En busca de... Fundación Epica, protagonista

La Palabra 31 de agosto de 2019 Por
Proyectarse para crecer Se proponen ser referente en la población como una institución generadora de valor en la comunidad educativa de escuelas rurales. En el plano social tienen como objetivos impulsar la responsabilidad social en el ámbito empresarial, profesional, político, académico y cultural; fomentar el emprendedorismo y la economía social; contribuir al cuidado del medio ambiente primario, en especial la separación de residuos y su disposición final, contribuyendo al resguardo al ecosistema global; capacitar a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en prevención de salud y en seguridad personal y colectiva y sensibilizar a la comunidad sobre la tenencia responsable y cuidado de animales domésticos, concientizar acerca de la preservación de todas las especies y sus respectivos hábitats. De la evolución de la entidad hablamos con Roberto Destéfano, fundador presidente y María Rosa Grazzini, secretaria de actas y relaciones institucionales.
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1 / 2 - archivo La Palabra - Felices: Así resultan los diálogos de LA PALABRA con Roberto Destéfano y María Rosa Grazzini compartiendo su trabajo solidario

LP - ¿Ante quiénes estamos en la entrevista?

R.D. - En la fundación tenemos varias funciones, más que autoridades. María Rosa Grazzini es vocal estatutariamente, pero como función tiene tres: una que es relaciones institucionales, otra que es relaciones con los medios y otra que es relaciones con la comunidad. Ella lo lleva adelante en su rol funcional. En mi caso, soy el presidente de la fundación, como cargo, pero soy el fundador y como tal tengo dos características que tienen que ver el norte de la fundación, hacia dónde va, cuál es nuestra expectativa y cuál es nuestra misión. Y por otro lado ser el coordinador operativo de todas las áreas para llevar adelante el programa a ejecutar.

LP - ¿Por qué se llama Epica?

R.D. - La palabra tiene significado en sí misma, pero es además la sigla de Equipos de Profesionales Independientes de Capital. Nace como un equipo de profesionales porque básicamente cuando quisimos constituir una herramienta -que es lo que es la fundación- para abordar en la sociedad actividades y acciones, pensamos profesionales y docentes que mayoritariamente, y es válido decirlo porque eso juega como objeto de la fundación, somos egresados de colegios públicos y de universidades públicas. Por eso arrancamos con la idea de que fuera un equipo de profesionales y que somos independientes porque somos apartidarios ni hacemos política. Eso no quiere decir que uno no teja redes locales para abordar ciertas situaciones donde tenemos que trabajar en común junto con la comunidad local y con los funcionarios locales. Hemos hecho una pintada en una escuela y cuando fuimos con el material para pintar y con la mano de obra que somos nosotros mismos, nos encontramos que la escuela que era muy grande exteriormente y estaba descascarada la pintura. Teníamos tres días disponibles para pintar, si lijábamos los tres días no hubiésemos cumplido el objetivo. Entonces ¿Qué hicimos? Llamamos al intendente de la localidad, que en esas localidades chicas se puede lograr, pedimos ayuda, nos envió el camión de bomberos y con agua a presión lavaron el frente de la escuela y pudimos pintar.Esa es una de las tareas que lleva adelante María Rosa. Vamos a una localidad, hablamos con el intendente, lo invitamos a que vea la obra que hacemos y si necesitamos pedirle algo lo hacemos. En otro colegio estaban los juegos rotos, o no cortan el pasto, ahí llamamos que envíen la cuadrilla municipal. Esa es la articulación que hacemos con la política, con la función pública, desde ese punto de vista.

LP - ¿Cómo se obtienen los recursos?

