Por REDACCIÓN
Por Almudena Martínez-Bordiú
CIUDAD DEL VATICANO, 26 (ACI PRENSA).-El español Mons. Raimo Goyarrola, Obispo de Helsinki (Finlandia), compartió recientemente una vivencia personal de entrega extrema: cómo diagnosticó su propio ictus-ACV- y decidió seguir trabajando por la Iglesia antes de acudir al hospital.
Durante una entrevista en Rebeldes Podcast, el obispo, médico cirujano de profesión, reveló que, mientras descansaba en su habitación de madrugada, identificó en su propio cuerpo los síntomas inequívocos de un ictus: una migraña fulminante seguida de la pérdida de movilidad y fuerza en el lado derecho.
En conversación con los sacerdotes Ignacio Amorós y Pablo López, el prelado navarro detalla cómo, frente a un crucifijo en la soledad de su habitación, entabló una conversación cargada de audacia y fe con Dios:
“Mira, Jesús, no me llames. Si me llamas ahora, ¿para qué? ¿Para ir al purgatorio? Yo al cielo no puedo... déjame ayudarte aquí”. Con una voluntad que desafía la lógica, decidió que su responsabilidad con la pequeña comunidad católica de Finlandia era prioritaria a su propia emergencia médica.
Aunque el prelado admite con sinceridad que su comportamiento fue una imprudencia y no aconseja imitarlo, cuenta que, a la mañana siguiente, celebró Misa ocultando su parálisis.
Para no levantar sospecha, revela que utilizó algunos “trucos manuales” con la mano izquierda para elevar el cáliz. Además, mantuvo una reunión de dos horas con funcionarios del Estado para defender los intereses de la Iglesia.
Sólo tras cumplir con su deber acudió al hospital, donde la resonancia confirmó un infarto en el tronco del encéfalo, una zona vital del cerebro, que le podría haber provocado la muerte.
Mons. Raimo comparte este suceso en Rebeldes como un acto de amor extremo: “Uno está dispuesto a morir defendiendo la Iglesia. ¿Uno está dispuesto a morir defendiendo a alguien que ama con todo su corazón? Pues esta es una buena pregunta. Yo, por la gracia de Dios, estaba dispuesto, quería defender a la iglesia y Dios me ha dado más tiempo”.
El obispo creció con una vocación científica clara y el sueño de curar el cáncer. Sin embargo, cuando su madre enfermó de cáncer cuando él era adolescente comprendió que su misión no era solo sanar cuerpos, sino combatir el “cáncer del alma”, que es la desesperanza.
El prelado advierte en el programa que detrás del bienestar material se esconde una profunda crisis de soledad y vacío espiritual. Su testimonio en Rebeldes también es una reivindicación de la “gente normal”, los héroes cotidianos que, con sus defectos y fortalezas, sostienen el mundo.
Rebeldes Podcast es una iniciativa que nace del canal de YouTube Se Buscan Rebeldes, un espacio dedicado a compartir la fe católica y mostrar que vivir según el Evangelio es el mayor acto de rebeldía en la sociedad actual.