El cáncer de estómago puede prevenirse

Sociales 02 de octubre de 2019 Por
“La endoscopía es fundamental para evitar la muerte por cáncer de estómago”. Al no presentar síntomas en etapas tempranas, el cáncer de estómago es detectado cuando ya es demasiado tarde. Desde ENDIBA instan a realizar pesquisas en personas de mayor riesgo para evitar su progresión. En ese marco, se lanzó la campaña #LaEndoscopiaSalvaVidas, que busca generar conciencia sobre la importancia de esta práctica.
El cáncer gástrico es uno de los cánceres más comunes a nivel global y por mucho tiempo fue el más letal. En la Argentina, la incidencia es de mediana a baja, en comparación al resto del mundo: se detectan 3980 casos de cáncer de estómago por año, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, lo que lo convierte en el 8º tipo de cáncer más frecuente.
Afecta al doble de hombres que mujeres y su tasa de mortalidad es muy alta, ya que un número elevado de los casos son fatales: 3000 personas mueren por año en el país por este tipo de cáncer. Esto se debe a que la falta de síntomas en etapas tempranas ocasiona que se detecte casi siempre en estadios avanzados.
Según datos revelados por Globocan 2018, un estudio realizado por la Agencia Internacional de Investigación de Cáncer de la Organización Mundial de la Salud, el cáncer gástrico es el quinto tipo de cáncer en incidencia a nivel mundial, con más de 1.034.000 casos nuevos por año, en tanto que es el tercero más letal, con 783.000 muertes anuales.
Cada 2 de octubre se conmemora el Día Mundial del Estómago, que busca prevenir enfermedades gástricas, como el cáncer de estómago, que se puede prevenir y curar.

El cáncer de estómago se puede curar

Para que el cáncer gástrico sea potencialmente curable es fundamental detectarlo en etapas tempranas. Sin embargo, “en la Argentina no existen programas específicos de pesquisa diseñados para encontrar lesiones pre neoplásicas, es decir, lesiones que todavía no son cáncer y que son curables. Esto se debe a que este tipo de programas se puede justificar en países con una alta incidencia”, explica el Dr. Pablo Luna (MN 72.286), médico gastroenterólogo, miembro de ENDIBA (Endoscopistas Digestivos de Buenos Aires).
“La endoscopia es el método diagnóstico por excelencia para detectar el cáncer de estómago en etapas tempranas. Es un procedimiento seguro y preciso, por lo que a través de esta práctica se incrementan notoriamente las chances de curación”, subraya el especialista.
En ese marco, y con el objetivo de generar conciencia y prevenir enfermedades del tracto digestivo que son curables, la Asociación Científica ENDIBA lanzó la campaña #LaEndoscopiaSalvaVidas, una iniciativa difundida por las redes de la Asociación y presentada en el reciente Congreso Argentino de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva, que se realizó en Mendoza del 11 al 13 de septiembre. Mediante ese hashtag, sumado a #LaEndoscopiaEsSegura, médicos gastroenterólogos y endoscopistas (y de todas las especialidades) de todo el país se sumaron a esta campaña con el fin de desterrar el infundado temor que existe sobre esta práctica médica y concientizar sobre los múltiples beneficios que tiene para la salud.
“El principal abordaje del cáncer gástrico debe apuntar a evitar las muertes –enfatiza el Dr. Luna–. Para esto, es fundamental la pesquisa de personas con factores de riesgo incrementado, para así encontrar lesiones tempranas y permitir un tratamiento eficaz. Y para esto, la endoscopía es el método más adecuado”.
Una endoscopia digestiva alta de calidad involucra a endoscopistas entrenados, interesados y conocedores de la patología que están buscando, con equipamiento adecuado y en correcto funcionamiento.
El médico gastroenterólogo señala, además, que la pesquisa y seguimiento endoscópico de sujetos de alto riesgo permite no solo diagnosticar cáncer gástrico en estadios iniciales a tiempo de ser curados, sino que “muchas veces la propia endoscopia es el método indicado para tratar esas lesiones”.

Detectar el cáncer gástrico
Cuando los síntomas del cáncer de estómago se presentan es un indicador de que la enfermedad está en estadios avanzados. Además, estos pueden ser ambiguos, ya que pueden estar causados por otras afecciones gástricas. Entre los signos más comunes, se destacan:
Dolor epigástrico (en la boca del estómago).
Náuseas y vómitos.
Sangrado digestivo (vómitos o deposiciones con sangre).
Anemia.
Dificultad para tragar.
Pérdida inexplicable del apetito.
Debilidad y fatiga.
Pérdida de peso.
"El cáncer gástrico de tipo intestinal (el más frecuente) es el resultado final de una serie de eventos que se ha dado en llamar la cascada de Pelayo Correa (médico precursor en el estudio del cáncer gástrico), donde el paciente comienza con una gastritis, la cual se torna crónica, y puede ocasionar inflamación del estómago y potencial atrofia de la mucosa gástrica, lo que deriva en que ese tejido gástrico atrófico que desaparece sea reemplazado por tejido intestinal (lo que se conoce como metaplasia intestinal). En los casos más severos, esa metaplasia desarrolla cambios histológicos desfavorables, llamados displasia, lo que puede evolucionar al cáncer gástrico”, describe el especialista.
Por lo tanto, existen varias lesiones precursoras al cáncer que pueden ser detectadas, controladas y tratadas gracias a la endoscopia, y así evitar su progresión al cáncer de estómago.
La gastritis crónica inicial está relacionada fundamentalmente con la infección por Helicobacter pylori. “Esta bacteria, que habita en el estómago del 50% de la población del mundo y es un conocido carcinógeno, es uno de los factores de riesgo del cáncer gástrico, aunque en proporción son solo unos pocos desafortunados quienes llegan a desarrollar cáncer gástrico por Helicobacter”, indica.
Esta mala evolución depende de las características genéticas del paciente, por una mayor predisposición a desarrollar una gastritis severa, displasia y cáncer, con determinadas cepas de Helicobacter pylori que pueden ser más agresivas que otras o bien con ciertos factores ambientales que influyen, como por ejemplo la ingesta de comidas saladas o el tabaquismo.

Factores de riesgo

El cáncer de estómago tiene una mayor incidencia en determinadas regiones y etnias, como Asia oriental (Corea, Japón y China), Europa oriental y la zona del Pacífico de Latinoamérica (Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Costa Rica). Además, existen factores de riesgo, como:
Alimentación alta en alimentos salados y baja en frutas y verduras.
Antecedentes familiares de cáncer de estómago.
Infección por Helicobacter pylori.
Anemia perniciosa.
Tabaquismo.
Pólipos estomacales.
Conocer los factores de riesgo, así como saber si se forma parte de una población de riesgo, es esencial para prevenir el cáncer gástrico. En ese caso, realizarse los controles indicados ayudará a detectar lesiones precancerosas que, tratadas de manera efectiva y a tiempo, evitarán su progresión al cáncer.

Acerca de ENDIBA
Fundada en 1996, Endoscopistas Digestivos de Buenos Aires (ENDIBA) agrupa a médicos de la Capital Federal y Gran Buenos Aires interesados en la Endoscopía Digestiva, sus técnicas y afines.
Esta Asociación Civil de carácter profesional y científico tiene la finalidad de estimular el desarrollo, difusión y enseñanza de la especialidad, cooperar con las sociedades, asociaciones, grupos o clubes sociales nacionales o extranjeros de endoscopia digestiva y ciencias afines, promover y defender la ética y los intereses morales y materiales de la profesión.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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