Una vecina de esta ciudad radicó una denuncia policial tras resultar víctima de una estafa, sospechando que sucedió posterior a utilizar la tarjeta de crédito en una compra efectuada en un comercio barrial del Oeste ciudadano.
La maniobra fue descubierta al recibir el resumen mensual, figurando consumos que no había concretado.
Se trató de contrataciones de servicios digitales y compras a través de aplicaciones de delivery. Entre ellas figuran servicios internacionales llevados a cabo en dólares.
Una versión a la que se tuvo acceso dio cuenta de que la estafa se habria situado en unos 112.000 pesos y 20 dólares.
Comentarios