Complejas negociaciones para el cierre de listas

Locales 11 de febrero de 2019 Por
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El 2019 será el año de debate de nuevos paradigmas que marcarán pautas sociales y culturales cuyo impacto se están advirtiendo en la política. De tal modo, Cambiemos, el FPCyS y el peronismo se encuentran enfrascados en fascinantes negociaciones que sugieren insospechados cierres de listas el venidero viernes 22.

LA MUJER DEL FRENTE
El miércoles pasado en la reunión plenaria departamental del radicalismo NEO, el nombre de la mujer “joven y del centro norte” solicitado periodísticamente por Antonio Bonfatti 24 horas más tarde no surgió. Ni siquiera fue motivo de debate. Por el contrario, las conversaciones giraron en torno de los dos postulantes NEO que se menean hace tiempo como compañero de fórmula de Antonio Bonfatti: Felipe Michlig y Maximiliano Pullaro.
¿Anoticiado de lo ocurrido el miércoles?, el jueves el precandidato a Gobernador Antonio Bonfatti hizo público ante la colega Ivana Fux de Canal de 3 de Rosario sus deseos de ser acompañado en la fórmula por una fémina de las características antes citada: “joven y del centro norte de la Provincia (casualmente coincidente con los rasgos físicos de la diputada radical NEO Victoria Tejeda, oriunda de Coronda); “caso contrario tendrá las manos libres para elegirla yo”, sentenció.
Esa última definición del presidente de la Cámara de Diputados sonó en los oídos NEO “desafiantemente desproporcionada”, y evocativa de la determinación de Hermes Binner en el año 2007, cuando a 24 horas de haber sido proclamado por la Convención radical Carlos Fascendini como compañero de fórmula, el por entonces candidato a Gobernador impuso que debería ser “una mujer y de Santa Fe”. Hay mar de fondo.
Este lunes tendrá lugar la Convención radical. No pocos “olfatean” de parte de los correligionarios alineados con Cambiemos un pedido de intervención del Comité Nacional, habida de los mandatos vencidos, y la poca voluntad para que se autorice, una vez más, que Santa Fe se desprenda del mandato de la Convención nacional de acompañar a Cambiemos, para ir con el vernáculo FPCyS.
Nada está cerrado en el radicalismo santafesino.

SUCESIÓN EN DIPUTADOS: ¿TAMBIÉN SERÁ MUJER?
Antonio Bonfatti y Rubén Galassi no estarían en condiciones de garantiza a los socios NEO que Fabián Bastía jure como Diputado en reemplazo de la extinta correligionaria Claudia Moyano, tal como marca el reglamento del Cuerpo, los usos y costumbres y hasta la Doctrina Robustelli (cupo femenino). Los números en una votación del Cuerpo no estarían cerrando.
De esta manera Bastía, dirigente radical oriundo del Departamento San Justo tendría que esperar un poco más, debido a que por los diez meses que restan hasta el 10 de diciembre, la banca de Moyano sería ocupada por la dirigente radical Susana Bertone en virtud de una novedosa “Doctrina de Género”, de alcance consuetudinario e infinito, que tendría el consenso de hombres y mujeres de la Cámara.

BIELSA QUIERE LA “UNIDAD DEL PERONISMO”
En su reciente paso por la ciudad de Tostado, María Eugenia Bielsa insistió en que “la única manera de poder ganarle al socialismo es con la unidad del peronismo”. Críptico lingüístico que los presentes (de esa y otras reuniones) no terminan de desentrañar; y tampoco se animan a pedirle explicaciones.
¿Qué significa para María Eugenia Bielsa “unidad del peronismo”?. ¿Qué, al igual que proponen en sus espacios José Corral y Roberto Lavagna, sea ella la única candidata?.
Bielsa cuenta en cada reunión, casi ofendida, que Perotti le ofreció ser su candidata a intendente de Rosario; ella responde mordazmente que “Perotti ya compitió dos veces”(le faltaría agregar “y perdió”); y ahora es su turno.
Por lo pronto, tanto Bielsa como Perotti aguardan que Agustín “Chivo” Rossi incline el fiel de la balanza de Unidad Ciudadana hacia uno u otro lado, habida cuenta que el poder gravitacional de Rossi para una interna podría ser definitorio. Fuentes consultadas aseguran que Cristina Fernández le dio carta libre a Rossi para que arregle “con el candidato que crea más conveniente para el proyecto” (Unidad Ciudadana).

