En busca de Albino Verón

Información General 14 de junio de 2019 Por
Leer mas ...

Por Edgardo Peretti

(NOTA 2)

La historia de Carlos Monzón se nutre de numerosas aristas; polémicas, criticables y elogiables, con diferencia de niveles, todas ellas. Lo personal, lo privado, lo del individuo, es una cuestión que no nos atañe, y lo que de ello surja, no viene al caso exponer aquí.
Nos vamos a detener en lo deportivo, en lo eminentemente boxístico. Este boxeador tuvo siempre una estrecha relación con Rafaela. Aquí debutó como profesional, ganándole por nocaut en el primer asalto a Ramón Montenegro, en Ben Hur el 6 de febrero de 1963. Y aquí estuvo en el rincón de Néstor “Tito” Giovannini, cuando este buscaba la corona sudamericana de los mediopesados y -ambos-  lograron hacer explotar el estadio “Agustín Giuliani”.
Esa tarde, CM visitó LA OPINION y junto a Víctor Hugo Fux desgranamos una nota que aún recuerdo. Más tarde, el ahora técnico, nos invitó a tomar un Gancia en la vereda de Dhannes Tragos, en la primera cuadra del bulevar Santa Fe.
Sabido es que el santafesino no era muy afecto a poner la mano en el bolsillo para sacar efectivo, pero ese día fue – parece- la gran excepción. En un momento preguntó por su pupilo, y cuando alguien le refirió que había ido a rezar a la Catedral, aspiró largamente el enésimo pucho, buscó un maní perdido en la mesa y dejó una frase tan gráfica como contundente:
- Al gimnasio hay que ir…al gimnasio… (Y eso que Tito era cumplidor en esto).
(Seguirá)

En busca de Albino Verón

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar