PLANTACION, RENOVACION DE LA TIERRA Y CAMBIO DE MACETA

SUPLEMENTO RURAL 08 de agosto de 2019 Por
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El modo en que se planten los ejemplares puede afectar a su crecimiento tanto como el abonado, el riego y la poda. El término plantación se utiliza para la operación que consiste en colocar plantas establecidas en macetas de modo permanente. Plantación significa plantar ejemplares, bulbos o tuberosas jóvenes en macetas. La sustitución de la tierra superficial consiste en renovar la tierra en una maceta ya plantada, mientras que el cambio de maceta es transferir una planta en crecimiento a un recipiente más grande.

PLANTACION
Las maceta deben ser al menos 5 cm. más anchas que el cepellón de la planta que la vaya a ocupar. El recipiente debe contar con agujeros de drenaje en su base, y puede incorporar una capa de trozos de maceta rotos para facilitar el drenaje. Sobre esta capa inferior debe colocarse una capa de tierra antes de introducir la planta.

RENOVACION DE LA TIERRA
Aunque depende en gran parte de la media de crecimiento de cada planta, la mayoría de los ejemplares necesitan ser replantados en tierra nueva cada dos años. Como medida provisional puede sustituir solo la tierra superficial y añadir fertilizante que contribuirá a rejuvenecer la planta. Un cambio de tierra anual de árboles y arbustos debe asegurar un crecimiento sano sin provocar un vigor excesivo. Si no obstante percibe que la planta está enferma, compruebe que las raíces disponen del suficiente espacio.

CAMBIO DE MACETA
Las plantas jóvenes que todavía no han alcanzado su madures deben replantarse en macetas mayores a intervalos regulares. Por lo general, lo más adecuado es replantar un ejemplar en una maceta ligeramente más grande que la anterior ( aproximadamente 5 cm. ) y no trasladarla repentinamente de una maceta pequeña a una mucho más grande ya que provocaría un desequilibrio en la proporción entre raíces y extensión de las hojas.

CONTROLAR EL CRECIMIENTO DE LA PLANTA
Si una planta crece con demasiado vigor puede frenarlo con la poda de las raíces. Si abandona una planta de crecimiento vigoroso en una maceta, las raíces se quedarán sin espacio para desarrollarse y se enredarán. La consecuencia será la incapacidad de absorber el agua y los nutrientes. Si no lo evita a tiempo la planta enfermará y posteriormente morirá. Los signos obvios de un crecimiento excesivo de las raíces se hacen evidentes cuando la maceta comienza a secarse cada vez con mayor rapidez, la falta de nutrientes provoca que los tallos y las hojas crezcan muy pequeños. En casos extremos tendrá lugar una caída prematura de las hojas, una pérdida de vigor y la muerte final de toda la planta.

Es momento de comenzar a mirar a nuestras macetas para prepararnos para una remoción.. Abrir bien los ojos y observar. Ing. María Paula Berta.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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