Suramérica emancipada

Sociales 17 de mayo de 2019 Por
Leer mas ...

¡Adelante juventud americana, realiza la unidad continental, rompiendo las fronteras provincianas, herencia del sistema colonial!, así nos decía el gran trovador salteño Jaime Dávalos en su poesía con música de Eduardo Falú "Canta al Sueño Americano".
Y realmente, en lo que respecta a nuestra América del Sur  está cumpliéndose el designio vislumbrado. ¿Y por qué decimos que la fantasías se torna realidad?;  porqué la objetividad de los hechos, ¡así lo demuestran!
En este momento histórico, todos los países de nuestro sureño territorio continental, cuentan con gobiernos elegidos democráticamente por sus pueblos. Y con excepción de Venezuela, el fascismo y el aberrante populismo, están alejándose de esta parte del globo terráqueo, como efectivamente lo soñaron aquellos grandes hombres que ofrendaron sus vidas en pos del bien común a través de la educación, la capacitación y el buen comportamiento de la ciudadanía toda, (nuestro gran José de San Martín entre ellos).
Usted, que llegó hasta aquí en su lectura, se preguntará, ¡cómo! ¿Argentina emancipada?, pues ¡claro que sí!; o ya olvidamos nuestro pasado, dentro del cual equivocamos el rumbo, cuando fuimos cómplices y encubridores de uno de los monstruos más espantosos que gobernó aquello que se llamó Nazismo.
Eso se paga...¡y con creces!. Usted podrá argumentar que no tuvo la culpa; pues ¡yo tampoco!. Pero aquella apertura de nuestras fronteras a viles criminales, asesinos de millones de seres humanos como usted o cualquier ser humano, no quedó para nada omitido dentro la inexorable e inflexible ley de  causa y efecto.   Y quienes seguimos en la patriótica senda de la República Argentina, heredamos el calvario que significó aquella ominosa decisión gubernamental, y que hasta hace poco, nos sumió en el descontrol de gobiernos que ( amparados bajo el lema y figura de su mentor y guía), no sumieron en un caos gubernamental donde el robo, el despojo, la mentira y el crimen, reinaron impunes, gobernando al país bajo esos principios.
El gran padre de nuestro folclore, Atahualpa Yupanqui, lo explica muy bien en su libro "Cartas a Nenette", página 241: "Se organizan sí, pero no para salvar a la república, sino para dominarla por el terror y la burla, con la venganza y la soberbia. Cuentan con mucho pueblo, porque la inmadurez de nuestros criollos, ¡es evidente!".
Felizmente, pareciera que comenzamos a entender como país, el difícil camino que nos señalara nuestro Padre de la Patria, allá por 1822, cuando en una visión premonitoria declaró que "vendrá un Luzbel de ojos azules a someternos más que los godos".
De todos modos, en pleno poder de la democracia, somos nosotros, los argentinos, los que debemos pensar, reflexionar, considerar, si queremos "volver a lo que fuimos, o ir a lo que seremos".  En nuestras manos descansa el destino de nuestra Patria, el porvenir de nuestros hijos, la paz de nuestro espíritu y el sosiego la serenidad y la seguridad  que sentimos tras la resolución correctamente justa. Belcebú, Luzbel, Lucifer, Mefistófeles, Satanás, los diablos rojos están muy cerca. Evitémoslos, no dejemos que se apoderen de nuestra conciencia En lo más profundo de cada uno de nosotros está la respuesta. Solamente dentro de nosotros mismos encontraremos nuestra propia verdad. La nuestra, y la de la Patria toda.

Te puede interesar