R.D. - Tenemos hasta ahora un sistema de recursos que es válido, pero llega a ser limitado para las necesidades. Hacemos tres eventos por año donde convocamos conocidos, amigos y quienes quieran sumarse. Los costos en cada caso tienden a cero porque al realizarlos tenemos empresas que nos ayudan dando su quehacer. Le ofrecemos a la gente la posibilidad de pagar algo, pero tienen como contrapartida recibir un servicio, no es una donación filantrópica, nosotros la hacemos filantrópica, pero en la realidad la gente va a una cena con show y paga el cubierto. Y nosotros somos capaces de capitalizarlo. Lo mismo sucede con el locro del 9 de Julio, o con los bingos. Pero hoy son recursos finitos, y empezamos a abrir un nuevo camino que es ir a instituciones grandes que nos permiten seguir haciendo cosas. La Fundación Renault nos provee de un vehículo por ejemplo y así podemos llegar a Entre Ríos. Ahora hacemos un llamado a la solidaridad que es para aquellos que tienen ganas de hacer un aporte solidario del valor mensual que puedan mediante tarjetas de crédito o cuenta bancaria por ser entidad legalmente constituida. Estamos juntando dinero para hacer un aula y un baño cerca de Gualeguaychú, porque esa escuela rural pasó de una matrícula de trece alumnos a ciento diez en un año porque el gobierno hizo un complejo habitacional cerca de la escuela para gente que estaba en situación de calle y los hijos de esa gente concurren ahí. Para eso hacemos los eventos y los invitamos a sumarse en el aporte mensual que consideren si quieren colaborar. U otras empresas que puedan hacer aportes de materiales.

M.G. - Esa escuela tenía problemas con el agua, entonces lo primero que hicimos fue poner la bomba para que tuvieran agua potable para tomar. Con el crecimiento de la matrícula eso era un problema a resolver inmediatamente y así fue.

LP - Cuando vemos estas situaciones nada menos que en escuelas públicas nos preguntamos ¿por qué se llega a esa realidad? ¿Es el Estado ausente, la falta de gestión de la comunidad educativa, o porque alguien lo va a solucionar desde afuera del sistema?

M.G. - Las tres... Pero tengo una opinión aparte porque soy docente y creo que tiene que ver con la persona que está dirigiendo esa escuela. Me ha pasado en instituciones educativas cuando faltaba la pintura y nadie la enviaba porque obviamente el Estado no se hacía cargo, y entre la cooperadora y los padres voluntarios que iban hacíamos el trabajo con ferias de platos, bingos, y otras actividades que permitían reunir fondos.

LP - A veces nos preguntamos si es que el Estado descansa en los cooperadores porque sabe que le resuelven el problema…

R.D. - Sí, como consecuencia de que los recursos son escasos y que no se puede atender toda la demanda junta. Hay un problema de base y lo voy a decir como profesional, y es que la dinámica de las sociedades va cambiando y los países también y nosotros no lo hacemos al ritmo de las necesidades. Las escuelas rurales se fomentaron cuando había toda una comunidad de campo que tenían que mandar a sus hijos al colegio. Hoy las sociedades fueron saliendo del campo y atomizándose en las ciudades con lo cual las escuelas rurales tienen poca matrícula, pero siguen existiendo. Entonces te encontrás con escuelas que tienen cinco alumnos, con dos alumnos. Pero esas escuelas necesitan la misma pintura que las que tienen cincuenta, la misma infraestructura que las demás. Creo que el paradigma de las escuelas rurales hoy tendría que cambiar totalmente. Tal vez en los pueblos o ciudades, se puedan hacer albergues educativos para que asistan esos chicos y un vehículo los transporte, del campo a la escuela y vuelvan los fines de semana.

M.G. - Y el tema de la sociabilización porque si hay una escuela que tiene dos alumnos, y uno falta, ¿el otro qué hace? Uno de los objetivos es la sociabilidad, el aprender a compartir con el otro, y a veces eso no pasa, cuesta mucho, y cuando tienen que lanzarse al mundo laboral no están acostumbrados. Por eso es importante que haya un mínimo en la cantidad de alumnos como para que ellos puedan conocerse, compartir sus historias familiares.

LP - ¿Y el propósito para continuar?

R.D. - Lo importante, estamos en Entre Ríos, pero con voluntad de crecer en provincias limítrofes, me parece importante que puedas publicar esta entrevista en tu comunidad, la gente es solidaria más allá del lugar donde vive, y si hay empresas y empresarios, gente de bien, que no tengan empresas pero sí la voluntad, que por favor se contacte con nosotros desde lo técnico, como ayuda, acercándonos gente que quiere sumarse con la mano de obra. Tenemos una página www.fundacionepica.org.ar, estamos en Facebook e Instagram y el teléfono 011-1565152785.

por Raúl Vigini

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