Buscan a Agustín de sólo 11 años

Policiales 07 de diciembre de 2018 Por
FALTA DE SU CASA EN BARRIO 9 DE JULIO
La Unidad Regional V de Policía, a través de la Comisaría 2ª de Rafaela, difundió el miércoles un pedido de paradero de un niño de 11 años de edad, domiciliado en barrio 9 de Julio. 
El mismo responde al nombre de Agustín Luna (11), domiciliado en calle Lamadrid al 500.
Su madre, Leonor Scaglia, de 32 años, que habita con Agustín el mismo domicilio, dio cuenta en sede policial de la Comisaría 2ª que el martes luego de discutir con su hijo menor de edad y siendo aproximadamente las 13:00, Agustín se ausentó del domicilio, desconociéndose hasta el momento su paradero.
Agustín Luna vestía al momento de su desaparición una musculosa naranja y pantalón deportivo tipo bermuda de color negro y zapatillas.
El menor es de contextura delgada, tez blanca, 1,60 m de estatura aproximadamente, cabello castaño claro y usa lentes.
Se dio conocimiento al fiscal en turno de lo ocurrido, y su madre no autorizó la publicación de la fotografía en los medios de comunicación.

EL GRAN SUSTO
QUE NOS DIO PEDRO
Siendo aproximadamente las 18:30 de ayer, las redes sociales -especialmente whatsapp- explotaron de pedidos urgentes de paradero de un niño de aproximadamente 7 años, llamado Pedro S., que presuntamente habría desaparecido minutos antes.
La viralización del pedido de paradero creció en los teléfonos a pasos agigantados como pocas veces visto con alguna noticia local o foránea.
Las primeras noticias hablaban de que Pedro, que cursa el 2º grado en la Escuela de la Plaza, había salido fuera de su vivienda de calle 9 de Julio al 600 de Rafaela y desapareció en la vereda.
Su madre, muy asustada comenzó su búsqueda dando detalles de que vestía remera negra con el submarino amarillo de los Beatles, bermuda azul y zapatillas. La desesperación invadió la ciudad en esos minutos.
Finalmente, cerca de las 20:15 Pedro “apareció” ante muestras de incredulidad. Resulta que el chico -como todos los de su edad- hacen travesuras, “cosas de chicos”.
Pedro estaba “escondido” desde hacía más de una hora, detrás de un asiento, en el auto de su madre hasta que fue encontrado. Y de repente la calma volvió a los teléfonos y a toda la ciudad que lo buscaba.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar