Por Redacción
Un ciudadano de 39 años de edad, domiciliado en la calle Erasmo Poggi al 1700, ante personal de la Seccional 1ª denunció que se retiró de su taller ubicado en la calle J. M. Estrada al 900, y que dejó el lugar adoptando medidas de seguridad.
Horas más tarde, un vecino lo llamó por teléfono para decirle que habían entrado al edificio con fines de robo, por lo que regresó.
Fue entonces que constató que habían sido forzados los candados colocados en una reja y en el portón, y que se había concretado la sustracción de seis atornilladores a batería, una soldadora y un roto martillo.
Ocasional testigo del hecho contra la propiedad, aportó detalles sobre la fisonomía de los dos autores, quienes se movilizaban en bicicletas.
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