En busca de… Mamerto Menapace, monje benedictino

La Palabra 08 de diciembre de 2018 Por
Camino de esperanza Desde su niñez vive en el Monasterio benedictino de Los Toldos, provincia de Buenos Aires, del que fue su Superior y Prior siendo muy joven, y primer Abad. Actualmente es el presidente de la Congregación Benedictina del Cono Sur. Pero entre una actividad intensa que se renueva cada día, generosamente permitió estar presente para acompañar con sus reflexiones a los lectores de LA PALABRA.
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1 / 2 - archivo Mamerto Menapace - Mucho cuento: El Padre Mamerto Menapace ambientó historias en torno del mate amigo

LP - ¿Qué significa el tiempo de Adviento? 

M.M. - Espera de la venida del Señor. Tanto en lo litúrgico con la celebración navideña, como en lo religioso por lo que llamamos la Parusía, es decir la venida definitiva de Jesús al madurar la historia.

LP - ¿Tiene importancia ese momento de la liturgia para la vida cotidiana? 

M.M. - Para los que tenemos fe y queremos vivirla en nuestra vida, es un tiempo en el que reavivamos nuestra esperanza.

LP - ¿Para qué la Navidad? 

M.M. - Justamente para celebrar y volver a reavivar nuestra fe en la presencia del Señor que ha venido a nuestra historia y volverá a completarla cuando la entregue definitiva al Padre.

LP - ¿Y quienes no le encuentran sentido, por dónde caminan? 

M.M. - Personalmente pienso que si hay buena voluntad, Dios tendrá para cada uno un camino que le permita acercarse a El, ya que El está más interesado en el amor a sus hijos de lo que nosotros estamos en preocuparnos por El.

LP - Su biblioteca tiene muchas historias reflexivas de este momento del año. ¿Recuerda algunas? 

M.M. - Será cuestión de buscarla en mis libros y escritos. Esa pregunta llevaría a una respuesta demasiado larga. Para eso va el cuento de los tres arbolitos que te mandé.

LP - El hecho de ser un monje al que la gente lo elige para leer y para escuchar. ¿Qué reflexión puede ofrecernos de su vida dedicada a la labor social y evangelizadora mediante la comunicación?  

M.M. - Cada uno recibe de Dios un don, yo para agradecer el que me dio, lo pongo a su servicio en bien de los demás.

LP - Se viven tiempos donde las diferencias sociales, económicas, políticas, se marcan cada vez más. La intolerancia se suma a los problemas. ¿Cómo analiza el presente argentino? 

M.M. - Dios me regaló una visión optimista, que creo me nace de la fe. Es decir, Dios sigue presente entre nosotros. Como lo ha estado en otros momentos de nuestra historia, quizá mucho más oscuros que éste que nos toca. Pero éste es el que nos toca, y de éste nos pedirá cuentas Dios cuando nos juzgue cómo hemos colaborado en su obra entre nuestros hermanos. No nos pide el éxito, pero espera nuestro compromiso.

LP - ¿Qué le queda por concretar desde su misión y entrega personal? 

M.M. - No sé cuánto tiempo me queda. Pero me gustaría seguir con las opciones fundamentales que he venido viviendo como cristiano, como monje y como cura en nuestra tierra concreta.

LP - Un saludo para que llegue a los lectores y sirva de compañía y contención ante el nuevo nacimiento del Niño.    

M.M. - Si Dios está con nosotros ¿quién estará contra nosotros? Desde que Dios se ha comprometido al venir a vivir en esta tierra, esta tierra es santa y  nuestra historia es historia sagrada.

LP - Algo más que desee agregar. 

M.M. - Les deseo a todos una feliz Navidad, en la alegría esperanzada de que Dios está con nosotros.

por Raúl Vigini
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