Por Rubén Armando
Autoridad de la Seccional 1ª tomó conocimiento sobre un hecho de desobediencia en calle Las Heras al 1800, y al arribar a lugar se ubicó a una mujer de 30 años de edad, residente en la calle Balbi al 1100, quien manifestó que su expareja -identificada como Aldo Gabriel Z., de 31 años y domicilio en la calle Champagnat- se había llevado a su hijo de 4 años desde la casa de su abuelo.
No lejos de allí se visualizó a dicha persona con un menor en brazos, y ante los policías dijo "solo estoy jugando con mi hijo. No me dejan verlo. Además mi papá fue quien me llamó y me invitó a comer", a la vez que hizo entrega del niño que fue puesto en manos de su madre.
Posteriormente, fue trasladado hasta la sede policial antes nombrada junto a la mujer de referencia, y esta última dijo que estaba separada desde principio de año con quien tienen dos hijos, uno de 11 años de edad y el restante de 4, y que está vigente una prohibición de acercamiento hacia ella.
SE ABRAZARON Y LLORARON
Además, manifestó que la noche anterior el abuelo y le pidió al nene más grande porque iban a pasar el día juntos, y que cuando estaba en lo de su padre apareció dicha persona y le dijo "tranquilizate, vino Aldo a mi casa y me pidió al nene. Se abrazaron y lloraron, y lo tenía ahí".
Cuando la mujer llegó hasta la casa del abuelo de sus hijos, vio que su hijo estaba con el padre, y que al verla se vino a su lado en tanto su expareja le gritaba que no era quien para prohibirle ver a sus hijos, y que quería verlos.
Así las cosas, el hombre fue hasta la camioneta del padre donde estaba el menor de sus hijos, y lo llevó hasta una zona cercana.
Finalmente, ante la vigencia de una doble prohibición de acercamiento, se dispuso la detención de la persona en cuestión por el delito de desobediencia.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.