Por Redacción
La uniformada murió casi en el acto y todas las sospechas apuntan ahora hacia su expareja, a quien había denunciado por hostigamiento, tenía una restricción de acercamiento e, incluso, había estado detenido días atrás por violencia de género.
Da cuenta el sitio online de TN que de acuerdo a un testimonio recogido en el lugar, hubo una discusión entre la mujer y el sospechoso antes de que se escuchara la primera detonación. Dos tiros impactaron a la altura del mentón de la víctima y un tercero en el cuello.
Por otra parte, se señala que los investigadores no encontraron en la escena del crimen el arma homicida, por lo que creen que el asesino desarmó a la mujer y la mató con su pistola reglamentaria, llevándosela al escapar.
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