¿Bolsonaro criollo?

Notas de Opinión 11 de noviembre de 2018 Por
BOLSONARO. Entre Macri y Cristina hay un gran espacio sin cubrir. FOTO ARCHIVO

Cuando apareció Trump en los Estados Unidos se decía que de ninguna manera podía ganar y ser presidente. Otro tanto con Bolsonaro en Brasil y poco antes Salvini en Italia, encuadrado también dentro de este estandar. Sus casos son la fiel representatividad contraria al sistema, es decir, a la metodología impuesta por la política tradicional, pero muy especialmente a los políticos que la interpretan, que invariablemente suelen decir una cosa y luego en la práctica de los hechos, hacer exactamente lo contrario. Aquí ya tuvimos una vez el "que  se vayan  todos", pero finalmente no se fue nadie. En esos otros países en cambio, el núcleo del reclamo fue votar en contra de lo tradicional, de lo sistemático, aún con toda la clase de barbaridades escuchadas de boca de los propios candidatos. 
Aquí en la Argentina, a poco menos de un año de tener que elegir presidente estamos frente a una verdadera disyuntiva, pues parecen estar repartiéndose las mayores posibilidades el actual Mauricio Macri y su antecesora Cristina Kirchner, quien después de todo lo expuesto a la luz del día por la corrupción desenfrenada durante su gestión y 5 procesamientos que pueden llevarla entre rejas, increíblemente pueda  ser candidata y aparezca para un tercio de los argentinos como opción para corregir lo que ahora empeoró desde su salida en 2015. Olvidando que muchos de los más agudos problemas vienen desde entonces, generados por aquella deficiente gestión, que no sólo tuvo mala praxis y saqueo a las arcas del Estado, sino que desperdició años de ingresos excepcionales que tuvo el país por el elevado precio de los productos primarios. 
La gestión siguiente de Macri, si bien permitió salir del clima de sostenida presión y devolver legitimidad a las instituciones que estuvieron a un tris de desaparecer, resultó un sonoro fracaso en materia económica. Es verdad que se heredó una situación de descalabro, que hubo factores externos impactantes, pero los errores de gestión se sucedieron uno tras otro, con más yerros que aciertos. Y es cierto que el órgano más sensible de la gente es el bolsillo, las pruebas están a la vista. ¿De qué otra manera explicar que la ex presidenta pueda estar cabeza a cabeza con Macri en todas las encuestas?
En fin, este repaso de escenario, bien conocido por otra parte, viene al caso para deslizar el interrogante si aquí en la Argentina existe la posibilidad de un tapado al estilo Bolsonaro. Hoy por hoy no existen nombres que puedan mencionarse en tal sentido -aún cuando ni lerdo ni perezoso el salteño Olmedo se proclamó  como tal-, pero nadie puede asegurar que no aparezca.Tiempo hay suficiente y el campo aparece orégano, pues cada vez hay más gente decepcionada con Macri pero que de ningún modo desea volver a Cristina. En el medio de ellos hay muchos otros que se nominan, pero salvo la gobernadora Vidal que sería una posibilidad más que factible, los demás apuntan más a conquistar un espacio que les permita tener una tajadita de poder antes que una candidatura presidencial que ni siquiera sueñan.
Mientras tanto la realidad cotidiana nos sigue dando sacudones a más no poder. Nos enteramos ahora que el fallo sobre Menem está "en observación", una más de la Justicia y van... aunque también se debe agregar la disconformidad del gremialista de los judiciales Piumatto con el bono de 5.000 pesos, quien tuvo una súbita pérdida de memoria en cuanto a que los de su gremio no pagan impuesto a las Ganancias. Uno de los tantos privilegios que deben eliminarse. El paro del jueves en los aeropuertos fue una muestra más sobre lo que habrá que vivir hasta la próximas elecciones, pues si bien todo el mundo tiene derecho a reclamar, manifestarse y hacer valer sus derechos, una medida así debe ser anticipada con anterioridad. No lo fue y generó el caos buscado. Los cinco gremios aeronáuticos involucrados, aliados con Moyano y el  kirchnerismo, dos sectores sostenedores del "cuanto peor, mejor". De paso un dato revelador de la herencia: en todas las empresas del mundo por cada avión hay entre 120/130 personas afectadas al trabajo, en Aerolíneas son 300. Les recordamos que en la Biblioteca nacional trabajan 38 personas, en la Biblioteca del Congreso 1.726. Y los pagamos nosotros.
Pero tal vez lo más llamativo fue la revelación de Daniel Hadad en el programa de los jueves de Diego Leuco por TN. Sin revelar que ministro, aunque se supone que fue De Vido, durante la gestión de Cristina le ofreció un pozo de petróleo para que echaran a Longobardi de su emisora. ¿De Ripley? No, de la Argentina de la década ganada.
Y como broche final, el desligamiento de Cristina por parte del juez Tortuga Casanello de la causa "ruta del dinero K". Según el magistrado a Báez el dinero lavado le caía del cielo, o algo parecido. Un indicio claro hacia donde nos dirigimos...




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