De cáncer no se habla

Editorial 06 de febrero de 2019 Por
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Sobre los asuntos de la enfermedad del cáncer parece regir una suerte de ley no escrita que es la siguiente: de eso no se habla (sino es estrictamente necesario). De solo pronunciar la palabra a muchos se le congela la sangre porque más allá de los distintos tipos de la enfermedad se la asocia, en gran medida por desconocimiento, a que quien la padece está casi condenado a muerte a pesar, inclusive, de todos los avances de la ciencia para su tratamiento. 
En busca de buscar un contrapunto a esta perspectiva negativa, 12 organizaciones de la sociedad civil relanzaron recientemente en la Argentina la campaña "Cáncer: hablemos en positivo", mediante la cual se sugiere -como comunidad- reemplazar algunos términos por otros, para aportar una mirada positiva a esta enfermedad, al tiempo que proponen un abordaje integral e inclusivo. 
La iniciativa, que se da en el marco del Día Mundial del Cáncer que se conmemoró el último lunes, se sustenta en que las organizaciones están convencidas de que las palabras pueden construir realidades, afianzar mitos y perpetuar inequidades. Según datos publicados por el Instituto Nacional del Cáncer, se diagnostican más de 115 mil nuevos casos por año en Argentina, lo que representa más de 300 casos por día. Los tipos de cáncer más frecuentes son -en orden estadístico- el de mama, colon-recto, pulmón, próstata, cuello uterino, riñón,  páncreas, estómago, vejiga, linfoma no-hodkin y las leucemias.  
Ante este panorama nada alentador, es prioritario todo lo que pueda hacerse para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de esta condición. En este sentido, el uso que se hace de las palabras aparece como un aspecto sobre el que se puede y debe trabajar. El año pasado, las organizaciones se unieron para lanzar esta campaña porque les parecía que era necesario llevar la conversación sobre cáncer a otro nivel, más humano, más optimista, más acorde con la actualidad.
A partir del éxito de la iniciativa, decidieron reeditarla en 2019 al considerar que aún queda mucho por mejorar cuando se habla de cáncer: "cuesta contar en el trabajo que se tiene o tuvo cáncer, hay preguntas que no nos animamos a hacerle a nuestro papá, mamá o pareja ante un cáncer; no se sabe qué decir ante un amigo con cáncer", explicaron.
Según las instituciones asociadas en esta propuesta, las palabras que se usan en torno al cáncer pueden afianzar estereotipos, mitos, inequidades o, simplemente, alejarnos de la realidad. Lo que la persona y su entorno viven ante el diagnóstico de cáncer no es una ‘batalla’, las drogas disponibles no son un ‘arsenal terapéutico’ y el tratamiento no será un ‘arma’. Además, los términos bélicos parece que propusieran vencedores y derrotados, algo alejado de la realidad. En cambio, ante un cáncer, lo que se emprende es un camino, algo que toca transitar y durante el cual se puede crecer mucho y vivir plenamente. Si se habla sobre el cáncer con todas las letras, proponen las organizaciones, se lograría cambiar en la comunidad, por ejemplo, el mito de que ‘cáncer’ es sinónimo de ‘muerte’. Hoy se sabe que hay mucho por hacer a lo largo de todas las etapas que le toque atravesar a la persona. Se puede trabajar en prevención, en diagnóstico a tiempo, en la indicación terapéutica más conveniente y en los cuidados paliativos y de que hay mucho por hacer para vivir más y mejor.
Para hacer ese proceso menos traumático, existen las asociaciones de pacientes, cuya misión es acompañar a la persona y a su entorno, desde la vivencia, desde haberlo experimentado ya, y generar espacios de escucha, puesta en común, asesoramiento (psicológico, médico, administrativo y legal), con el objetivo de que la persona pueda acceder plenamente al mejor cuidado posible de su salud en un sentido integral. Cuando un paciente llama a cualquiera de estas organizaciones, lo hace porque escuchó de ellas en los medios, porque las encontró en internet o porque se lo recomendó su médico. La tarea de estas agrupaciones es hacerle más sencillo todo el transitar por la enfermedad. Muchos son o fueron pacientes con algún tipo de enfermedad oncológica, por lo que -aunque cada historia es única e irrepetible- son de los más indicados para ponerse en el lugar del otro y entender lo que está viviendo.
En la actualidad se sabe que 4 de cada 10 casos de cáncer se puede prevenir mejorando el estilo de vida (no fumando, llevando una alimentación variada y equilibrada, limitando la ingesta de alcohol, realizando frecuentemente actividad física y protegiéndose como corresponde al exponerse al sol). En muchos casos, las chances de curación o control del cáncer son muy elevadas si el diagnóstico se realiza a tiempo, como en los cánceres de mama, de colon, de piel o de próstata. Por lo tanto, es indispensable visitar al médico y realizarse los chequeos correspondientes en cada etapa de la vida con la periodicidad que recomiende el profesional.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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