Por Redacción
Cuando una empleada doméstica se hallaba en una de las veredas de la calle 3 de Febrero al 300, fue abordada por dos delincuentes que se trasladaban en una motocicleta con los cascos colocados.
Mediante amenazas -arma en mano- la ingresaron al inmueble, a la vez que le aplicaron golpes de puños antes de encerrarla en el baño.
Seguidamente, se dedicaron a revisar todo el interior.
Al respecto, la Policía aguardó el arribo de la propietaria de la vivienda, a fin de determinar si sustrajeron algo, y específicamente de qué se trataría.
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