El Frente ESI Rafaela le respondió al pedido de Rafaelinos por la Vida

Locales 07 de agosto de 2019 Por
"LOS DERECHOS NO SE CUESTIONAN. LA ESI YA ES LEY"
Hace algunos días, LA OPINION daba a conocer una primera reunión que mantuvieron integrantes de Rafaelinos por la Vida "destinada a impulsar iniciativas para mejorar la educación en Rafaela, especialmente en materia de educación en la afectividad y sexualidad que permitan garantizar espacios plurales de formación". A una semana de ese encuentro, el Frente ESI Rafaela emitió un comunicado titulado "Los derechos no se cuestionan. La ESI ya es ley" que se transcribe a continuación. 
"Desde nuestro rol de profesionales dedicados a la educación y además desde nuestro trabajo de años en Educación Sexual Integral, acreditado por diversos espacios de formación y un sostenido desempeño en diferentes instituciones educativas, vemos con preocupación las exigencias de las agrupaciones rafaelinos por la vida y rafaelinos por la familia, que se han reunido con sectores políticos y funcionarios de la Municipalidad de nuestra ciudad, para debatir sobre la educación y, especialmente, la relacionada con la sexualidad, que reciben sus hijos e hijas. Esta preocupación deviene de algunas consideraciones que cuestionan nuestro trabajo y profesionalidad, al mismo tiempo que parecieran llevar implícita una real negativa y oposición a una Ley Nacional que existe desde 2006, o al menos a algunos de los contenidos que la misma plantea.
"A los efectos de llevar claridad a la comunidad, queremos recordar que la Ley de Educación Nacional N° 26206 establece que “la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho personal y social, garantizados por el Estado (art. 2). En este sentido, queda claro que cuando hay un derecho el Estado debe garantizarlo, entendiendo como Estado las jurisdicciones nacionales, provinciales y municipales que toman forma, en el área educativa, en las instituciones escolares de diferentes niveles. En tanto los docentes siendo agentes del estado y los y las estudiantes sujetos de derecho, la escuela es el ámbito público de ejercicio indiscutible de la ciudadanía y la democracia.
"No se puede hablar de Educación Sexual Integral sin referirse en primer lugar a la Ley de Educación Sexual Integral N° 26150, promulgada en octubre de 2006, con el aporte de distintos sectores y en consonancia con diversos Acuerdos, Tratados internacionales y Leyes nacionales[1]. Su objetivo es garantizar el derecho de los/las estudiantes de todo el sistema educativo a recibir “educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada” de todas las jurisdicciones, promoviendo desde una mirada integradora, una educación para una sexualidad responsable desde una perspectiva de género y de cuidado de la salud, reconociendo a los estudiantes como sujetos de derecho.
"Seguidamente, es preciso mencionar lo que establece el Consejo Federal de Educación, organismo de concertación, acuerdo y coordinación de la política educativa nacional, que cuenta con la participación y representatividad de todo el territorio nacional a través del Ministro de Educación y los representantes de la cartera educativa de todas las provincias. "En la Resolución N° 340/18, las jurisdicciones se comprometen a implementar la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral en todos los niveles y modalidades educativas “con el objeto de dar efectivo cumplimiento a la Ley N°26.150 de Educación Sexual Integral y garantizar el desarrollo de los lineamientos curriculares”, abordando, sin excepción, los cinco ejes conceptuales: 1- Cuidar el cuerpo y la salud. 2- Valorar la afectividad. 3- Garantizar la equidad de género. 4- Respetar la diversidad. 5- Ejercer nuestros derechos.
"Enmarcadas en el concepto de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y la Asociación Mundial de Sexología[2], las escuelas abordan la sexualidad desde una perspectiva integradora, haciendo hincapié en que para cuidar los derechos propios y los de los demás, es fundamental desarrollar las habilidades, la confianza y el conocimiento para actuar, en la plena convicción de que no somos iguales, pero tenemos idénticos derechos.
"Debido a su carácter integral y formativo, cuando la ESI llega a las escuelas, se suma a otras propuestas institucionales que favorecen en los niños, niñas y jóvenes la construcción de sus proyectos de vida y sus propias subjetividades, permitiendo avanzar a través de su abordaje, hacia una sociedad cada vez más justa e igualitaria, una sociedad con una mirada inclusiva, que celebra las diferencias. De esta manera, se responde a dos de los propósitos de la Ley de Educación Nacional Nro. 26206 que son promover la inclusión educativa y mejorar la calidad de los aprendizajes ya que, desde este espacio transversal, más que tolerar la diferencia, se pone en valor la diversidad, a los efectos de que los chicos y las chicas de diferentes edades puedan vivir en un marco libre de discriminación y agresiones, cualquiera sea su orientación sexual y su identidad de género, fortaleciendo la igualdad de oportunidades para varones y mujeres, y dando paso a la afectividad, la expresión de las emociones, la promoción de la salud y el cuidado del cuerpo.
