América Latina, en caída libre

Editorial 03 de agosto de 2019 Por
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Las economías de los países latinoamericanos terminarán el 2019 sin demasiado que festejar ni motivos para brindar más allá de hacerlo por un 2020 que devuelva la prosperidad a la región. En la Argentina no hacen falta tantas estadísticas para advertir que la situación no es buena pues en la calle se puede palpar los efectos de la crisis y más de algunos brotes verdes -en los últimos años no llegaron lejos sino que se quemaron ante la primera helada invernal- el futuro es incierto. Ni el FMI, organismo al que estamos fuertemente vinculados tras el crédito concedido por casi 60 mil millones de pesos, es demasiado optimista sobre lo que viene en el próximo año al estimar un crecimiento de apenas el 1,1%. Demasiado poco para un país que arrastra varios años sin poder avanzar más allá de algunos pasos bien cortitos y donde casi cuatro de cada diez habitantes vive en condiciones de pobreza. De todos modos, justo es reconocer que si vamos a crecer, ya es un comienzo mejor pues al menos se deja una frustrante etapa de estancamiento o peor aún, de retroceso. 
Con estas perspectivas que no son demasiado alentadoras se conoció esta semana el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en el que se proyecta un crecimiento de apenas 0,5% este año por debajo del 1,3% estimado en abril, debido a un deterioro económico generalizado, que se sentirá con mayor fuerza en América del Sur por el derrumbe de Venezuela. Por tanto, la región está sumida en la "incertidumbre y desaceleración advierte el organismo que tiene su sede en Santiago de Chile. En su presentación, la secretaria Ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, consideró que los países de la región llevan cinco años de desaceleración económica.
El colapso de la economía venezolana -que sufriría una baja de 23%- empuja el desplome de la región. Sumido en una profunda crisis política, el país caribeño arrastrará el desempeño de América del Sur, que también sufrirá por el retroceso de 1,8% previsto para Argentina, según detalla el informe. Una fuerte caída en los precios de los commodities -motor de las economías latinoaméricas- y el bajo dinamismo del mercado interno empujan fuertemente a la baja las economías de la región, que en 2018 cerró con una expansión de 0,9%.
De acuerdo al reporte de la Cepal, a diferencia de años anteriores, en 2019 la desaceleración será generalizada y afectará a 21 de los 33 países de América Latina y el Caribe. En promedio, se espera que América del Sur crezca 0,2%, América Central 2,9% y el Caribe 2,1%. Más allá del retroceso de Argentina y Venezuela, el gigante sudamericano Brasil cerraría el año con una débil expansión de 0,8%, lejos del dinamismo que muestran las economías de Perú, Colombia y Chile, con avances de 3,2%, 3,1% y 2,8%, respectivamente.
En una región con espacio fiscal restringido, con niveles de ingresos insuficientes para cubrir el gasto público, la profunda crisis de Venezuela -uno de los grandes de la región- cala hondo y explica gran parte del deterioro latinoamericano subraya el documento. La economía venezolana enfrenta su sexto año de contracción con hiperinflación, debido a que le está pegando muy fuerte todo el tema de las sanciones, restricciones y sus efectos sobre el comercio exterior, con exportaciones que han caído brutalmente, comentó Bárcena. Parte de la comunidad internacional, en especial el gobierno estadounidense de Donald Trump, han impuesto sanciones contra el Ejecutivo liderado por Nicolás Maduro, que sigue en el poder en medio del creciente deterioro económico y social que en los últimos años provocó la salida del país de unos 3,3 millones de personas.
Por otra parte, la Cepal aborda el caso argentino al sostener que sigue de capa caída y cerraría el año con una contracción de 1,8%, una previsión que supera las del FMI que proyecta una baja del 1,3% para el país, a la vez que consideró que existe una incertidumbre por las próximas elecciones presidenciales. El organismo espera que la inflación se desacelere en Argentina en los próximos meses, pero sin dejar de tener un nivel elevado que afecta la estabilidad a mediano plazo. 
Menos golpeado, pero en retroceso y con una expansión prevista para este año de apenas 0,8% aparece el gigante Brasil. La caída en las inversiones, en especial en sector minero, y la crisis de su vecino Argentina complican el plan económico de su nuevo presidente, Jair Bolsonaro. En América del Norte destaca la tibia expansión de México (1%), inmersa en una relación conflictiva con Estados Unidos y cambios estructurales en su matriz energética.
La Cepal mostró optimismo ante la posible baja en las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos. Una gota de optimismo en medio de un escenario de la economía regional que la funcionaria calificó de "muy mediocre", con excepción de América Central que crecerá 2,9% gracias a la fuerza de las remesas.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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