, en nuestra zona el Surubí se pesca de noche y con líneas de fondo. Sobre la línea principal la plomada corrediza, luego se coloca un rotor, después un chicote de acero de unos 40 a 60 centímetros, un mosquetón y el anzuelo. Nos decía un amigo pescador que su técnica consiste en lanzar en el sitio elegido y dejar el reel sin el freno colocado, sosteniendo la línea sólo con el dedo sobre el reel (esto en los reeles rotativos) de esta forma permite que el pez tome la carnada y la lleve con confianza, para luego que le “robó” unos metros de sedal, trabar el reel y efectuar la clavada. Pero mientras espera el pique efectúa unos movimientos lentos hacia atrás con la caña para evitar que la morena trabaje pegada el fondo. Un aparejo que le brinda muy buenos resultados a otro pescador amigo, y que tiende a solucionar este problema, es el siguiente: Esmerillón, chicote de acero y en la mitad del mismo una boya esférica sostenida en su lugar por dos perlitas, luego el resto del chicote, una plomada corrediza, mosquetón y anzuelo. El tamaño de la boya debe ser tal que su capacidad de flotación no sea superada por el peso de la plomada. Este tipo de aparejo permite a la morena trabajar a media agua. Por supuesto que cada pescador buscará el aparejo se adapte mejor a las condiciones del río y al tipo de pesca que esté practicando pero, es una buena sugerencia para tener en cuenta.
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