No hay edad para volver a empezar

Suplemento Jubilados 03 de julio de 2019 Por
A principios de junio, los abuelos Hilda y Hugo, de 86 y 92 años respectivamente, permaneció más de siete horas a la espera de su hijo en un bar de zona sur. Pero habían sido abandonados. Desde el lunes viven en un nuevo hogar.
FOTO ROSARIO3 FINAL FELIZ. La pareja de abuelos ya vive en el Hogar Español de Rosario.
FOTO ROSARIO3 FINAL FELIZ. La pareja de abuelos ya vive en el Hogar Español de Rosario.
Hilda y Hugo, la pareja de abuelos que el mes pasado conmocionó al país tras ser abandonada por uno de sus hijos en un bar de Rosario, fue trasladada este lunes al Hogar Español, una residencia para ancianos en la zona sur de la ciudad santafesina que actualmente aloja a 76 personas. En su nuevo hogar, los abuelos de 92 y 86 años contarán ahora con atención médica, kinesiólogos, nutricionistas e incluso una pileta climatizada para que puedan realizar las tareas de rehabilitación.
Ambos fueron abandonados el mes pasado en un bar por uno de sus hijos tras ser desalojados del departamento que alquilaban. Estuvieron más de 7 horas dentro del local hasta que finalmente fueron llevados a una comisaría y rescatados más tarde por otro de sus hijos, Raúl González.
Según relata Clarín, “este lunes, cerca de las 11 de la mañana, fue trasladada a su nuevo hogar. Abandonaron la casa de Raúl González, su otro hijo, quien debió pedirle a dos de sus cuatro hijos que se buscaran por un tiempo un lugar donde dormir. Debían hacer lugar a los abuelos. Esa era la prioridad. Aunque faltara espacio y dinero para atenderlos. Eran seis personas bajo el mismo techo, en un lugar sin comodidades para los ancianos”.
González inició gestiones en distintos ámbitos para resolver el tema. Recibió ofrecimientos particulares para alojar a sus padres, pero debió rechazarlos por distintos motivos. Además no contaba con el dinero para contratar a una persona que los fuera a cuidar. El panorama era complejo, pero ahora apareció el personal del Hogar Español para tender una mano.
"Escuchamos su historia y quisimos ser solidarios. Ahora están felices, contentos", explicó Gabriela Alabern, directora del establecimiento, una entidad sin fines de lucro creada en 1982. "Lo primero que me preguntó Hilda era si estarían juntos en la habitación y por su puesto que le dijimos que sí", comentó Alabern.
En 28 de los casos que atiende el Hogar ubicado en Uriburu al 3.800 (esquina Avellaneda) reciben una asistencia del Gobierno español. También aportan para su funcionamiento el Estado santafesino y el Pami. "Algunos pueden pagar una cuota particular y otros no. Pero nosotros estamos para darle una buena calidad de vida a los adultos mayores. Esperemos que Pami o alguna institución nos apoye un poco. Y si no lo haremos de corazón", explicó.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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