CORRAL - ANGELINI: ¿HASTA EL FINAL?
El intendente de Santa Fe José Corral, igual que María Eugenia Bielsa, pretende la unidad en Cambiemos. Para ello, la semana pasada le pidió a la cúpula del radicalismo nacional que lo ayude a convencer al Jefe de Gabinete Marcos Peña, de que su sola figura es la más apropiada “para el proyecto”·
La revelación electoral del 2017 en Rosario, el actual concejal Roy López Molina, en “silencio de radio” desde mediados del diciembre del año pasado, pareciera ser el factor desequilibrante en esta cuestión. El “joven maravilla” estaría contrariado por ciertos acuerdos de cúpula de su Partido, que considera inoportunos para sus chances de ser Intendente de esa gran metrópoli.
En este sentido, de lo que haga o deje de hacer su mecenas en el 2017 Federico Angelini, dependerá el futuro de López Molina.
Por lo pronto Angelini, quien al despuntar la semana pasada presentó en esta capital sus futuros candidatos territoriales, asegura que “esto se va a arreglar; y Roy lo sabe”, a la vez que siembra mas suspicacias al señalar que no sería descabellado que su sector PRO apoye en Santa Fe al precandidato radical a intendente de José Corral, Albor “Niky” Cantard.
Corral hace tiempo anunció que apoya en Rosario para precandidato a intendente a Roy López Molina.
A lo mejor -y al final- las cosas no sean tan difíciles como parece.

PARITARIAS PREELECTORALES.
Miguel Lifschiz avisó a los gremios estatales paritarios que “hay una situación ajustada”, casi advirtiendo que no tolerará excentricidades a la hora de pedir aumentos de sueldo. Es más, dejó librada la descontracturante “cláusula gatillo” al devenir de las negociaciones; esto es, no la propondrá el gobierno.
“En un año electoral las paritarias con los empleados públicos será uno de los hitos relevantes, porque los gremios (dirigentes y sus círculos de intermediación con las bases) saben que los gobiernos no quieren un conflicto de alto perfil y que atraviesa a la vida de la sociedad (si el funcionamiento de los servicios públicos se altera) por mucho tiempo”, analizó un avezado analista de la “cosa pública”.
Es verdad, lo que menos quiere el gobierno – y los gremios - es que el tema quede en el centro de la agenda por mucho tiempo, de allí que los gremios se sienten con mayor poder que otros años ante un gobierno políticamente más vulnerable. Aunque los sindicalistas más experimentados saben que no quedan exentos de riesgo, porque el conflicto largo hace que los sindicatos se vean metidos en la disputa electoral; o la propia disputa electoral se les meta dentro de los gremios.
Un funcionario del Ministerio de Economía nos señaló que “la cláusula gatillo del 2018 significó que en otros años la paritaria definía un aumento sobre sueldos después de 7 meses sin aumento; y hoy los sueldos ya están aumentados hasta el mes anterior”; ejemplificando: “años antes, si se daba un aumento del 25% anual, por ejemplo, se aumentaba un 18% en marzo y un 7% en julio. Y recién en marzo siguiente volvían a aumentar. En cambio desde mayo 2018 los sueldos no dejaron de aumentar mes a mes”.
El Ministro de Economía Gonzalo Saglione le puso números al año electoral: el año pasado, ilustró, la inversión en obra pública llegó al 2,32%, con un total de 25.605 millones de pesos invertidos. “Hay que volver hasta el 2006, durante la última gestión justicialista de Jorge Obeid, para ver un nivel similar de apuesta a la obra pública (2,21%)”, reconoció. “y sin un solo peso de la Nación”, asestó.
Saglione agregó que durante este año el gobierno provincial tiene que asumir con recursos propios los subsidios al transporte urbano e interurbano, lo que le significarán 1.500 millones de pesos; también Santa Fe se hará cargo de 1.500 millones de pesos para sostener la tarifa social eléctrica. Además, la provincia no va a disponer de 2.500 millones de pesos del fondo sojero, que se destinaba a obra pública.
A esas cifras también se deben sumar (o restar) el impacto de la pérdida de recaudación propia por las reducciones en las alícuotas impositivas acordadas en el pacto fiscal de 2017, que estimó en unos 3.000 millones de pesos de costo fiscal.
Números y política en un año bisagra para la República Argentina. Ya explicaremos por qué.

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