Por Rubén Armando
Un llamado telefónico alertó a uniformados sancristobalenses sobre que en una carnicería se encontraba una ventana de madera con sus postigos abiertos tras una acción de ejercicio de violencia que produjo daños, y se constató que una reja colocada interiormente no permitió el ingreso de quien trató de cometer un hecho contra la propiedad.
MUJER ESTAFADA
Por otra parte, una mujer de 34 años de edad dio cuenta de que fue estafada.
Todo tuvo inicio a través de una comunicación telefónica que recibió a su celular, informándole que había ganado 30.000 pesos.
Luego le pidieron que vaya a un cajero automático, donde volvió a recibir un llamado donde se le indicaron los pasos a realizar.
Finalizada la operación (con una importante suma de dinero) le pidieron que destruya el ticket, dándose cuenta poco después que había sido engañada y estafada.
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