Por REDACCION
"Párrafo aparte -siguen los fundamentos del juez Carlos- merece Gonzalo Glaría, que en forma tan lamentable perdiera la vida. Adoptó éste joven una conducta de auxilio quizás temeraria, pero de compromiso ciudadano digna de encomio. No dudó en condolerse del despoje sufrido por otro a quién ni siquiera conocía ya que todo indica que no quiso arriesgar subiendo a su moto para iniciar la persecución.
"El asumió el riesgo y tuvo un desafortunado final, inescindiblemente atado a la magnitud del riesgo y de su propio quehacer, pero que en modo alguno empaña, sino que más bien resalta una figura que lo coloca por encima del común en situaciones similares. Hoy la sociedad reclama un resarcimiento por su muerte injusta. No debe procurarse el mismo mediante otra injusticia. Debe si enaltecerse su imagen en cuanto, no dudo, lo merece".
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