El desafío de las empresas

Editorial 10 de agosto de 2019 Por
Una economía débil y políticas públicas inciertas en Argentina aumentarán los riesgos crediticios de empresas

Hacer negocios en la Argentina no es nada sencillo porque el dólar y la inflación, con su propia dinámica, condicionan la actividad económica y obligan todo el tiempo a recalcular la estructura de costos de las empresas y remarcar los precios de bienes y servicios para mantener los márgenes de rentabilidad y con eso garantizar la continuidad, aunque claro esto siempre y cuando se venda lo que uno hace. El problema es cuando se cae la demanda y por tanto se reducen los ingresos mientras el crédito no es una opción porque es inaccesible por las tasas de interés siderales: no hay rubro que logre ganancias en esa misma proporción, es decir pedir plata es algo así como un salvavidas de plomo.
Al considerar este escenario revuelto del país, la agencia de riesgo Moody´s advirtió que una "economía débil y políticas públicas inciertas" en el futuro de la Argentina aumentarán los riesgos crediticios de emisores corporativos al menos hasta mediados de 2020. La cobertura de la deuda corporativa y la liquidez probablemente sufrirán un deterioro en 2019 frente a una inflación persistentemente alta y mayores costos de financiamiento, agregó en un análisis difundido este jueves.
Asimismo, en el reporte se afirma que la recuperación económica transitoria de Argentina hasta 2020 beneficiará moderadamente el crecimiento y los márgenes de las empresas de la industria de consumo, aunque este sector sigue siendo muy vulnerable a posibles choques cambiarios. Indicó también que las empresas argentinas "siguen siendo vulnerables" a una economía débil y políticas económicas inciertas de cara a las próximas elecciones presidenciales, las cuales aumentan los riesgos crediticios para los emisores corporativos al menos hasta mediados de 2020.
Moody´s sostuvo que la cobertura de la deuda corporativa y la liquidez probablemente sufrirán un deterioro en 2019 frente a una inflación persistentemente alta y mayores costos de financiamiento, según la tasa de política monetaria extraordinariamente alta del banco central. La posible recuperación económica gradual de Argentina hasta 2020 favorecerá moderadamente el crecimiento de los ingresos y los márgenes de las empresas de consumo, afirmó Martina Gallardo Barreyro, asistente de la vicepresidencia de Moody´s. Sin embargo, el sector de los bienes de consumo sigue siendo vulnerable a choques cambiarios que pueden destruir instantáneamente el poder adquisitivo y la demanda, añadió la especialista.
Para Moody´s, la proyección de una producción casi récord de la cosecha implica mejorar el crecimiento y la rentabilidad del sector agropecuario, pero los esfuerzos de consolidación fiscal del gobierno aumentan la vulnerabilidad del sector frente a cambios repentinos en la política fiscal.
El sector de telecomunicaciones de Argentina seguirá siendo altamente competitivo en 2019 y años subsiguientes, a medida que las empresas comienzan a ampliar sus servicios convergentes de telecomunicaciones y datos, consignó. No obstante, Moody´s espera una compresión de los márgenes operativos en 2019, ya que a las empresas de telecomunicaciones les resultará difícil aumentar los precios en línea con la inflación.
Moody´s estimó que los fundamentos del negocio seguirán siendo sólidos para la industria argentina del petróleo y el gas, especialmente para el petróleo, aunque los cambios regulatorios repentinos y la incertidumbre política aumentarían el riesgo operativo del sector. Asimismo, la generación de energía respaldará la demanda de gas natural, pero los actuales cuellos de botella del transporte -faltan gasoductos para la distribución- restringen el crecimiento de la producción en Vaca Muerta, y Argentina seguirá importando gas en los próximos años.
La débil actividad económica de Argentina, los esfuerzos de consolidación del gobierno y las investigaciones de soborno seguirán teniendo un peso significativo en el gasto público y privado de la construcción, y los fundamentos de la industria del desarrollo de vivienda también se mantendrán débiles hasta mediados o finales de 2020, concluyó Moody´s con un tono más cercano al gris que a un verde esperanza al menos en el análisis a corto y mediano plazo. 
En cierta forma, está en línea con las estimaciones del FMI que proyecto una caída del 1,1% de la economía argentina para este 2019 y un crecimiento de apenas 1% para el próximo año, por lo que todavía queda mucho por hacer para llegar a un modelo de crecimiento con bases sólidas que no quede expuesto a cualquier tormenta de los mercados internacionales. 
Ante tan delicado panorama, nadie puede imaginar aún cómo se empalmará una empresa argentina en el nuevo contexto que se conformará a partir del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. ¿Cómo será posible que empresas argentinas que hacen malabares en materia de ingeniería financiera para llegar a fin de mes con todas las cuentas canceladas podrán disputar mercados con organizaciones consolidadas de la vieja Europa? Un verdadero desafío. 




Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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