Inflación y créditos UVA, ¿conviene cancelarlos?

Suplemento Economía 14 de julio de 2019 Por
Los créditos UVA hubieran sido más exitosos y sostenibles en el tiempo siempre que se controlara la inflación, no obstante esta no cedió y ahora son comunes las consultas sobre si conviene o no cancelar la deuda o adelantar cuotas para hacer este menos oneroso mes a mes.
FOTO ARCHIVO DEUDAS HIPOTECARIAS. Una aventura incierta en un país con inflación y devaluación como ejes de la economía.
FOTO ARCHIVO DEUDAS HIPOTECARIAS. Una aventura incierta en un país con inflación y devaluación como ejes de la economía.
Dadas las altas tasas de inflación en que estamos sumidos, sumada a la desconfianza en la fortaleza de nuestra economía y nuestro sistema político, no tiene lugar en nuestro sistema financiero el crédito a mediano y largo plazo. Por lo expuesto se diagramó un sistema de créditos que protege al capital prestado frente a la inflación. Este se lo denominó, ajuste por UVA.
El sistema era prometedor, ya que nos devolvía el crédito a largo plazo. Hay que tener presente que la única manera de realizar inversiones considerables es vía endeudamiento. En principio porque en la mayoría de los casos es imposible realizarla de otra manera y además, en caso que se pudiera, no recomendamos realizar estas inversiones con fondos propios, cuando existen herramientas de financiamiento.
El precio que se paga por el dinero a crédito se denomina, tasa de interés. Ésta se conforma por varios componentes, el riesgo de que no se devuelva el importe pactado, el costo de oportunidad del dinero, es decir de prestarlo en lugar de utilizarlo para otra inversión o gasto, una tasa de ganancia de quien posee el capital y un porcentaje correspondiente a la inflación. En nuestra Argentina, la porción correspondiente a la tasa de inflación, equivale a más del 60% del total de la tasa de interés, motivo por el cual es conveniente armar un mecanismo que supla este inconveniente y a la vez mantenga el valor del capital. Es aquí donde nace la Unidad de Valor Adquisitivo o UVA.
La UVA está compuesta por la evolución del costo de un metro cuadrado de construcción, equivale a la milésima parte de este, ajustado mes a mes por el CER (coeficiente de estabilización de referencia), es decir que, si digo que la UVA de marzo del 2016 es de 14.06 o que la de julio de 2019 es de 38.50, lo que estoy diciendo es que el metro de construcción en marzo de 2016 valía $14.060 y que hoy vale $38.500 (es un metro de construcción con determinados parámetros de CABA). De esta manera se utiliza la tasa de interés para medir todos los conceptos que no incluyen inflación y se ajusta el capital para que este no sea afectado por la inflación.
Los créditos Uva hubieran sido más exitosos y sostenibles en el tiempo, siempre que se controlara la inflación, no obstante esta no cedió y ahora son comunes las consultas sobre si conviene o no cancelar el crédito o adelantar cuotas para hacer este menos oneroso mes a mes. Adelantamos la respuesta diciendo que, no conviene cancelarlos. A continuación explicamos porqué.
Vemos que la cuota sube, pero no debemos caer en lo que en economía se llama ilusión monetaria. Es decir que la suba del valor nominal de los productos nos confunda sin tener en cuenta la suba real de toda la economía. Como ejemplo de ilusión monetaria diremos que si una persona tiene un ingreso de $10.000 y se le otorga un aumento del 10%, pasa a tener un ingreso nominal de $11.000, pero solo mejorará su situación si la suba de los precios de toda la economía es menor al 10%, caso contrario la mejora es solo una ilusión monetaria. Dicho de otra manera, cuando tomé el crédito me comprometí a devolver 100.000 ladrillos e, independientemente del costo de estos, debo devolver 100.000 ladrillos.
Siguiendo en la misma temática, tenemos que tener en cuenta que, en caso de no tomar el crédito con UVA, debería haber continuado alquilando, por lo que hay que comparar, el aumento de la cuota con el aumento de los alquileres, los que también copiaron a la inflación y sin tener el beneficio de la propiedad al final del crédito.
La otra comparación que debemos hacer es con nuestra fuente de ingresos, sean salarios, honorarios o ganancias de un comercio, lo que debo mirar es si el incremento de mis ingresos se corresponde con el aumento de la cuota del crédito ajustado con este sistema.
Además hay dos paraguas para proteger a los deudores con UVA, por un lado la cuota no podrá superar en más de diez puntos al índice que mide los salarios, el Coeficiente de Variación Salarial y el segundo si la inflación supera también en diez puntos el CVS, puede alargarse el plazo del crédito hasta un 25% más.
También debo tener presente que se cobran penalidades por cancelación anticipada o adelantamiento de cuotas, las penalidades van desde el 2% al 3.5% directo sobre el capital cancelado, dependiendo del banco. La única entidad que no cobra esta penalidad es Banco Nación, pero que quita el beneficio de la bonificación de una cuota por año para pagos puntuales, en caso de adelantar cuotas (esto significa un 8%).
Otra contra de cancelar anticipadamente un crédito UVA, es que los intereses de este se pueden descontar del impuesto a las ganancias, por lo que en caso de cancelarlo se pagará más impuesto, que en la mayoría de los casos se detraerá directamente del salario a percibir mes a mes.
Finalizando decimos que si nos encontramos con ingresos extraordinarios, como por ejemplo los aguinaldos, horas extras, premios, etc., lo que podemos hacer, en lugar de cancelar el crédito es una reserva, que luego sea consumida en las sucesivas cuotas. La inversión debe hacerse protegiéndose de la inflación, mediante plazos fijos tradicionales o puede ser plazos fijos que ajustan por el mismo índice UVA, bonos u otras inversiones, en todos los casos siempre es conveniente consultar con un especialista.

#BuenaSaludFinanciera
 @ElcontadorB @GuilleBriggiler

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