Sin confirmaciones

Deportes 08 de diciembre de 2018 Por
COPA LIBERTADORES

El entrenador de Boca, Guillermo Barros Schelotto, eligió ayer el misterio respecto del once inicial que presentará mañana en la revancha de la final de la Copa Libertadores frente a River en Madrid, mientras que el "millonario" intensificó sus trabajos de cara al trascendental cotejo. El "Mellizo" parece tener guardado bajo "siete llaves" el equipo titular que pondrá sobre el césped del Santiago Bernabéu y en ese sentido evitó dar pistas sobre los nombres de los posibles once. ."En el primer partido, por la lesión de Cristian Pavón decidimos jugar de una manera que nos dio resultado, pero que no logramos sostener. Entonces vamos a jugar de una de esas dos maneras", señaló misterioso el entrenador "xeneize". En una conferencia de prensa que brindó luego del ensayo matutino, el técnico añadió: "Tengo bastante claro los nombres y las funciones de cada uno, pero lo voy a definir el domingo en el estadio. El equipo lo voy a tener yo solo". De esta manera, Barros Schelotto evitó pronunciarse sobre si jugará con un solo "nueve de área" -Ramón "Wanchope" Abila o Darío Benedetto-, acompañado por Cristian Pavón, o bien apostará por ambos delanteros y modificaría algo en la zona del mediocampo. "Uno no piensa en quedar a la historia, lo que sí piensa es en ganar y en llegar lo más lejos posible. Vamos a tratar de explotar las virtudes nuestras y poder aprovechar, si encontramos, algún defecto en el rival. Lo mismo hará River con nosotros", evaluó. "Sabemos que somos un equipo que si ataca hace un gol porque no hemos perdido el espíritu de atacar, pero tanto nosotros como River estamos más que estudiados porque este partido se tendría que haber jugado hace quince días", aseveró el entrenador, y dijo luego que Pavón "está en perfectas condiciones y a disposición del entrenador".

UNA DUDA
Por su parte, River se movió de manera intensa en el entrenamiento, que de manera sorpresiva se realizó en la noche de Madrid, en las instalaciones del Real Madrid, en Valdebebas. El plantel "millonario" se movió bajo una baja temperatura que se hizo sentir y si bien Gallardo no dejó entrever el once titular, el nombre del juvenil Julián Alvarez se metió en la consideración para integrar el banco de suplentes, debido a que Ignacio Scocco no logró recuperarse de su desgarro en el gemelo. Si bien la práctica que ordenó Gallardo fue a puertas cerradas en el complejo merengue, el "Muñeco" ya tendría definidos 10 de los 11 nombres que ingresarán desde el inicio al trascendental partido. Los que ya parecen confirmados son Franco Armani, Luciano Montiel, Jonatan Maidana, Javier Pinola, Milton Casco, Exequiel Palacios, Leonardo Ponzio, Enzo Pérez, Gonzalo Martínez y Lucas Pratto. El restante lugar se lo disputan Lucas Martínez Quarta, Ignacio Fernández, y el juvenil Julián Alvarez, quien puede desempeñarse como delantero o media punta. Lo cierto es que igual que Barros Schelotto, Gallardo dará la formación inicial una vez que esté en el Santiago Bernabéu, aunque el equipo no podrá dirigirlo él, sino su ayudante Matías Biscay, debido a la suspensión que aún debe purgar el "Muñeco".

LE APUNTO A LA AFA
El presidente de River, Rodolfo D´Onofrio, criticó ayer duramente a la AFA al señalar que "no debería haber permitido" que el partido por la final de la Copa Libertadores entre River y Boca "salga de Sudamérica". "La AFA no debería haber permitido que este partido salga de Sudamérica. Nos hubiera gustado que defienda a River y Boca para que este partido se jugase en River o en el estadio que hubieran decidido", aseveró. En diálogo con la prensa desde Madrid, lugar donde se llevará a cabo el encuentro el próximo domingo, el mandatario del club de Núñez añadió: "Les pido perdón a los hinchas de River en nombre del fútbol argentino que permitió esto". "Me causa un dolor inmenso que las 66 mil personas estuvieron siete horas esperando sábado y domingo este partido, hoy están muy lejos de disfrutar esto. Nos sacaron la ilusión de disfrutar ese partido", expresó. Luego insistió en su postura de deslindar la responsabilidad del club en los incidentes en las adyacencias del Monumental: "Está clarísimo que no fue un problema de River y que ha sido un descuido de la seguridad". Además, el presidente "millonario" conectó a River con el Real Madrid, al asegurar que en Argentina sería el equipo que mejor representa a la Casa Blanca. "Estamos agradecidos por tener la oportunidad de jugar este partido. Espero que el partido se viva como una final de Libertadores y no como un amistoso en España; veo muy bien a los jugadores, pero damos la ventaja de no jugar en el Monumental", se lamentó. Más temprano, D´Onofrio afirmó que la final de la Copa Libertadores en Madrid se recordará "como la tremenda vergüenza del fútbol argentino". "(Se recordará) como una vergüenza, como la tremenda vergüenza del fútbol argentino", afirmó el mandatario en una entrevista en el diario español El País a dos días de la final de vuelta prevista el domingo en el estadio Santiago Bernabéu. "Al hincha de River le robaron su partido, le robaron la posibilidad de ver la gran final", insistió. "Lo más vergonzoso es que tenemos un problema como Argentina. ¿Cómo puede ser que en nuestro país no se pueda jugar el River-Boca?", se preguntó.

DEPORTADO
La Seguridad española deportará en las próximas horas a un barrabrava de River, de 45 años, quien tenía derecho de admisión en la Argentina e igualmente intentó ingresar a Madrid para presenciar la final de la Copa Libertadores frente a Boca. Se trata de Christian Ghisletti, quien al llegar a Madrid recibió la negativa de ingreso por parte de las autoridades, por lo que este sábado retornaría a la Argentina. La razón por la Ghisletti aparece en la lista de derecho de admisión radica en que formó parte de la recordada "Batalla de los Quinchos", que enfrentó a las dos facciones de la barra brava de River. En junio de 2007, Ghisletti fue procesado (sin prisión preventiva) por lesiones, en medio de una escalada de violencia que derivó en el asesinato de Gonzalo Acro. En 2016, el ahora deportado barra de River había pedido que se lo sacara del listado de derecho de admisión que tenía la Justicia e incluso intentó ingresar al estadio de Lanús en marzo de 2017, pero se lo negaron. La situación de Ghisletti fue diferente que lo que ocurrió con el barra de Boca Maximiliano Mazzaro, quien según informó la Policía española fue devuelto a la Argentina por problemas con la documentación.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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