Dos jóvenes rafaelinos participaron de la estupenda propuesta gallega

Información General 24 de julio de 2019 Por
Luisina Porchettino Belmonte y Mauricio Van Asten, jóvenes rafaelinos, descendientes de gallegos, participaron del Programa Conecta con Galicia, impulsado y sostenido por el Gobierno gallego, logrando una experiencia estupenda. En la presente semana, Luisina, acompañada por el titular del Centro Gallego de Rafaela, Jorge González, nos visitó y relató detalles de la experiencia.
FOTO J. BARRERA// DE VISITA./ Luisina Porchettino Belmonte y Jorge Antonio González.
FOTO J. BARRERA// DE VISITA./ Luisina Porchettino Belmonte y Jorge Antonio González.
Recientemente  Luisina Porchettino Belmonte y Mauricio Van Asten, rafaelinos, descendientes de gallegos, tuvieron el privilegio de participar del Programa Conecta con Galicia subvencionado por el Gobierno gallego.
En la semana en curso pudimos entrevistar a Luisina, que nos visitó acompañada por el presidente del Centro Gallego de Rafaela, Jorge Antonio González.
En la oportunidad la joven resaltó la validez de la experiencia que los tuvo como protagonistas. 
"Con Mauricio estuvimos juntos todo el tiempo, porque se dividía en dos grupos, menores y mayores, los mayores por razones obvias podían salir solos y con un poco más de libertad, los menores estábamos todos juntos y por suerte durante los grupos de actividades estuve junto con él, porque fueron cinco días en el albergue junto a la playa, nos dividían en grupos para hacer actividades náuticas, a la mañana y a la tarde.
"Nos levantábamos a las 8 -estaba relativamente bien porque amanece muy temprano- nos daban desayuno, almuerzo y una merienda -que casi era un sandwich- y cena. A la tarde teníamos algo de tiempo libre para hacer distintas actividades, ir a la cantina, a un  campo recreativo para todo tipo de deportes, nos permitían usar la compu, teníamos servicio de lavandería.
"A la noche teníamos juegos nocturnos para poder aprovechar el día y conocernos un poco más, ya que anochece después de las 23".
Más adelante remarcó que "durante todo el tiempo las actividades llevaban a conocer mutuamente nuestras costumbres, por ejemplo un instructor preguntaba algo y decía ¿cómo se dice en argentino?, en la búsqueda del tesoro, para que la pista sea válida se debía decir una frase en gallego, y ahí no nos tenían piedad. El intercambio es constante. Tuvimos una clase instructiva en la que nos enseñaron los nombres de la fauna marina en gallego y en español".
Gratificada por la riqueza del intercambio resaltó "conocés de dónde vienen ellos, de dónde vienen nuestros ancestros, de dónde viene tu familia, además conocemos otras personas, en un mundo totalmente distinto al nuestro; conocés palabras, sus experiencias de vida, tradiciones, etc. es maravilloso".
"Ellos tratan que vos entiendas un poco Galicia, ya sea en el idioma y en todas las actividades", resaltó Jorge González.
"No es el mismo gallego del sur -más pegado al portugués y se entiende más fácil- el del norte está más pegado a los vascos, y es más cerrado, y más dificultoso comprenderlo", agregó.
También aclaró que, con respecto a este programa "son programas de Galicia, todos los años emite programas de ayuda, campamento -como ellos- otros de retorno, ayudas de estudio o de trabajo, viajando gratis, pagando el 40%, ellos deben inscribirse".
Luisina destacó que para participar de estos programas -que tienen cupos limitados- deben inscribirse, mandando una cierta cantidad de documentos, testimoniando que sos descendiente de gallegos, nacionalidad, pasaportes, los ingresos para que te habiliten una subvención, ya sea total o del 50%, son estrictos en el control, al mínimo error te lo marcan, para que lo enmiendes".

El camino de Santiago
Luisina hizo alusión al Camino de Santiago, exaltando que el recorrido fue una experiencia impagable, resaltó que "es una peregrinación, la mayoría lo hace por motivos religiosos, Santiago -el patrono de Galicia- era peregrino que predicaba la Palabra, conoció a un rey que lo mató y lo enterró en un sitio desconocido, hasta que una persona pasa por ahí ve el lugar iluminado, Santiago de Compostela, y desde ahí todo el mundo camina peregrinando ahí. Eso se hizo muy frecuente, y todos, desde donde estén peregrinan a Santiago caminando; en el camino la gente ayuda a los peregrinos, hay puestitos de frutas, fuentes para hidratarse, es estupendo y además del significado intrínseco es algo de superación personal, yo caminé 100 km, cuando en Rafaela no camino ni dos cuadras, se pasa por pueblitos bien de gallegos, con gente lavando ropa en el río, con sus animales -de subsistencia- bien cerca, sin carteles, con su huerta, y por otra parte se conoce a gente de distintos puntos del mundo, algo magnífico", recordó Luisina.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar