Por REDACCION
El miércoles último desde estas páginas titulábamos "Cámara Federal de Rosario resolvió incompetencia de la justicia provincial", nota en la cual se daba cuenta de un fallo muy importante en las investigaciones que se le siguen al "Clan Gallardo", presuntamente ligado al narcotráfico en Frontera.
En resumidas cuentas la información publicada en el sitio Fiscales.gob.ar decía que la Sala A de la Cámara Federal de Rosario ordenó que la justicia provincial se inhiba de seguir interviniendo en las pesquisas de un homicidio y una extorsión que se le adjudican al grupo investigado y continúen en el fuero federal de Rafaela, por su vinculación con el tráfico de estupefacientes en la región de Frontera, en este departamento Castellanos.
En otras palabras la Cámara Federal como tribunal de alzada, coincidió con lo postulado por la Fiscalía Federal de Rafaela, sobre que esos delitos "comunes" debían quedar bajo su órbita.
OTRA
MIRADA
Ese mismo miércoles el diario La Capital de Rosario se hacía eco de esta misma especie que tiene que ver con Rafaela, y con la pluma del periodista Hernán Lascano publicaba esta misma información desde un enfoque similar, titulado "Habilitan a la Justicia federal a investigar delitos ordinarios asociados al narcotráfico". Ese artículo es el que reproducimos a continuación.
"Por primera vez la Justicia Federal de la provincia de Santa Fe habilitó que se investiguen de manera conjunta delitos ordinarios como homicidios, amenazas o lesiones cuando estos actos están asociados o se explican por tener relación con el narcotráfico. La Cámara Federal de Rosario determinó que los ilícitos que en general son incumbencia de la Justicia provincial sean acumulados en la Justicia federal siempre y cuando lo requiera un fiscal de esa jurisdicción que pueda demostrar razonablemente los vínculos entre esos hechos y el comercio de drogas.
"La decisión se vincula a la investigación de un crimen ocurrido hace dos años en la localidad de Frontera (departamento Castellanos), en el límite entre las provincias de Santa Fe y Córdoba, que tuvo como víctima a Luis Mariano Peralta. Ese incidente era investigado por el fiscal provincial Guillermo Loyola [de la Unidad Fiscal Rafaela]. Pero ocurrió que el fiscal federal interino de Rafaela [Dr. Federico Grimm] detectó que el caso tenía "conexiones indudables" con el comercio de estupefacientes. Los datos lo llevaban a integrantes de la banda narco conocida como el "Clan Gallardo", que actúa en esa zona del límite interprovincial.
"Quien aparece como líder de esa organización, Héctor Argentino Gallardo, es un comerciante de 45 años, dueño de un aserradero en la ciudad cordobesa de San Francisco (separada de Frontera por una avenida), quien está preso y procesado por liderar una banda dedicada al tráfico de cocaína y que tenía como centro de acopio un galpón en la localidad de Josefina, donde trabajaban ciudadanos colombianos.
"El grupo de Gallardo -sigue Lascano- es recordado porque está asociado a la autoría de un doble crimen resonante también en la ciudad de Frontera. Un hecho en el que dos hombres domiciliados en la ciudad santafesina de Santo Tomé aparecieron acribillados a balazos en un auto incendiado el 18 de diciembre de 2015".
UN CRIMEN Y
SUS NEXOS
Continúa el periodista del sur provincial: "El caso que motivó el aval de los camaristas federales de Rosario Aníbal Pineda y Fernando Barbará se originó cuando el fiscal federal [anterior, de Rafaela] Claudio Kishimoto, con aval del jefe de la Procuraduría contra el Narcotráfico (Procunar) Diego Iglesias, pidieron que los fiscales de San Francisco, Bernardo Alberione, y de Rafaela, Guillermo Loyola, declinaran avanzar en la pesquisa por el homicidio de Luis Mariano Peralta.
"Escuchas telefónicas permitieron saber que Héctor Gallardo, procesado por la Justicia federal de Córdoba, siguió operando desde la cárcel a través de su sobrino y su hijo. Ocurrió que un ex vendedor de la banda, Claudio Oscar M., denunció que lo estaban amenazando, creyéndolo culpable de haber robado una partida de estupefacientes y dinero de la banda. Esta controversia derivó en el ataque a balazos contra Luis Peralta que falleció 24 días después. Quien según la pesquisa se ocupó de dispararle fue "Rana" Gallardo, un pariente de Héctor.
"El trasfondo de este asesinato surgía claramente de un móvil asentado en una trama narco. Fue por ese motivo que el fiscal federal Kishimoto requería la conexión subjetiva de la investigación de temas de droga con las amenazas al testigo y el asesinato de Peralta y requería la acumulación de las causas".
LOS ARGUMENTOS
"Los camaristas -continúa La Capital- tuvieron en mente al dictaminar, no solamente el caso particular que motivó el debate sino, en especial, la secuencia histórica de casos en Rosario, donde proliferan homicidios ligados a disputas que tiene como trasfondo cuestiones de drogas. A esta cuestión se alude al citar los camaristas Barbará y Pineda la pertinencia de que un fiscal federal se concentre en conducir, en el caso de Frontera, la investigación unificada de las acciones de narcotráfico del "Clan Gallardo" y el homicidio de Luis Mariano Peralta.
"Los hechos que se se investigan ante la Justicia local (provincial), prima facie, calificados como homicidio y extorsión según lo sostiene el fiscal, habrían sido cometidos por la organización criminal investigada por esta magistratura federal en la causa principal, en pos de asegurarse el control del comercio de drogas en su zona de influencia, siendo sujetos pasivos de los ilícitos aquellas personas que pretenden constituirse como competidores en ese negocio ilegal", dicen los camaristas. Lo mismo pasa, agregan, con el doble asesinato cometido también en Frontera y del que fueran víctimas Martín Chamorro y Germán Lozada, conectados con el "Clan Gallardo" pero investigados en causas separadas.
"Los camaristas destacan que sólo en circunstancias especiales los fiscales federales pueden actuar en delitos ordinarios como homicidios, abusos de armas o extorsiones. 'Vale señalar que no se trata de convertir a los Tribunales federales en fuero de atracción de cualquier delito común que pudiera ser conexo a uno federal, sino de aquellos que se encuentren más íntimamente ligados, tanto sea para mantener como para asegurar la actividad ilícita principal (narcotráfico)'".
"En el caso estudiado, la Cámara Federal de Rosario entendió que en la concreción del homicidio de Luis Mariano Peralta aparecen bajo sospecha razonablemente, personas investigadas por narcotráfico que integran el núcleo de los Gallardo y que el objeto del crimen fue "mantener o asegurar" el negocio de drogas", finaliza.
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