Por REDACCION
Con todo encaminado y un nexo que creyeron confiable, dos entrerrianos jóvenes, uno de ellos abogado, emprendieron viaje desde Villaguay a la santafesina ciudad de Rosario luego de contactar a un conocido de su ciudad, Matías Nicolás H. que se había asentado en Rosario hacía muy poco tiempo.
"Vengan a mi departamento que yo les hago el contacto con gente conocida", dio el marco de tranquilidad a sus coterráneos para que pudieran viajar tranquilos para comprar divisa norteamericana.
VIAJE RIESGOSO
Los viajeros pretendían comprar dólares por unos 3.300.000 pesos.
Dividieron el dinero en un maletín y una mochila y llegaron el miércoles 2 de junio al mediodía a un departamento de España al 1400, pleno microcentro rosarino.
Allí, en el primer piso B del edificio residía su contacto, Matías Nicolás H., quien justificó su traslado desde Villaguay porque estaba en busca de nuevas y mejores oportunidades laborales. Según le indicó a sus allegados, había alquilado ese departamento hacía apenas tres días.
EL PRINCIPIO
DEL FIN
De acuerdo a Aire de Santa Fe, lo concreto es que los tres ingresaron al condominio directamente por la cochera. "Es más seguro", prometió el dueño de casa. Aunque él no tenía vehículo, rentó el inmueble con espacio para estacionar.
Y mientras subían por la escalera, se toparon con un hombre extraño. Sin embargo Matías justificó ante sus allegados que era "con quien iban a realizar la operación".
El tono íntimo de semejante negocio ya era más bien incómodo. Y se acentuó cuando al entrar al departamento vieron a un segundo hombre desconocido que estaba sentado cómodamente almorzando.
NO ERA UNA "CUEVA"
El intermediario otra vez trató de tranquilizarlos, dando a entender que era gente de confianza. Explicó incluso que el individuo de la escalera "se había quedado a dormir esa noche".
La cosa ya no era normal, se advertía un movimiento extraño para una transacción considerada reservada, sobre todo por el monto. Pero que además es ilegal y está prohibida por el Banco Central de la República Argentina. El afán desmedido por hacerse de dólares en el mercado negro puede acarrear situaciones de extremo peligro.
CON UNA PISTOLA
Y así fue. En un abrir y cerrar de ojos los dos hombres que parecían garantizar la operación, salieron de la cocina. Pero volvieron a los segundos con un tercer cómplice que sostenía una pistola de grueso calibre que apoyó en la cabeza de Matías. Los entrerrianos se quedaron inmóviles mientras eran amenazados de muerte.
En segundos despojaron a una de las víctimas de una mochila negra donde guardaba un millón ochocientos mil pesos, un teléfono, y documentación de la transacción de una camioneta. A la otra, le sustrajeron un portafolio que tenía fajos por un millón quinientos mil pesos, y un celular.
MANIATADOS Y
CONFUSION
Tanto el supuesto dueño de casa como sus dos conocidos fueron maniatados de pies y manos con cintas, y encerrados luego de que los ladrones pusieran llave del lado de afuera de la puerta. Luego se esfumaron sigilosamente en una zona del macrocentro muy transitada repleta de edificios y cámaras de videovigilancia, públicas y privadas.
Matías y otro de los damnificados lograron desatarse y se colgaron de un balcón, desde donde pidieron auxilio a los gritos. Una vecina advirtió la situación y los ayudó. Pero todo era confuso.
"Estamos con Matías", le dijo una de las víctimas a la mujer, que desconoció por completo al vecino. Otro dato extraño en la trama del hecho, aunque podía ser lógico si hacía no más de tres días que había alquilado el departamento.
ACCION POLICIAL
Ya con presencia policial en la puerta del edificio y un revuelo de proporciones, se comunicaron con la dueña del departamento, quien le pidió a la administradora que facilitara una copia de las llaves para liberar a las víctimas. Los peritos de la Brigada Criminalística ingresaron al lugar, levantaron rastros de huellas digitales y secuestraron algunos elementos de relativo valor para la investigación.
DOS VERSIONES
El fiscal interviniente ordenó que se demore preventivamente a los tres entrerrianos a los fines de tomarle testimonio, pero por separado. En esa instancia se dieron las discordancias que abrieron la posibilidad de una "entrega".
Es que mientras el relato de los dos amigos de Villaguay eran coincidentes respecto a la mecánica del atraco, la narración de su allegado y nexo de la operatoria mostró fisuras que llamó la atención de los investigadores, por lo cual se ordenó que Matías H. quede detenido porque podría tratarse del entregador.
EN LA AUDIENCIA
El viernes de la semana pasada Matías Nicolás H., inscripto en la AFIP como monotributista en el rubro de la construcción, fue sometido a una audiencia imputativa, y cuando el fiscal lo interrogó por el dinero que dijo que le robaron, explicó que era "un pequeño ahorrito de 400 mil pesos".
Y al ser consultado respecto a las personas que estaban en su casa, no aportó nombres, direcciones, teléfonos. Solo describió con nombre y apellido a uno de ellos, que en definitiva era a quien contactó para la transacción. Tampoco fue convincente cuando justificó que creyó lógica la presencia de los otros dos hombres en su casa "para manejar semejante monto de dinero".
IMPUTACION
Finalmente, a Matías Nicolás H. se lo imputó como partícipe necesario del delito de robo calificado por el uso de arma de fuego (no hallada) y privación ilegítima de la libertad agravada por las violencia ejercida, y se ordenó que quede detenido en prisión preventiva efectiva hasta el 24 de junio.
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