La oración ¿transforma corazones?

Sociales 12 de junio de 2019 Por
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(Por Miguel Pettinati). - La Iglesia instituida por Cristo Jesús, el Señor, es esencialmente una comunidad, es decir: una sociedad gobernada por el Espíritu Santo, unida en la misma fe, esperanza y amor, de todos los bautizados en el misterio pascual (JLK).
Los miembros de la Iglesia estamos unidos entre nosotros por vínculos sobrenaturales, de modo que formamos un solo cuerpo del que Cristo jesús es la cabeza ( 1 Corintios 12,12 27).
Existe, entre todos los bautizados, vivos y difuntos, una solidaridad mutua y un intercambio benéfico, que se ven limitados en quienes han renunciado a su condición de salvados y han optado pro el camino del mal.
Querido lector:
En un retiro espiritual conocí a una persona que , en un diálogo fraterno me enriqueció con su experiencia. Me contó que había sido un pecador empedernido, y que, sin que mediara ninguna búsqueda de su parte, había abandonado el mal que lo tenía prisionero, y,desde entonces, vivía feliz su vocación, en caminar hacia la santidad ( porque la voluntad de Dios es que sean santos) 1 Tesalonicenses 4,8.
Afirmaba con gratitud:"Estoy seguro de que las oraciones y ofrecimientos de una o más personas han intercedido por mí ante Dios, porque yo no hubiera dejado los deleites del mundo si el Señor no me hubiese cautivado con su amor.
Ahora en mi oración, le pido a Jesús por quienes me ayudaron a salir de las tinieblas y por aquellos que viven sumergidos en el pecado.
Es posible que no pocas personas puedan decir algo semejante.La gracia de Dios puede, ciertamente, servirse de las oraciones de aquellos cristianos que  abarcan una dimensión generosa en sus plegarias y recuerdan, ante Dios, a quienes son hermanos en la misma familia cristiana universal.
Este interés en hacer el bien, silenciosa y anónimamente, sobre todo a quienes nos resulten más distantes o menos simpáticos,es una posibilidad que da mucha paz y gozo espiritual, que puede transformar corazones.
Los necesitados de la ayuda de Dios son los vivos y los difuntos, varones y mujeres, clérigos y lacios, niños, jóvenes y adultos. Quienes viven la fe  y quienes son ateos o agnósticos, sanos y enfermos, justos y pecadores, docentes y alumnos, directivos y empleados, profesionales  y auxiliares,transportistas, gente de campo y de ciudades en fin todas las personas en las distintas situaciones posibles. 
Todavía más, es importante orar por todas las madres que hoy parirán, por todos los niños que hoy nacerán, por todos los médicos y enfermeras, por todos los comunicadores sociales, por el Presidente de la Nación, por todos los diputados y senadores,por los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por la Policía y el Ejército, la Marina y la Aviación, amén.

Tiempo de Pentecostés
El apóstol Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús enseña: estén siempre alegres en Jesucristo el Señor, se lo repito, estén alegres y tengan buen trato con todos.
El Señor está cerca. No se inquieten por nada, antes bien en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios y junten la acción de Gracias a la súplica. Y la paz de Dios,que es mayor de lo que se puede imaginar, les guardará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.  Por lo demás, hermanos, fíjense en todo lo que encuentren de verdadero, noble, justo y limpio; en todo lo que es fraternal y hermoso, en todos los valores morales que merecen alabanza. Pongan en práctica todo lo que han aprendido, recibido y oído de mi, todo lo que me han visto hacer, Y el Dios de la paz amor estará con ustedes. (Filipenses 3,4-9)
Palabra de Dios. Gloria ti Señor Cristo Jesús

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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