Por REDACCION
Un comercio llamado Mamá Osa, dedicado a la venta de ropa para bebés y niños, que está ubicado en calle Agustín Alvarez de esta ciudad decidió cerrar a fin de año ya que fue visitado ayer por segunda vez en dos meses por delincuentes que le provocaron daños y el robo de mercadería. Suficiente para cansar a cualquiera.
El comercio había abierto sus puertas el 8 de octubre de 2011; pero la situación se puso fea este año 2018, cuando sufrió dos robos con la misma modalidad: el primero el 30 de septiembre y el segundo en la madrugada de ayer. Ambos hechos fueron cometidos exactamente a la misma hora: 4.40 de la madrugada.
La modalidad que se repite es que los ladrones llegan en moto, y después de romper el vidrio blindex de la puerta con baldosas, en las dos oportunidades los malvivientes ingresaron al local y se llevaron el cambio que había en la caja registradora -pocos pesos de dinero- y mercadería. Cabe señalar que la mercadería, lo mismo que la puerta, están aseguradas.
CANSANCIO
Y CIERRE
“Por estos hechos a fin de año cerramos. Todo esto te quita las ganas de seguir adelante”, dijo su propietario. “Los vecinos salieron, los vieron, pero no había mucho por hacer: estuvieron 20 segundos ahí adentro y después se fueron”, señaló a este Diario.
Se hicieron las denuncias policiales correspondientes, más que nada para ser presentados a las compañías aseguradoras: “Quizás así se pueda recuperar algo de lo robado, pero lo que no se recupera nunca es la intimidad. Eso no hay dinero que lo pague”.
Debido a lo sucedido y a las pocas ventas, a fin de año su dueño decidió cerrar el negocio después de 7 años de funcionamiento.
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