"Ejemplos de los efectos positivos y los cambios sociales que devienen de una educación inclusiva, integral y afectiva, que fomenta la equidad desde una perspectiva de género y de derecho, hay muchos. Aun así, nos permitimos mencionar uno que estuvo como primera plana en los medios en estos últimos días y se refiere a la notoria incorporación de mujeres dispuestas a estudiar en las escuelas técnicas, que al decir de la Dra. Claudia Balagué, Ministra de Educación de la Provincia de Santa Fe, “tiene que ver con la inclusión de la ESI en las escuelas secundarias, con contenidos que ayudan a pensarse como jóvenes trabajadoras en distintos rubros antes reservados a los varones.”
"Dicho todo esto, es imprescindible volver sobre conceptos vertidos por los grupos que mencionamos al principio de la presente, quienes, en un aparente desconocimiento de los fundamentos que sustentan una Educación Sexual Integral de niños, niñas y jóvenes, solicitan que los proyectos educativos se ajusten “a sus costumbres y convicciones morales y religiosas”, respetando “el grado de madurez y el desarrollo psicosexual” de los/as estudiantes, fundamentando sus reclamos en una “sexualidad plural y educación en la afectividad”, reclamando además, se “respete la libertad de conciencia, la dignidad, integridad e intimidad de los padres, sus hijos, y de “todos” los miembros de las comunidades educativas.”
"Ante tales consideraciones, creemos importante destacar que según los resultados del Programa Aprender, propuesta de evaluación del gobierno nacional aplicada en las escuelas secundarias en el año 2017 en todo el país, el 83 % de las chicas y el 74 % de los varones plantearon que necesitaban más contenidos relacionados con la Educación Sexual Integral. Más allá de lo ya estipulado por los marcos legales, los cuales priorizamos, destacamos que la preocupación por una sociedad más justa, equitativa e inclusiva evidentemente implica la escucha activa a los jóvenes y correrse de un adultocentrismo que genera la toma de decisiones en su nombre y vulnera a veces su derecho a vivir en libertad, justicia y equidad.
"En lo que respecta a la graduación de contenidos, se invita a la comunidad a hacer una lectura responsable de los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios que figuran en el Anexo de la Resolución 340/18, los cuales están organizados con diferentes criterios, atendiendo a los estadios madurativos de los sujetos de aprendizaje, y enmarcan los diseños curriculares provinciales y por ende los de cada institución educativa.
"Finalmente, se nos hace difícil comprender que se proponga abordar “una sexualidad plural y una educación en la afectividad”, cuando poco tiempo atrás, en otra reunión con sectores políticos llevada a cabo en junio de este año, se pedía que se responda “a su cultura y raíces más profundas (dos sexos biológicos)”, excluyendo abiertamente a toda idea vinculada con identidad de género, orientación o diversidad sexual, con lo cual se estaría discriminando a grupos que no encajan en una clasificación binaria que la ciencia misma ya ha superado.
"La escuela, lugar de socialización de niños, niñas y jóvenes, es indudablemente garante de derechos, propiciadora de aprendizajes significativos, habilitadora de la palabra y la exploración en la búsqueda de proyectos de vida. Afirmar que la escuela no respeta la conciencia, la dignidad, la integridad de los y las estudiantes es inhabilitar al aliado estratégico más importante con que cuenta la familia en este tiempo que nos invita a pensar y repensarnos. Desconocer las leyes, ignorar los acuerdos, reformular a conveniencia los escritos no favorece la construcción de una sociedad inclusiva, justa, libre y democrática, por lo que el presente es una invitación seria a la reflexión profunda, sincera y honesta de cómo nos vemos y qué queremos para nuestros hijos e hijas, para las futuras generaciones".

[1] ARTICULO 2º — Créase el Programa Nacional de Educación Sexual Integral en el ámbito del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, con la finalidad de cumplir en los establecimientos educativos referidos en el artículo 1º las disposiciones específicas de la Ley 25.673, de creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable; Ley 23.849, de Ratificación de la Convención de los Derechos del Niño; Ley 23.179, de Ratificación de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que cuentan con rango constitucional; Ley 26.061, de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y las leyes generales de educación de la Nación.
[2] “El término sexualidad se refiere a una dimensión fundamental del hecho de ser un humano: basada en el sexo, el género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva, el amor y la reproducción. Se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, prácticas, roles y relaciones. La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos, religiosos o espirituales”.
[3] https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/anexo_resolucion_cfe_340_18_0.pdf?fbclid=IwAR0aW9qCVFg30itQQY3Pue5DbHw4MX1VmvQwZKGwkLeNapKq7OumyQB_Aaw

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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