Complicaciones productivas y consecuencias económicas

SUPLEMENTO RURAL 09/01/2014 Por
Con el inicio de la floración de los maíces de siembra temprana, se transita el momento clave del cereal. Los cultivos en general se desarrollaron de manera favorable en zonas donde se han registrado precipitaciones, mientras que en otras la necesidad de humedad es inminente.
Por Angeles Capelle y Diego Pasi (*). - A la fecha se encuentra implantado el 77% de la superficie de maíz, estimada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en 3,3 mill. de ha. El avance de siembra de maíz continúa hacia el NOA y NEA, gracias a las precipitaciones que se han registrado en las últimas semanas, donde se recuperaron las condiciones del suelo, y ya se han reportado los primeros nacimientos con buenas condiciones generales.
Las últimas semanas se caracterizaron por altos registros térmicos a lo largo de todo el país, con temperaturas que alcanzaron los 38°- 40°. En consecuencia se incrementó la pérdida de agua por evaporación y evapotranspiración, lo que repercute de manera negativa en el desarrollo de los cultivos. En cuanto al estado de los mismos se distinguen dos situaciones bien marcadas: aquellas zonas donde en los últimos días recibieron precipitaciones de entre 20-30 mm que aportaron un alivio, y por otro lado regiones donde no llovió.
En el NEA, NOA, Córdoba, centro-norte de Santa Fe y Entre Ríos, los registros hídricos permitieron recuperar la humedad superficial. Se registraron lluvias de 180 mm en Formosa, 120 mm en Orán, 200 mm en Río Cuarto y 190 mm en Sunchales, como datos sobresalientes. Este aporte hídrico ayuda a mantener y mejorar las condiciones de los lotes de fecha temprana, que venían padeciendo altas temperaturas y sequía.
En contraposición, las zonas en las que no se han relevado precipitaciones, son el oeste, centro y sur de la provincia de Buenos Aires. En Pehuajó, por ejemplo, los cultivos hacia fines de diciembre presentaban muy buenas condiciones, y en los últimos días debido a los altos registros térmicos, tanto diurnos como nocturnos, se ha observado acartuchamiento de las hojas y estrés hídrico. Similar situación presentan los cultivos hacia el sudeste, donde en Tres Arroyos por ejemplo, la falta de humedad ha llevado a que los productores estén interrumpiendo la siembra de soja de segunda.
La falta de precipitaciones en momentos clave, como lo es la floración no es gratis. Seguramente en las zonas donde se transitaron varios días sin lluvias y con altas temperaturas, los rendimientos a obtener no serán los potenciales, o al menos los sembrados en fecha temprana.
Durante la presente campaña por diferentes motivos, ya sean climáticos o estratégicos, la proporción de maíz temprano se ha visto reducida. Hoy la misma se ubica en 60-70% maíz tardío y el resto en fecha temprana, acentuando así una tendencia que se viene dando en las últimas campañas. Esto es importante de mencionar, porque actualmente el sector agropecuario tiene altas necesidades financieras a cosecha por el alto nivel de financiamiento tomado.
La pérdida de producción de este cultivo, pensando en los compromisos a pagar, podría inducir a los productores a tener que vender otros productos como la soja para afrontar dichas necesidades. Por esto, habrá que estar atentos a la evolución climática y su impacto en los cultivos, ya que podría modificar las estrategias comerciales.


(*) Técnicos de la consultora Globaltecnos, para CREA. Especial para LA OPINION.

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