“La pobreza en la Argentina es estructural”

Locales 06 de octubre de 2019 Por
Los datos que se dieron a conocer el último lunes por parte del Indec, fueron impactantes, con un 35,4% de personas que vive por debajo de la línea de pobreza y que estaría afectando a 15,9 millones de habitantes, entre los cuales se encuentran 3,4 millones de personas que son indigentes. A pocas semanas de las elecciones presidenciales, Monseñor Luis Fernández analizó el contexto actual.
FOTO ARCHIVO MONSEÑOR LUIS FERNANDEZ. El Obispo de la Diócesis de Rafaela se refirió a la pobreza que existe en nuestro país.
FOTO ARCHIVO MONSEÑOR LUIS FERNANDEZ. El Obispo de la Diócesis de Rafaela se refirió a la pobreza que existe en nuestro país.

En 2014 y sin datos oficiales, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) había presentado los nuevos datos de pobreza e indigencia en la Argentina, que el organismo privado relevaba desde hacía una década. Las cifras que había arrojado ese informe no habían sido positivas ya que el 28,7% de la población argentina era pobre, según esos cálculos.
Cinco años después y con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en pleno funcionamiento, los datos nos vuelven a golpear, con un 35,4% de la población argentina que vive por debajo de la línea de pobreza.
A su vez, en Rafaela hace algunos días se dio a conocer el avance del Relevamiento socioeconómico 2019 que lleva adelante el Instituto de Capacitación y Estudios para el Desarrollo Local (Icedel), en el que la desocupación subió del 6,9 % al 9 % y casi el 20 % de la Población Económicamente Activa  de la ciudad tiene problemas de empleo .
Por otra parte es bueno recordar que el pasado 9 de julio, junto con el 203 aniversario patrio de Argentina, se recordaron los 18 años de la Oración por la Patria, que nació en 2001 por iniciativa de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) para unir al país que pasaba por una fuerte crisis política, económica y social. En ese periodo la gente se manifestó con cacerolazos y manifestaciones masivas.
La renuncia del entonces presidente de Argentina, Fernando de la Rúa, fue una de sus consecuencias.
Y si bien hoy está claro que la crisis es otra, la grieta y las divisiones se profundizaron y la oración por la patria volvió a cobrar fuerza y el rol de la Iglesia también.
A pocas semanas de las elecciones presidenciales y con estos datos que nos deben interpelar como sociedad y fundamentalmente debe hacerlo con los dirigentes políticos de todos los espacios, dialogamos con el Obispo de la Diócesis de Rafaela, Monseñor Luis Fernández:

- Luis, ¿qué lectura hace como Obispo de esta Diócesis, de los datos de la pobreza que se dieron a conocer en estos días?
- Yo me uno a lo que señalan mis hermanos Obispos de que realmente es cierto que no es nada nuevo en la Argentina el tema de la pobreza, es algo ya estructural, es decir que son muchos los años en que realmente se vive así. La pobreza nos da como siempre y sobre todo ahora con las cifras que se han manifestado realmente vergüenza como país. Que realmente tengamos que vivir momentos así tan difíciles, donde la gente es más pobre y sobre todo que en grandes ciudades vuelvan a tener que abrir otra vez muchos comedores y merenderos, en lugares donde la gente va a pedir porque ya no tiene para comer y esto realmente hace sufrir a nuestro pueblo. Además los jóvenes ven realmente el futuro como una amenaza, donde se nota en las parroquias a la gente pidiendo más, donde esos jóvenes están buscando los certificados de sus bisabuelos para certificar de que eran extranjeros , y entonces buscan volver a aquellos países. Esto realmente es algo triste, que la gente empiece a pensar, sobre todo las nuevas generaciones, que en este país no tienen posibilidades.

- También las cifras del empleo dieron mal Monseñor...
- Nuevamente empezamos a ver que hay despidos, que las empresas no tienen la posibilidad de mantener esos puestos de trabajo y por otro lado mirando también a los ancianos, porque cuando uno ve lo que están cobrando, donde realmente no pueden vivir, no pueden mantenerse, entonces intentamos desde Cáritas y las Parroquias reforzar la contención. Tenemos que pedirles a los dirigentes, sobre todo ahora que viene un momento de elecciones, que fundamentalmente miren cómo van a hacer para sacar a este país adelante y en verdad, no sólo ellos, aquí estamos involucrados todos. No podemos pensar, bueno que los políticos arreglen el tema, no aquí lo tenemos que arreglar un poco entre todos con una visión más solidaria, mirando de qué modo podemos ayudar a aquellos que son más castigados en momentos de crisis. Hay que pensar en cómo hacer para que la distribución pueda ser más equitativa y sobre todo para que en la Argentina todos tengan posibilidades. No puede ser que ya haya chicos que nacen y que sepan que según en el estrato social que estén van a tener o no oportunidades. Dios quiera que tras estas elecciones las nuevas autoridades puedan realmente o quien sea elegido, mirar siempre cómo hacer una Argentina en la que valga la pena vivir, en el que los jóvenes no tengan que estar pensando en irse, ese país en el que todos tengan la dignidad, ese derecho humano básico que es el trabajo y que sobre todo nuestros ancianos no tengan que estar en los últimos momentos de su vida ,diciendo para esto trabajé toda la vida, para que hoy no pueda vivir porque no me alcanza para medicamentos. Vemos como volvió el trueque porque de algún modo hay que obtener las cosas, no se puede pretender tener todo de arriba… igualmente miremos con esperanza, porque el pueblo argentino cuando han venido momentos así difíciles no se deprime, no se echa atrás, sino que también sabe unirse y ser solidario.

- Usted habló de la pobreza estructural ¿qué entiende como estructural y que piensa de los planes sociales y del asistencialismo como solución?
Una pobreza estructural es cuando ya parece que hay una estructura que normaliza esto, y ahora viene una nueva elección de autoridades y la crisis nuevamente la paga el pueblo y esto no puede ser así. Aquí debe haber dirigentes sabios, aquellos políticos que realmente piensen no en su bienestar y en salvarse ellos. Tiene que haber gente así como los diferentes profesionales de la medicina, los maestros…que la política también demuestre generosidad, viendo cómo se ayuda al pueblo a salir de la crisis. Acá siempre el que estuvo antes fue un desastre y vienen los problemas y nadie se hace responsable y el que siempre lo paga es el pueblo que se vuelve más pobre, la gente trabajadora y eso es lo que realmente siendo estructural requiere de una sabiduría, generosidad e incluso austeridad en el vivir.

- ¿Considera necesario convocar a un gran acuerdo social?
- Es lo principal para empezar a levantarnos, lo dice el Martín Fierro “si entre hermanos se pelean, los devoran los de afuera”, y por eso si entre los dirigentes sociales y políticos no sabemos ponernos de acuerdo y realmente buscar el diálogo y de saber morir a ciertas realidades, sabiendo escuchar al que piensa distinto, poniendo en común ideas, no se va a lograr una recuperación. Es necesario un acuerdo donde las distintas líneas políticas comprendan que esto se construye entre todos para poder mirar un futuro con mayor esperanza.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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