En su homilía Francisco pidió "callar, rezar, humillarse"

Información General 15 de abril de 2019 Por
PLAZA SAN PEDRO
(ZENIT – 15 ). - En su entrada en Jerusalén, Jesús “nos muestra el camino”. El “destruyó el triunfalismo con su Pasión”. El Pontífice previene con la “mundanidad espiritual”, que ha calificado como “una forma sutil de triunfalismo”, “el mayor peligro, la tentación más pérfida que amenaza a la Iglesia”.
Son palabras de la homilía que el Papa Francisco ha leído esta mañana, 14 de abril de 2019, en la celebración litúrgica del Domingo de Ramos, celebrada en la plaza de San Pedro, en Roma, dando comienzo a la Semana Santa.
Tras la bendición de las palmas y la procesión, el Papa ha celebrado la Santa Misa ante los miles de visitantes y fieles llegados al Vaticano, y ha invitado a “acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal”.
Triunfalismo
Francisco ha advertido contra el “triunfalismo” que “trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del ganador”, ha explicado el Santo Padre. “El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparación con los demás, juzgándolos siempre como peores, con defectos, fracasados…”.
“Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en él”, ha exhortado el Papa.
Tentaciones
“Jesús nos muestra cómo hemos de afrontar los momentos difíciles y las tentaciones más insidiosas, cultivando en nuestros corazones una paz que no es distanciamiento, no es impasividad o creerse un superhombre, sino que es un abandono confiado en el Padre y en su voluntad de salvación, de vida, de misericordia”, ha explicado Francisco.
Así, en toda su misión, Jesucristo pasó por la tentación de “hacer su trabajo” decidiendo él el modo y desligándose de la obediencia al Padre. “Desde el comienzo, en la lucha de los cuarenta días en el desierto, hasta el final en la Pasión, Jesús rechaza esta tentación mediante la confianza obediente en el Padre”.
Entusiasmo por Jesús
Hoy, Domingo de Ramos, se celebra a nivel diocesano la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud, y el Papa ha querido recordar a tantos santos y santas jóvenes, especialmente a aquellos “de la puerta de al lado”, que “solo Dios conoce, y que a veces a él le gusta revelarnos por sorpresa”.
“Queridos jóvenes –ha anunciado– no os avergoncéis de mostrar vuestro entusiasmo por Jesús, de gritar que él vive, que es vuestra vida”. Ha continuado: “Pero al mismo tiempo, no tengáis miedo de seguirlo por el camino de la cruz. Y cuando sintáis que os pide que renunciéis a vosotros mismos, que os despojéis de vuestras seguridades, que os confiéis por completo al Padre que está en los cielos, entonces alegraos y regocijaos”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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