La fiesta del Cosquín Rock 19 se terminó con el infaltable protagonismo de la lluvia

Información General 12 de febrero de 2019 Por
Pasó la segunda jornada del Cosquín Rock, nuevamente con una multitud que acompañó. Lástima que sobre el final de la noche se desató una tormenta que impidió la presentación de Nonpalidece. Antes hubo tiempo para grandes actuaciones de Ciro, Eruca Sativa, Don Osvaldo, La 25 y Gardelitos, entre otros.
Foto G. Sánchez PURO CARISMA. Ciro y Los Persas brilló en el Escenario Norte en la segunda jornada del Cosquín Rock.  SUNCHALENSE. Lula Bertoldi y las Eruca Sativa dieron un potente show en la tarde de domingo.
Foto G. Sánchez PURO CARISMA. Ciro y Los Persas brilló en el Escenario Norte en la segunda jornada del Cosquín Rock. SUNCHALENSE. Lula Bertoldi y las Eruca Sativa dieron un potente show en la tarde de domingo.

 (Especial desde Santa María de Punilla).- “Habla, dime cómo estás y que hay en tu alma, cuéntame, que aquí hoy somos más víctimas del cielo…”
La inconfundible voz de Germán Dafuncchio entonaba antes decenas de miles de fanáticos su tema Víctimas del cielo en el cierre de la primera jornada, y parecía en ese momento muy lejana la posibilidad de que toda esa multitud terminara siendo víctima del cielo impiadoso de Santa María de Punilla. El sábado tal vez el deseo de tantos miles fue más fuerte que los agoreros pronósticos meteorológicos, que anunciaban lluvia a toda hora y de todas las formas posibles.
Era de no creer que habiendo llovido el viernes por la noche y que, con tanto presagio de lluvia, esta vez el cielo se portara bien. Y mucho más sorprendió que el domingo se presentara igual. “hoy sí que va a llover, dicen que habrá tormenta todo el día”, comentaban los lugareños parados bajos el sol impiadoso de las sierras. Y el ruego empezó a ser “que aguante un poquito más”. Temprano en la tarde, Ricardo Tapia (La Mississippi) bromeaba en el Escenario Sur. “¡Y al final no llovió, no llovió!” decía entre sorprendido y satisfecho, mientras agradecía a la gente por bancarse el sol de la tarde del domingo.
Un rato más tarde, Attaque 77, casi a modo de plegaria cantaba “El cielo puede esperar”. Y ese era un poco el pedido, el ruego. Que el cielo espere al final de la noche, que por una vez la lluvia no sea una protagonista más del Cosquín Rock y que la multitud no fuera “víctima del cielo”. Todo hacía suponer que así pasaría. Fue transcurriendo la tarde con buena parte de los fanáticos recostados sobre el Escenario Sur que esta vez fue más protagonista que otros años.
El combo Los Gardelitos / Ojos Locos / Don Osvaldo / La 25 acercó a una gran cantidad de público orientado hacia ese tipo de música y se instalaron por largo rato hasta que más tarde llegaría el momento de reggae con Dancing Mood, Zona Ganjah y Nonpalidece. Mientras tanto en el Norte la acción fuerte empezó con los uruguayos de Cuatro pesos de Propina para darle paso a un potentísimo show de Eruca Sativa que le puso más calor a la ya calurosa tarde de domingo. Después vino Carajo y Attaque 77, como previa de Ciro y Los Persas que volvió a brillar como cada año y más.
Parecía que finalmente se terminaba la noche y se terminaba el festival en paz. La luna empezó a irse de escena y le dejó lugar a las nubes. En el Escenario Norte, Ska-p hacía su debut en el festival y en el Sur –ya con horarios largamente sobrepasados- arrancaba muy tarde Dancing Mood y más aún Zona Ganjah. Entre medio de las luces del predio, comenzaron a verse los relámpagos y el lamentable presagio de todo el fin de semana empezaba a hacerse realidad. Los más precavidos empezaron a abandonar el predio, claro que muchos se quedaron.
El cielo esperó mucho, bastante, pero una vez más no quiso perderse la fiesta del Cosquín Rock. Y sobre el final de la noche desató una tormenta de viento y lluvia torrencial que dejó trunca la presentación de Nonpalidece. En definitiva, una vez más el Cosquín Rock y toda su gente terminaron siendo “víctimas del cielo”.

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