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Policiales Domingo 10 de Febrero de 2019

"La policía tardó una hora en llegar"

Nidia, mamá de Enzo, un chico de 14 años que fue asaltado por un delincuente en la semana, comentó cómo le robaron y criticó duramente a la policía: "dijeron que no sabían dónde quedaba la calle".

REDACCION

Por REDACCION

Hoy parece que hablar de inseguridad no paga nada. Hay varios casos por día en Rafaela de robos, arrebatos, hechos cargados de violencia... Y pocos se cuentan en profundidad, porque muchas, las víctimas, no soportan la carga de miedo que deja ese momento puntual. 

Esta vez le tocó a un chico de 14 años, que vive en barrio 2 de Abril, que juega a las bochas (sí, a las bochas) en Peñarol. Que tiene su bicicletita para ir todos los días a jugar y que tenía, un celular y unas zapatillas que su mamá, con mucho esfuerzo, le compró para que pueda desarrollar la actividad deportiva. 

Justamente su mamá, Nidia, contó los detalles del robo que el pasado miércoles por la noche recibió su hijo, cuando salía del club y se dirigía a su casa, a comer y a descansar. 

"Mi hijo quedó bastante alterado, no pudo dormir en toda esa noche. El tipo estuvo muy cerca de él, con mucho miedo de que le pase algo, de que lo apuñale u otra cosa. El ladrón en todo momento lo amenazaba como si tuviera un arma y por eso él forcejeó con el tipo para que no le sacara el bolsito, ya que llevaba las zapatillas de las bochas", expresó la mamá. 

Esto fue pasadas las 21:30 horas, donde el chico venía por el Bv Santa Fe, llegando a la ciclovía que nace en esa arteria. En ese momento, vio a la persona que después le robaría. El mismo estaba en una bicicleta también, saliendo de ese tramo de la ciclovía. Enzo tenía que tomar ese tramo, pero el miedo lo paralizó, lo hizo dudar. Por eso siguió una cuadras más por la avenida y se mandó por Anduiza, como para "despistar" al sujeto, que comenzaba a silbarle y a gritarle en un tono casi de amigo.

"El tiene 14 años, se asustó. Más tarde, cuando pasó todo, hablé con él y le pregunté porqué no se metió en algún comercio, alguna heladería abierta para que el delincuente se fuera. Me dijo que quería huir y por eso aceleró y dobló", dijo Nidia.

El malviviente alcanzó a Enzo en Anduiza y Necochea. Era más grande, según contó y fue más rápido con la bicicleta. Cuando llegó hasta él, lo miró y le dijo: "Viste amigo como son las cosas ¿No? Son así..."

Asustado, Enzo le preguntó al delincuente: "¿Qué fue lo que te hice?", en un tono total de inocencia y pavor, porque le pasara algo.

Enseguida, y sin perder tiempo, el ladrón le pidió todo lo que tenía y empezaron a forcejear. Enzo llevaba su bolso de las bochas cruzado al cuerpo, pero los embates fueron tan agresivos que se le rompió una tirita y el bolso pasó a manos del sujeto.

"Me contó que forcejeó mucho, y que en ese acto, se largó de la bici para que no le haga daño. En ese momento, el delincuente hacía seña, en todo momento, de que tenía un arma. En el bolso de las bochas estaban las zapatillas, que me constó mucho comprarlas", dijo la mamá en Radio ADN, en un tono muy melancólico y triste, marcando que también le robó su celular, que hacía un mes que lo tenía.

Luego de que esta persona se fuera con las pertenencias de Enzo, en un almacén cercano y casi siendo testigo directo de todo, una señora se acercó a ayudarlo. Esa misma mujer fue la que la llamó a Nidia. "Esa mujer me dijo que vio como le robaron a mi hijo. Volvió al almacén y fue a buscar ayuda de un hombre, para ver si podían hacer algo. El ladrón se escapó por calle Necochea en contramano", dijo Nidia.


CARGO CONTRA LA POLICIA

Una vez explayado el relato, Nidia comentó que llamaron rápidamente a la GUR y que cuando llegaban al lugar se toparon con el ladrón que tomaba la ciclovía por Necochea. Escuchando las descripciones del sujeto, los agentes de la Guardia Urbana rápidamente lo identificaron. "La policía llegó pasadas las 22:30, una hora después de lo que había pasado. La GUR le tuvo que indicar al  patrullero para que vayan al lugar, y ellos dijeron que no encontraban la dirección de donde había ocurrido el robo. ¿Me van a decir a mí que no podían encontrar la dirección?", dijo enojada la mamá, levantando el tono.

"Tienen GPS en esos móviles que tienen, no puedo creer lo que me dicen. Acá si le hubiese pasado algo serio a mi hijo, ¿quién se hacía cargo? Solamente la GUR estuvo conteniendo a mi hijo hasta que llegué al lugar. Hasta que llegué al lugar, yo nunca supe como estaba mi hijo. Estaba muy asustada", dijo enojada.

A modo de cierre, y haciendo una especie de reflexión, la madre dijo que "nosotros vivimos en el barrio 2 de Abril. A favor, tengo que decir que yo nunca tuve un problema con nadie, nunca me pasó nada. Vivo en el centro del barrio, y nunca tuve un inconveniente. Acá, yo veo que la policía pasa, pero que lo hacen con sus celulares en la mano, sin mirar nada. Dejan que los pibes se maten, son pibes malos, no vamos a defenderlos tampoco, están en eso, pero la policía no reacciona. La otra vuelta había chicos peleándose entre ellos, y la policía pasaba y no hacía nada. Mi hijo, con 14 años, fue robado a 4 cuadras de la Comisaría Primera y tardaron una hora en llegar al lugar. Nadie hace nada, los funcionarios no hacen nada con nadie", finalizó.



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